2 Butacas de 5

Estrenada en el último Festival de Toronto, La mujer sin nombre aterriza en cines en un momento complicado, lleno de blockbusters y poco público dispuesto a adentrarse en propuestas algo diferentes. Haifaa Al-Mansour, directora de la película, fue la primera mujer en dirigir un largometraje en su país, y cierra una especie de trilogía sobre mujeres saudíes.
Partiendo del descubrimiento del cadáver de una joven en medio del desierto, el film rápidamente se define como un thriller policial muy sugerente, con una mirada feminista detrás (la mujer inteligente que no puede demostrar su talento en un mundo de hombres poderosos), pero, hasta ahí todo lo interesante.

Es complicado armar una trama de misterio porque hemos visto mil películas y series con la misma temática, pero también es complicado tomar tantas decisiones, como mínimo, cuestionables: flashbacks horrorosos (con cambio de fotografía incluido), diálogos inverosímiles, cien macguffins…Al final va encontrando su camino a través de giros sin ningún tipo de explicación, con personajes que entran y salen únicamente para dar la pista que necesita la investigación y nada más.

Además, cuando llega su final, que sin duda es lo más interesante y sorprendente, se carga completamente los planteamientos que parecía sostener el film únicamente para dar un último giro, que podría ser de una peli de tarde de cualquier cadena generalista de televisión.
Sin embargo, es innegable que trata temas potentes y que es bastante entretenida, y su actriz protagonista está muy bien. Y aunque en este caso no es una recomendación clara, sí que os animo a que la veáis y creéis una opinión propia, que probablemente diste de la mía. Sin duda te llevas algo muy interesante de La mujer sin nombre: una mirada (¿edulcorada?) de Arabia Saudí, un lugar que tiene aún muchas historias por contar.

