‘Vive Dentro’: ¿Puede la ignorancia protegernos?

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Sam y Tamira, dos adolescentes hindús estudiando en el mismo colegio estadounidense. Desde pequeñas, inseparables, sin embargo, la necesidad de pertenencia de Sam, le genera rechazo no solo hacia su antigua amiga, sino también a sus raíces hindús.

Todo iría sobre ruedas para Sam, nuevos amigos, “fiestas normales”, el único lugar en el que regresa a sus orígenes, es en casa, pero el comportamiento de Tamira, cada vez más raro, temeroso y oscuro, llevará a Sam a indagar en demonología hindú para poder salvar a su amiga de la infancia.

El argumento es claro, la adolescente que aborrece su cultura aprende de sus raíces casi que para salvar al mundo. El demonio no es más que la personificación de todo eso de lo que Sam no solo no estaba convencida, sino que le parece ridículo hasta que la realidad le explota en la cara.

La cinta que tiene como objetivo combinar terror integrando la cultura hindú, parece tener el mismo problema que su protagonista, la necesidad de encajar con las películas de terror estadounidenses. Esta necesidad la vuelve poco fiel a su planteamiento; los personajes, las situaciones y conflictos son típicos de una película de terror americana, por lo que, recursos como los jumpscares no se hacen esperar.

Algo a destacar del filme es la participación activa de la familia de Sam, específicamente de su madre, al fungir como puente entre la religión y Sam, maestra de su propia hija, se vuelve no solo una pista en el mapa, sino un gran escalón en el que la protagonista encuentra las respuestas y el impulso necesario para seguir. Una responsabilidad que pocas veces se les da a personajes tan cercanos a la protagonista.

“Vive dentro” se presenta con una pregunta muy clara ¿puede algo que ignoramos sobre nuestra cultura, alimentarse de nosotros mismos? Una pregunta interesante y alentadora para no dejar pasar este filme.

‘José Sacristán. El niño de delantera de gallinero’ a la venta el 31 de enero

Incluye el guion inédito de Soldados de plomo de José Sacristán y Eduardo Mendoza

José Sacristán ha escrito dos de las tres películas que además dirigió e interpretó: Soldados de plomo (1983), firmado con Eduardo Mendoza y Cara de acelga (1987), al alimón con Carlos Pérez Merinero. El guion de Soldados de plomo es el que ha elegido Octubre Corto para homenajear al actor, director y guionista: un texto brillante que reúne el talento de dos artistas extraordinarios. Mendoza y Sacristán trabajaron juntos la historia en Nueva York. La colaboración, producto de sus charlas y paseos, partió de un relato del escritor que fueron adaptando para cine. El material aquí publicado es una joya editorial que toma como punto de partida el guion de trabajo de José Sacristán en el rodaje. El lector podrá disfrutar en esta singular edición no solo de la escritura original de los coautores, sino también de las anotaciones posteriores que Sacristán añadió sobre el papel a los diálogos, así como de sus indicaciones relativas a la música, los planos y la dirección de actores. José Sacristán recibió el Premio Rafael Azcona, que otorga el festival de cine Octubre Corto de Arnedo, en 2021, el mismo día que estampó la huella de su pie delante del teatro Cervantes. El calado de la huella que el actor ha dejado y sigue dejando (no solo en el cine y en los escenarios, sino en la cultura y en la memoria de España) es, sin embargo, de un número que requiere una horma especial: la suya, única e irrepetible.