'Bajo el mismo sol': Drama histórico en el Caribe colonial

'Bajo el mismo sol': Drama histórico en el Caribe colonial

4 Butacas de 5

“Bajo el mismo sol” demuestra que todavía se pueden contar historias ambientadas en el Caribe colonial sin caer en la típica historia de conquistadores y conquistados. En lugar de centrarse en las grandes batallas o en los personajes históricos, Ulises Porra apuesta por una historia más contenida y humana. Tres personas de orígenes completamente distintos obligadas a convivir en un momento donde el mundo estaba enfrentándose a constantes cambios políticos.

La historia nos lleva a La Española en 1819, allí coinciden un joven español heredero de los restos de un imperio sedero, una mujer china sin la cual ese negocio simplemente no podría existir, y un haitiano que termina cruzándose en su camino casi por casualidad. Lo que empieza como una relación marcada por las diferencias culturales, los prejuicios y los intereses personales, poco a poco se transforma en algo mucho más complejo.

Uno de los mayores aciertos de la película son precisamente sus tres protagonistas. David Castillo, Valentina Shen Wu y Jean Jean consiguen que la dinámica funcione en todo momento. Shen Wu sorprende para ser su debut, tiene una presencia muy natural delante de la cámara y comparte una química muy sólida con sus compañeros. Jean Jean aporta además gran parte del carisma de la película, mientras que Castillo sostiene muy bien el conflicto interno de los tres.

Pero si hay algo que realmente eleva la película es su fotografía que juega en otra liga. Los colores, la composición de los planos y el uso de los desenfoques no están ahí solo para verse, sino para reforzar constantemente el subtexto de la historia. La cámara cuenta cosas que los personajes no dicen en voz alta, hay imágenes que hablan de poder, de distancia social, de pertenencia o de desapego sin necesidad de una sola línea de diálogo.

El guion está a la altura de lo que propone la película, aunque tiene algunos momentos previsibles, hay ciertas secuencias que se sienten construidas para buscar la emoción de manera evidente y que no terminan de sorprender. La globalización, el intercambio cultural, la convivencia entre personas con historias diferentes o la búsqueda de una identidad propia dentro de un mundo cada vez más conectado, todo eso está presente en la historia, pero sin discursos ni mensajes forzados, nace precisamente de la convivencia entre los personajes.

“Bajo el mismo sol” no quiere hacer grandes declaraciones políticas, lo que le interesa es mostrar cómo personas que, como dicta la historia, deberían estar separadas por todo, terminan encontrando puntos en común cuando se ven obligadas a compartir el mismo espacio y enfrentarse a los mismos problemas. Nos recuerda que, sin importar nuestro origen, cultura o idioma, al final todos vivimos bajo el mismo sol.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *