'El Día de la Revelación': Spielberg eleva la película a joya audiovisual

'El Día de la Revelación': Spielberg eleva la película a joya audiovisual

4 Butacas de 5

Hay artistas que da igual el material que tengan entre manos que sabes que lo van a convertir en algo maravilloso. Paco de Lucía podía coger una rumba improvisada de dos acordes y crearte “Entre dos aguas”. Ferrán Adriá podía cogerte una tortilla francesa y convertirla en una obra culinaria deconstruida con nitrógeno líquido, o Gaudí podía coger una simple urbanización y convertirla en una fantasía de texturas y formas que te llevan a otra dimensión. Son personas que convierten lo ordinario en extraordinario. Y en esta liga está nuestro querido Steven Spielberg.

Su última película, ‘El día de la revelación‘, es una muestra más de que estamos ante el mejor narrador audiovisual de nuestro tiempo. Una obra que sin ser perfecta (más adelante explicaré sus defectos) es un repertorio de talento cinematográfico impresionante. Otro director con este guion (que es bastante normalito) hubiera conseguido una cinta entretenida pero mediocre. Sin embargo, Spielberg eleva la cinta a joya audiovisual demostrando que sigue estando en plena forma para dirigir tanto escenas de acción (la entrada del coche en la casa o la alucinante escena del tren) como de emoción (el clímax final con la reportera de TV). A esto hay que sumarle una banda sonora de Williams que es una delicia y que genera cierta nostalgia, porque da la sensación de que ya no vamos a volver a escuchar nada parecido en el futuro. Y es que es muy probable que esta sea la última colaboración de estos dos genios (Williams tiene 94 años). Por eso, ver de nuevo las imágenes de Spielberg unidas a la música de Williams, es tan reconocible, y tan emocionante, que sólo puedes dar las gracias a la película por darte este regalo, especialmente en un tramo final que es realmente sobrecogedor y que consigue construir un tono único a la película. 

A esto también hay que sumarle un reparto que está excelente pero donde destaca una impresionante Emily Blunt, que sabe transmitir con mucha verdad un personaje emocionalmente muy complejo, y un Colin Firth fascinante, que hace un trabajo con la voz increíble

En cuanto a la historia, hay que tener en cuenta que es un relato que escribió Spielberg en la época de “Encuentros en la tercera fase” y se nota muchísimo. De hecho, es la referencia más clara de la película. Tiene el mismo tono y prácticamente el mismo mensaje. Es decir, una historia sobre extraterrestres, pero centrándose en su conexión emocional con los humanos y con un mensaje trascendental. En este caso el conflicto principal se centra en la decisión moral de mostrar o no al mundo la existencia de vida extraterrestre. Y en este aspecto la historia consigue transmitir muy bien los pros y los contras de esa decisión creando un debate realmente interesante. De hecho, el valiente plano final (de lo mejor de la peli) lanza una reflexión al espectador muy profunda que puede llegar a incomodar a algunos, pero que demuestra la madurez e inteligencia del director de Cincinnati.

Dónde la película cojea un poco es en la parte más técnica del guion (David Koepp tiene buenas ideas pero nunca ha sido un gran guionista). Como he comentado, la trama general funciona muy bien pero cuando nos vamos a los detalles, tanto de personajes como de acción, a veces la película flojea. Por ejemplo, tardamos mucho en entender bien qué les pasa a los personajes principales, lo que hace que tardes en entrar en la historia y cuando por fin los entiendes, la explicación es un poco confusa y abstracta. Esto hace que las motivaciones de algunos personajes se diluyan o directamente no se entiendan bien (el caso de los personajes de Colin Firth y Colman Domingo). De hecho, termina la película y hay aspectos de la trama que no han quedado muy claros y eso le quita algo de fuerza al clímax final. También hay algunas escenas de acción que resultan algo ridículas (nadie entiende porque no usan la cámara infrarroja en ESA escena) o inverosímiles (como roba un coche el personaje de O´Connor es realmente increíble). Son cosas que hubiera sido muy fácil de solucionar, la verdad, y me cuesta mucho entender porque en producciones de este calibre no se solucionan de otra manera, pero es verdad que la puesta en escena de Spielberg es tan maravillosa que te olvidas de ello rápidamente.

También tengo que apuntar que la película, sin llegar a resultar pesada, creo que se excede en su duración. No pasan tantas cosas como para hacer una película de 145 min. Y esto es porque Spielberg le dedica mucho tiempo a los momentos emocionales de los personajes, que lógicamente, son necesarios, pero que desde mi punto de vista duran en exceso o se podría haber usado ese tiempo en explicar tramas de la película que quedan un poco deslavazadas. No es un error grave porque la peli corre bien, pero creo que se va a notar a la hora de revisionarla.

En resumen, una grandísima película sobre extraterrestres, con un tono único, una Emily Blunt en estado de gracia, un John Williams inspiradísimo, con un guion que flojea un poco en algunas partes, pero que Spielberg eleva con su cámara y su creatividad narrativa a niveles de joya cinematográfica. Y es que, amig@s, el Spielberg de “Encuentro en la tercera fase” …. ¡ha vuelto! 

Y recuerda:
“La producción de cualquier obra promedia es más valiosa que cualquier crítica que podamos hacer” (Antón Ego)