Del 5 a 15 de octubre Sitges será el mejor sitio de todo el planeta tierra

Este año se celebrará la quincuagésimo sexta edición del festival de Sitges. Como ya es tradición, la costa del Garraf volverá a acoger lo mejor del panorama fantástico de este último año. Siendo un punto de encuentro para todos los amantes del cine.

Se premiarán a cuatro personalidades de auténtico lujo. El maestro del stop motion y oscarizado Phill Tippet (“Star Wars”, “Jurassic Park”) recibirá el gran premio honorífico, en el 2021 nos maravilló con la faraónica Mad God. El productor de Stanley Kubrick, Jan Harlan también recibirá un premio a toda su carrera en la industria cinematográfica. El primer premio “Màquina del Temps” de esta edición será para Hideo Nakata (“Ringu”, 1998), se proyectará su última película: The forbidden play.  A Nakata se le sumarán el director de animación Lee Ulrick (Toy Story 3, Coco) y J.A Bayona, que también nos presentará su último filme: La sociedad de la nieve. Esta se inspira en la novela con la que comparte nombre y que narra el accidente de avión conocido como la tragedia de los Andes.

En cuanto a la selección de películas, a falta de saber quién clausurará el festival y algunas sorpresas, aquí vamos con lo más picante que se ha anunciado:

El plato fuerte de este festival va a ser la flamante vencedora del león de oro en Venecia, Poor Things, de Yorgos Lanthimos. El director griego adapta la novela de Alsdair Gray y nos presentará su reinterpretación del mito de Frankenstein en clave feminista, ambientada en un mundo steampunk  y aderezada con mucho humor ácido y un diseño de producción que luce fastuoso. Lanthimos vuelve a colaborar con Emma Stone después de multipremiada La Favorita (2018). A ella se le suman Willem Dafoe y Mark Ruffalo.

El otro bombazo del festival va a ser El chico y la garza, de Hayao Miyazaki. El legendario maestro de la animación nipona nos presentará la última obra del Studio Ghibli. La película se estrenó en japón habiéndose mostrado solo un poster promocional. La leyenda viva que es Miyazaki no necesitó nada más para llenar salas y despertar el interés en todo el mundo. Todos tenemos claro que cualquier proyecto que salga de esas manos va a tener de manera directa su espacio dentro de la historia del cine.

Paco Plaza inaugurará Sitges con Hermana Muerte, la precuela de la exitosa Verónica (2017. En el 2021 nos deslumbró con su excelente La Abuela (2021). El filme transcurre dentro de un convento cristiano durante la postguerra española, garantizándonos una buena dosis de terror eclesiástico conducida por uno de los maestros del género.

Dentro del panorama nacional tendremos otras grandes apuestas como La ermita, de Carlota Pereda. Reciente ganadora del Méliès de Oro en la anterior edición del festival con la sorprendente Cerdita (2021). También tendremos que estar atentos a otros proyectos como Moscas (Aritz Romero) y La Espera (F. Javier Gutiérrez).

El rey midas de Sitges, Alex de la Iglesia, nos mostrará dos episodios de ansiada segunda temporada de 30 Monedas. Además, contaremos con otros proyectos televisivos como Romancero dirigida por Tomás Peña, el otro lado, la nueva serie de Berto Romero y una luz en la oscuridad de Carles Porta.

El continente asiático va a llevarse gran parte del protagonismo de esta edición de Sitges. A Miyazaki se le van a sumar otras dos leyendas del cine japonés como son Takeshi Kitano y Takashi Miike, dos de los cineastas fetiches de Quentin Tarantino. Kitano nos presentará su última obra de samuráis y Miike volverá para perturbarnos con su retorcida mirada. Para los fanáticos del cine oriental que quieran más chicha os diría que le echarías un vistazo a las siguientes películas: Geomijip, de Jee-woon Kim, el autor de la magistral I saw the devil (2010); River, de Junta Yamaguchi que ya nos sorprendió en 2021 con su divertidísimo juego de bucles temporales en Beyond the Infinite Two Minutes; Killing Romance, una comedia musical surrealista de Wonsuk LEE.

El viejo continente nos traerá tres propuestas que representan a la perfección la diversidad de estilos y autorías que abundan en el cine europeo. La aclamada directora austriaca Jessica Hausner (Little Joe, Amour Fou) nos presentará su último trabajo, Club Zero, seleccionada dentro de la selección oficial de Cannes y que no será una experiencia agradable para los estómagos sensibles. El estonio Reiner Sarnet intentará volver a hacer vibrar el Auditori Meliá después de su exitosa November (2017) con The Invisible Fight, una historia de kung-fu ubicada en la frontera de la URSS i China en los setenta. La última mención europea va a ser para el siempre extravagante Bertrand Mandico, que volverá a dejarnos patidifusos con sus propuestas narrativas extremas acompañadas por su potentísimo sello visual. La película que traerá el cineasta francés se titula Conann y nos sumergirá en un mundo de bárbaros sanguinarios, nada que no nos sorprenda de la mente que creó dos joyas como After Blue(2021)y Les garçons sauvages(2017).

