Álvaro Begines rueda ‘Cachita. La Esclavitud Borrada’

Tras haber tenido que interrumpir el rodaje por el estado de alarma, el equipo ha retomado el trabajo en el set bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.

El documental producido por La Mirada Oblicua indaga en el hecho de la esclavitud negra en España y en cómo se ha obviado en el relato de nuestra historia.

Estos días, entre Huelva y Sevilla, se retoma el rodaje de CACHITA. LA ESCLAVITUD BORRADA, documental de producción andaluza que indaga en el hecho de la esclavitud negra en España, en el rastro que ha quedado en nuestra cultura y en nuestra sociedad, y en cómo se ha obviado esta realidad en el relato de nuestra historia.

El documental está escrito, dirigido y producido por Álvaro Begines, artista polifacético que además de ser miembro fundador y guitarrista del grupo ‘No me pises que llevo chanclas’, es un prolífico cineasta como director y guionista (¿Por qué se frotan las patitas?, Un mundo cuadrado, Por humor a la música) y como productor (‘Antes de la quema’ de Fernando Colomo, ‘A cambio de nada’ de Daniel Guzmán).

El rodaje de CACHITA. LA ESCLAVITUD BORRADA se vio interrumpido por la declaración del estado de alarma en España el pasado mes de marzo y es uno de los primeros en Andalucía en retomar la acción en el set aplicando la normativa de seguridad sanitaria que se ha hecho imperativa para la prevención de contagios del Covid-19.

Tras dos días de rodaje en el Muelle de las Carabelas de Palos de la Frontera (Huelva), la secuencia que se rueda en la Hacienda Los Frailes de San Alberto en Los Palacios y Villafranca (Sevilla) es la parte ficcionada en la que el documental presenta al personaje real de “Juan Latino”, académico y poeta inmortalizado por Velázquez que nació esclavo y llegó a convertirse en profesor en la Universidad de Granada durante el Renacimiento. Juan Latino está interpretado por el actor español de origen ecuatoguineano Emilio Buale (conocido por su papel protagonista en la película ‘Bwana’ de Imanol Uribe).

Además de a Juan Latino, el documental rescata del olvido a personajes como Cándida ‘La Negra’, la última esclava que vivió recogida por una familia gitana tras un naufragio en el Puerto de Santa María en los años 40 del siglo XX y que interpreta la actriz cubana Kenia Echenique; o Pedro Blanco, el negrero más importante de todos los tiempos, nacido en Málaga e interpretado por el actor Salva Reina.

Desde que en el siglo XVI comenzase el comercio de esclavos africanos entre Europa y América, hasta su abolición a mediados del siglo XIX, la esclavitud ha dejado una huella en nuestra cultura que ha intentado borrarse voluntariamente tanto por los que se beneficiaron de ella, como por quienes la padecieron y sus descendientes en un intento por ocultar sus estigmas. Sin embargo, social y culturalmente, los esclavos influyeron de forma clara allí donde llegaron. Los ritmos africanos que entraban por los puertos marcaron para siempre los sones cubanos, las melodías y bailes del barroco, la música portuguesa y las raíces del flamenco.

CACHITA. LA ESCLAVITUD BORRADA es un relato cinematográfico que, además de los episodios dramatizados, cuenta con los testimonios de personalidades y expertos en la materia en España, Portugal, África y Cuba. Entre ellos Aurelia Martín Casares, catedrática de Antropología Histórica y miembro del Comité Científico Internacional de la UNESCO-Ruta del Esclavo; Carlos Bardem, historiador, actor y escritor que acaba de publicar la novela ‘Mongo Blanco’ sobre Pedro Blanco; Santiago Auserón, músico, compositor e investigador de la música negra; Jesús Cosano, estudioso de la esclavitud en España y autor de “Las Negras de la Inmaculada” donde se cuenta la historia de la negra María Gamboa; y García de Romeu, abogado y autor de la novela “La última negra”.

Como cierre, la película documenta el triunfo oculto de las personas esclavizadas a través del sincretismo religioso que se manifiesta en la Virgen de la Caridad, llamada Cachita en Cuba, un extraño y peculiar hito cubano que unió a las personas esclavizadas y las hizo conservar su cultura, una creencia que compartieron los mercaderes, un fenómeno que comenzó en las costas de españolas, ya que antes de llegar al Caribe y convertirse en patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad ya era la patrona de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)  y de Illescas (Toledo).

CACHITA. LA ESCLAVITUD BORRADA terminará de rodarse en julio tras pasar por Granada, Cádiz, Madrid, Barcelona, Huelva y Sevilla

Por primera vez las películas deberán incorporar subtitulado especial y audiodescripción para acceder a las ayudas a la producción de cine

Se fomenta a su vez la coproducción internacional y la igualdad de género.

En la Orden Ministerial se han incorporado medidas que agilizan y simplifican los trámites administrativos y medidas específicas para hacer frente al impacto económico de la COVID-19 en las empresas del sector.

El Boletín Oficial del Estado publica hoy la Orden Ministerial por la que se establecen las nuevas bases reguladoras de las ayudas estatales para la producción de largometrajes y de cortometrajes y se determina la estructura del Registro Administrativo de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales.

En la nueva Orden reguladora, que sustituye a la vigente de hace dos años, se introducen modificaciones de carácter técnico que simplifican y unifican los procedimientos para facilitar la comprensión, cumplimentación y tramitación de las ayudas.

Además, se refuerza la protección de determinados colectivos a través del fomento de las actividades que desarrollan y en relación a los requisitos de acceso a las ayudas.

De este modo, en la nueva orden se potencia:

  • La protección de las autoras y los autores, mediante la exigencia de que antes del pago de la ayuda se haya abonado un porcentaje determinado del precio del guion;
  • El apoyo a películas de interés cultural con dificultades a la hora de encontrar financiación, aumentando el importe de la ayuda para este tipo de proyectos;
  • Los proyectos en régimen de coproducción con empresas extranjeras en los que la participación española es minoritaria pero que presenten un claro interés cultural. Con ello se pretende favorecer la internacionalización y profesionalización del sector. Para ello, además de facilitar el acceso a las ayudas, se ha hecho una reserva de un mínimo del 5 % de la dotación de las ayudas selectivas para este tipo de proyectos y, en las generales, se ha bajado el presupuesto mínimo del proyecto a 150.000 euros para poder participar en las coproducciones internacionales con países iberoamericanos.

Además, se sigue avanzando tanto en el fomento de la igualdad de género como en la igualdad de oportunidades y la no discriminación.

Nuevo avance en la accesibilidad universal del cine

La Orden Ministerial da un importante paso hacia la accesibilidad universal del cine español haciendo obligatorio, por primera vez, que las películas cinematográficas incluyan como medidas de accesibilidad universal el subtitulado especial y la audiodescripción para acceder a las ayudas generales y selectivas para la realización de largometrajes sobre proyecto.

Este requisito se une a la obligación ya existente, para acceder a las ayudas a la producción de largometrajes, de tener empleada en la empresa o incorporar al proyecto, al menos, a una persona con discapacidad con un grado igual o superior al 33 % reconocido por el organismo competente, excepto cuando se trate de proyectos de carácter documental o experimental.

Facilidades para acceder a las ayudas

En cuanto a las medidas específicas por líneas de ayudas, destacan las novedades adoptadas en las ayudas selectivas para la producción de largometrajes sobre proyecto, que cambia el sistema de convocatoria de única al sistema de convocatoria abierta así como la eliminación de las restricciones existentes al coste máximo del proyecto,

Asimismo, con el fin de agilizar el procedimiento de valoración, se establece una preevaluación objetiva, con una puntuación mínima de acceso y se elimina la obligatoriedad de aportar determinados documentos en el momento de presentar la solicitud.

En la Orden se han incorporado también una serie de medidas específicas para hacer frente al impacto económico de la COVID-19 en las empresas del sector. Están dirigidas principalmente a:

– Flexibilizar el cumplimiento de las obligaciones consistentes en acreditar el desarrollo de determinada actividad cuando esta afecte al año 2020.

– Aumentar del 20 % al 40 % la cantidad de ayuda que podrán recibir como primer pago las empresas que resulten beneficiarias en 2020 de las ayudas generales para la producción de largometrajes sobre proyecto para aportar mayor liquidez al sector.

– Reforzar el apoyo a la financiación de determinadas películas que hayan recibido ayudas generales o selectivas a la producción de largometrajes en el año 2019, que posean un especial valor cultural y artístico y que soliciten el certificado de nacionalidad española en los años 2020 y 2021, aumentando la intensidad máxima de las ayudas públicas que puedan recibir hasta el 75% del coste reconocido.