‘Pacificado’ gana la Concha de Oro de la 67 edición del Festival de San Sebastián

Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga conquistan la Concha de Plata a la mejor dirección por La trinchera infinita.

Greta Fernández y Nina Hoss ganan ex aequo la Concha de Plata a la mejor actriz y en la categoría masculina se impone Bukassa Kabengele.

La producción brasileña Pacificado / Pacified, dirigida por el estadounidense Paxton Winters, ha ganado la Concha de Oro a la Mejor película de la 67 edición del Festival de San Sebastián. Darren Aronofsky, Paula Linhares, Marcos Tellechea, Lisa Muskat y el propio Winters son los productores de este filme ambientado en las favelas de Brasil. Además de conquistar el principal galardón del certamen, Pacificado ha logrado otros dos: la Concha de Plata al Mejor actor para Bukassa Kabengele y el Premio a la Mejor fotografía para Laura Merians.

El palmarés oficial de este año ha sido anunciado por la actriz Natalia de Molina y la periodista Edurne Ormazabal durante el transcurso de una gala celebrada en el Auditorio Kursaal. Pacified, que será distribuida en todo el mundo por Twentieth Century Fox, es la primera producción brasileña que gana la Concha de Oro en la historia del Festival.

Por otra parte, la Concha de Plata al Mejor Director ha sido para el trío formado por Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, responsables de La trinchera infinita / The Endless Trench  (España), que también ha ganado el Premio al Mejor Guión para Luiso Berdejo y Goenaga. Asimismo, Greta Fernández y Nina Hoss, respectivas protagonistas de La hija de un ladrón (España) y Das Vorspiel / The Audition (Alemania-Francia), han ganado ex aequo la Concha de Plata a la Mejor actriz. Finalmente, Proxima (Francia-Alemania), de Alice Winocour, ha obtenido el Premio Especial del Jurado “por su ambición estética” y por “convertir un drama de exploración espacial en una exploración de la maternidad”.

Otros Premios

Algunas bestias / Some Beasts (Chile) se ha alzado con el Premio Kutxabank-New Directors y en esa misma sección ha recibido una mención especial Sestra / Sister (Bulgaria – Qatar), de Svetla Tsotsorkova. El Premio Horizontes ha ido a parar a De nuevo otra vez / Again Once Again (Argentina), mientras que la mención especial ha sido para Daniel y Diego Vega por La bronca (Perú – Colombia). El Premio Zabaltegi-Tabakalera se lo ha llevado Angela Schanelec con Ich War Zuhause, Aber / I Was at Home, But (Estaba en casa, pero…) (Alemania – Serbia) y la mención especial ha recaído en Les enfants d’Isadora / Isadora’s Children (Francia- Corea del Sur), de Damien Manivel. 

El Premio Irizar al Cine Vasco lo ha ganado La trinchera infinita, mientras que Glittering Misfits, de Iban del Campo, ha obtenido una mención especial. El Premio del Público Ciudad de Donostia / San Sebastián ha recaído en Hors normes / The Specials (Especiales) (Francia), de Olivier Nakache y Eric Toledano, y el Premio del Público a al Mejor película europea se lo ha llevado Sorry We Missed You (Reino Unido – Francia- Alemania), de Ken Loach. Además, el Premio TCM de la Juventud ha sido para Ana García Blaya Las buenas intenciones / The Good Intentions (Argentina).

Durante la gala se han dado a conocer el resto de premios y las presentadoras han agradecido la presencia de cineastas, guionistas, productores y estrellas durante los nueve días del festival, y también han tenido en cuenta al público que “ha llenado las salas un año más” y ha convertido “hasta la película más pequeña en cine con mayúsculas”. “Podríamos decir que se cierra un ciclo pero no es cierto porque en el Festival de San Sebastián las despedidas sólo son una cuenta atrás para volver a encontrarnos y ver más cine. Así que decimos hasta luego de la mejor manera posible, a oscuras, con una película”, han dicho De Molina y Ormazabal antes de dar paso a la proyección de The Song of Names (La canción de los nombres olvidados). Su director, François Girard, ha estado en la ceremonia acompañado por los actores Tim Roth y Catherine McCormack.

‘Mujeres de Cine’, una celebración por todo lo alto

Había una vez una estación de autobuses que cayó en desuso. Se puso triste y se volvió gris y oscura; pero entonces llegaron dos hermanas para alegrar los días de esta vieja estación remodelándola para acoger eventos. Desde entonces, la estación va a dormir por las noches pensando que en su interior la gente ha sido feliz.

En este sitio, Próxima Estación, se ha celebrado el evento que conmemora la iniciativa que surgió hace 10 años de darle la visibilidad merecida al cine creado por mujeres para estar más cerca de la normalización de este y romper con los dramáticos porcentajes de participación femenina.

Como no podía ser de otra manera, en el acto han hecho acto de presencia personas dedicadas a la industria cinematográfica y participando en el coloquio encontrábamos a: Hebe Tabachnik (programadora, asesora y productora de festivales de cine), Lorena Jiménez (fundadora de MIM) y Andrea Jaurrieta (directora de cine); moderadas por la periodista Esther Ferrero (Radio Nacional).

Un encuentro entre mujeres de tal calibre deja sin palabras a cualquier redactora amante del cine; pero esta redactora puede hacer un esfuerzo: ha sido una experiencia inolvidable, motivadora, reivindicativa, necesaria y esperanzadora. No es un secreto para nadie lo que ocurre cuando preguntan por personas dedicadas a la dirección de cine o los ejemplos que puedan enseñarse en las aulas: pocas veces aparecen nombres de mujeres cuya calidad en la dirección cinematográfica pasa desapercibida. Por una razón concreta y que personalmente considero que Esther Ferrero resume a la perfección: “Todas hemos nacido en la piscina del patriarcado”.

Pero estamos en un momento histórico en el que colectivos de mujeres se alzan y luchan por una visibilidad que debería ser inherente pero que sin embargo está costando conseguir; de nuevo citando a Ferrero: “No ha habido momento mejor que el actual”. Porque se están consiguiendo cambios y poco a poco la situación de la mujer en la industria cinematográfica se está viendo más reconocida. Al menos hasta llegar al momento en que estos colectivos no sean necesarios porque habrán conseguido su objetivo. Tal como decía Tabachnik “Seamos conscientes de que podemos y estamos para quedarnos”.

Hacen especial hincapié en ciertas ideas que todas las que queramos dedicarnos al cine deberíamos plantearnos, y es que, efectivamente, para cuando nos toque a nuestra generación, la posición de la mujer en el cine no será la que debería; por eso tenemos a estas mujeres como referentes. Hebe Tabachnik sostenía: “Somos muchas, queremos crear cosas, solo nos falta encontrarnos”, y es que el apoyo entre todas nosotras es un pilar fundamental en este movimiento, porque todas las mujeres de la industria tienen voz y voto en este asunto y cada vez toman más poder. “Estoy contenta de que seamos una moda”, declaraba Andrea Jaurrieta.

Para terminar, me gustaría señalar una frase de la programadora y es “Yo quiero ser esto y lo voy a conseguir”. Tenemos que ir nosotras con toda la fuerza que tengamos para poder irrumpir en un mundo que de cara a muchas mayorías continúa siendo de hombres. Y podemos.