Y, por último, para acompañar a Poor Things en la representación del cine estadounidense nos quedaremos con el anticipadísimo remake de The Toxic Avenger por Macon Blair y la indescriptible Hundreds of Beavers de Ike Cheslik. Del superhéroe más grande de toda la Troma hay muy poco que pueda añadir para hacerle justicia, pero Hundreds of Beavers es una las propuestas más interesantes de todo el catálogo de películas que se verán en este festival. Cheslik nos plantea una mezcla entre la plasticidad del cartoon clásico de la Hanna-Barbera con una comedia surrealista rodada en “live action”, una propuesta que derrocha un estilo único abrumador. No os perdáis el tráiler, os embelesará.

A poco que os interese dos o tres de las obras que he mencionado, no lo dudéis. El festival de Sitges es el mejor sitio de todo el mundo para cualquier amante del séptimo arte desacomplejado. El ambiente, la camaradería y la pasión que se respiran son únicos. Una vez asistes, ya no hay marcha atrás, quedas atrapado de por vida y nunca más vivirás el mes de Octubre de la misma manera.

LISTADO DE LAS PROYECCIONES

‘Sueños y Pan’: los chicos del barrio

3 Butacas de 5

El neorrealismo italiano abrió las puertas para que hoy en día nuevos cineastas, alejados de las propuestas de los estudios, sin pretensiones de taquilla y sin rostros conocidos, tengan la libertad y el deseo de contar una historia. La película como punto de partida y destino final. Una necesidad vital, la maldita manía de contar, como diría García Márquez.

Con esta osadía o insensatez, el cineasta Luis Muñoz Soto ha tomado una cámara y se ha aventurado por las calles de Madrid para brindarnos «Sueños y pan», su ópera prima en el largometraje.

¿Qué podemos esperar de ella?

Pues una película que prioriza la libertad por encima de todo, donde muchos elementos clave del cine mainstream aquí no tienen cabida, ni falta que hace. La tesis queda clara desde el primer fotograma: somos testigos de la vida misma. La realidad de sus dos personajes, Javi y Dani. Dos ladronzuelos de estilo bressoniano que deben sobrevivir en un mundo que los ignora, sin trabajo, sin futuro, pero aún con sueños e ilusiones. Ambos comparten piso con una amiga drogadicta y su hijo pequeño. Se ganan la vida trapicheando y robando lo que pueden para luego fumarse unos porros y estar a su aire. Quizás lo más interesante de «Sueños y pan» es el tono, que no juega directamente con el drama, sino con la comedia ligera gracias al carisma del dúo protagonista.

Es muy interesante el papel que desempeña la capital española en esta película, siendo un lugar abandonado y quejumbroso, con una arquitectura segmentada, llena de grafitis y suciedad que, sin embargo, les brinda felicidad a pesar de todo. Son como niños en un patio de recreo: tienen sus problemas y conflictos personales, pero Javi y Dani son personas muy vitales. Unos fumetas que, a medida que los vas conociendo en profundidad, te encariñas con ellos.

Se nota la química entre los dos jóvenes intérpretes. Javier de Luis y George Steane han capturado perfectamente la esencia de sus roles, funcionando de manera excepcional en escenas intensas y momentos más ligeros. Pueden ser unos loosers, pero emociona ver su manera de luchar por lo que quieren.

El arranque quizás resulta un tanto ambiguo y tarda en presentar adecuadamente el conflicto y los personajes. Sin embargo, una vez superado este primer tramo, la película adquiere consistencia, planteando una trama más sólida y llevándote de la mano sin soltarse en ningún momento. Luis Muñoz Soto es capaz tanto de dar unas ligeras notas de crítica social con cierta solemnidad, como llegar a lo cafre como la escena del concurso de escupitajos.

La fotografía, a cargo de Joaquín García-Riestra Guhl, presenta un hermoso blanco y negro que se integra perfectamente con la historia urbana que están contando. La puesta en escena yuxtapone planos de gran composición visual con otros menos inspirados, pero que se salvan gracias a la frescura del montaje y a las interpretaciones de los actores (no pasa nada, en la Nouvelle Vague ocurría lo mismo).

¿Qué sucedería si estos chicos tuvieran una oportunidad? ¿Y si, tras hacerse con un cuadro, tuvieran la posibilidad de venderlo? Las esperanzas y necesidades empujan a nuestros personajes a un periplo por todo Madrid, explorando los bajos fondos del ser humano con una gran dosis de luz y bondad. La amistad y el concepto de familia se presentan como lo más importante. Durante los créditos finales, te darás cuenta de que tienes una sonrisa en el rostro, y eso es lo que realmente importa.