4 Butacas de 5


Hacía tiempo que no veíamos a Peter Parker habitar una buhardilla mediocre ni a Spider-Man balancearse por Nueva York sobrecargado de trabajo. Esta nueva entrega del arácnido nos devuelve la esencia de un héroe cuyo conflicto principal siempre fue la de lidiar con un gran poder que lo obliga a asumir grandes responsabilidades que, a su vez, le impiden disfrutar de la vida que le gustaría.

Han pasado cuatro años desde los acontecimientos de No Way Home, y Peter Parker ahora es un adulto que vive completamente solo fruto de haber desaparecido voluntariamente de las vidas y recuerdos de quienes ama. A medida que aumentan las exigencias sobre él, la presión desencadena una evolución física que amenaza su existencia, al mismo tiempo que un extraño nuevo patrón de crímenes da lugar a una de las amenazas más poderosas a las que se ha enfrentado.

Spider-Man: Brand New Day es un soplo de aire fresco para una franquicia que agotó su última bala con una tercera parte a modo de punto de inflexión para un héroe que acusaba una problemática dependencia de la tecnología de Toni Stark. En esta nueva entrega, Peter Parker debe lidiar con sus habituales problemas personales al mismo tiempo que se dedica en cuerpo y alma a patrullar las calles de una Nueva York que no da respiro. La cinta plantea un jugoso conflicto central que recorre a todos y cada uno de los personajes: ¿qué sucede cuándo dos partes de una misma persona entran en conflicto? ¿Qué pasaría si Spider-Man se impusiese a Peter Parker?

Pues bien, con un estilo desenfadado y, por momentos, desatado, Destin Cretton balancea la cámara con agilidad para volver a disfrutar de las peripecias de nuestro héroe favorito mientras sufre una de sus mayores crisis existenciales. El conjunto de personajes que componen la cinta estánnotables, a destacar por encima del resto a John Bernthal (Punisher) que ejecuta uno de los mejores contrapuntos de Spider-Man. La química que desprenden ambos intérpretes traspasa la pantalla provocando continuamente la sonrisa del espectador.
Alejado de la acción espectacular, Spider-Man: Brand New Day cede gran parte de su metraje al conflicto interno que atraviesa Peter consigo mismo y con sus inseparables MJ y Ned cuyos personajes han experimentado una madurez en consonancia con el tiempo transcurrido, entregándonos algunas de las escenas más emotivas de la franquicia.

Spider-Man: Brand New Day es un disfrute. Pese a las continuas injerencias de Marvel a la hora de situarlo en un universo concreto, la cinta bebe indudablemente de sus predecesoras The Amazing Spider-Man (Marc Webb, 2012) y Spider-Man (Sam Raimi, 2002) así como de la indudable tradición comiquera que arrastra desde sus orígenes. Una cinta muy entretenida que devuelve al héroe arácnido a su terreno, los rascacielos de Nueva York.

