Seleccionados los proyectos de la 8ª edición de Residencias Academia de Cine

1265 propuestas se presentaron a esta iniciativa desarrollada por la Academia con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, un récord de participación

Residencias Academia de Cine, el programa de ayuda a creadores cinematográficos desarrollado por la institución con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, ha seleccionado los 20 proyectos que participarán en su octava edición.

El Presidente de la Academia, Fernando Méndez-Leite, y la vocal asesor de la Consejería Técnica Madrid Audiovisual, Asunción González Rodero, anunciaron este lunes la veintena de seleccionados en un acto enmarcado en el Festival de Cine de San Sebastián, y celebrado en el Auditorio de GOe-Gastronomy Open Ecosystem.

Tras la evaluación de las 1265 solicitudes presentadas, el año con más aspirantes desde que nació el programa, profesionales del sector constituidos en un comité de valoración eligieron los 20 proyectos de Residencias 2026-2027. Son ¡Gloria!, de Clara de Frutos (largometraje de animación); ¿Dónde están los ladrones?, de Julu Martínez (largometraje de ficción); Al final, la ciudad, de Gema del Castillo (largometraje de ficción); Al otro lado, de Maite Lucía Valero (largometraje de ficción); Cachorro, de Yago de Torres (largometraje de ficción); Ciudad elegida, de Maria Belén Poncio (largometraje de ficción); Con Dios y con Beethoven, de Sergio Fernández Borrás (largometraje documental); Cuando yo me muera, de Pepe Siscar (largometraje de ficción); El año que vi el cometa Halley, de Almudena Carracedo Verde (largometraje de ficción); Fiel compañera, de Valle Comba (largometraje de animación); Gamberra, de Marine Auclair March (largometraje de ficción); Hotel Florida, de Antonio Durán Estradas (serie de ficción); Las lindes, de Candela Sotos (largometraje documental); Los cimientos, de Fran Granada (largometraje de ficción); OREO, de Mamumbimbi (largometraje de ficción); Palomita errante, de Enrique Buleo (largometraje de ficción); Ratas, de Jelen García (largometraje de ficción); Tu voz de noche, de Miguel Ariza (largometraje de ficción); Un dolor insoportable, de Alejandro Pereira Soto (largometraje de ficción); y Una ventana, de Mariamu Toure Goumane (serie de ficción).


Tienen una especial vinculación con la ciudad de Madrid las veinte de las veinte propuestas escogidas, de las que catorce son proyectos de largometraje de ficción, dos largos documentales, dos largos de animación y dos series de ficción. La mayoría de los residentes seleccionados son de nacionalidad española, a excepción de la argentina Maria Belén Poncio. Dos de los creadores son miembros de la Academia de Cine: Almudena Carracedo Verde y Antonio Durán Estradas.



Por orden de puntuación, han quedado en reserva para esta convocatoria los proyectos La rosa, de Pablo Bartolomé Jiménez (largometraje de ficción); La librera, de Virginia Burgos Moreno (serie de ficción); M, de Edu Rejón (largometraje de ficción); Leningrado-Madrid, de Carlos Lechuga (largometraje de ficción); Misión: Bruguera, de Xavier Fortino (largometraje documental); Célula madre, de Santi Pujol Amat y Fran Moreno Blanco (largometraje de ficción); y La sonrisa Schiffer, de Marta Ros (serie documental).

Los 20 cineastas comenzarán su residencia artística el próximo octubre y, hasta finales de junio de 2027, disfrutarán de los medios y ayudas necesarias para el desarrollo de sus proyectos audiovisuales. La sede de la institución en Madrid será el espacio en el que se realizará este programa, que ofrecerá una aportación económica de carácter mensual a los creadores; apoyo en los gastos de traslado y alojamiento de aquellos residentes que vivan fuera de la Comunidad de Madrid; asesoramiento de mentores, espacio físico de trabajo, inmersión en las actividades de la Academia y encuentro permanente con la industria.

Los proyectos anunciados han sido seleccionados por una comisión formada Javier Balaguer, director y guionista; Lorena Iglesias, cineasta participante en la primera edición de Residencias; Candela Sierra, Premio Nacional de Cómic 2025 y participante en la sexta edición de Residencias; Rafael Portela, productor y exvicepresidente de la Academia de Cine; Araceli Gozalo, asesora técnica de Madrid Audiovisual y Coordinación General de la Alcaldía del Ayuntamiento de Madrid; Esther Montero, responsable de Contenidos en Madrid Film Office; y Luis Parés, director artístico de Cineteca Madrid.

El anuncio de la resolución de la nueva edición de Rueda se hizo público tras la lectura de los proyectos seleccionados de Residencias.

‘El Tren Fluvial’: Una propuesta interesante de gran realismo social y mágico

3 Butacas de 5

El tren fluvial es una cinta que nos llega desde Argentina y que se ha presentado en el Festival de San Sebastián, dentro de la sección Horizontes Latinos, dirigida por los jóvenes Lorenzo Ferro y Lucas Vignale. En ella vemos cómo un niño de 9 años, Milo, se escapa del pueblo en el que vive con su familia para descubrir el mundo de la gran ciudad, un sitio lleno de oportunidades, a la par que de causas perdidas. Un viaje de ida (¿y vuelta?) en el que sus directores se sienten libres de expresar ese sentimiento de descubrimiento del protagonista.

Milo, de 9 años, vive en un pueblo remoto de Argentina, donde se entrena como bailarín de malambo. Sin embargo, sus verdaderos sueños apuntan a otra parte: anhela viajar en tren y explorar Buenos Aires, la ciudad que solo ha visto en películas. Para liberarse de su pequeño mundo, deberá atreverse a emprender un nuevo viaje.

El tren fluvial, como he dicho en el primer párrafo, es un viaje de descubrimiento y, en ese sentido, los directores juegan con ello bastante bien, de manera que integran sutilmente una especie de realismo mágico que al film le viene bastante bien y que está presente con pequeñas pinceladas. Al fin y al cabo, estamos hablando de la visión de un niño de 9 años ante un nuevo mundo por descubrir y, en ese aspecto, el film sabe transmitir bastante bien lo que quiere, con el optimismo y la desesperanza que generan estos ambientes de la urbe.

Quitando eso, el film consigue captar tu atención en gran parte gracias a una puesta en escena que posee alguna secuencia de lo más poderosa, en especial las de baile, donde directamente mantiene al espectador hipnotizado (véase también la secuencia de cómo se escapa de su casa, cocida a fuego lento…). Para luego mostrar las calles y hacer un retrato de las mismas, donde la magia y la locura pueden darse la mano, así como la triste realidad. Y en esa mezcolanza aciertan, pues el equilibrio está bastante bien medido.

Quizás, a medida que avanza, se va volviendo algo plana al resultar algo contemplativa en su retrato de la urbe, retrasando un poco el avance del relato (y eso que el film dura 75 minutos), y quedándose algo estancada en momentos que no eran tan necesarios, al alargar algunas escenas más de la cuenta (esa intrusión en la casa), pues al final aleja al espectador del conflicto principal del film.

Un conflicto principal retratado en su personaje principal, interpretado estupendamente por Milo Barría, con un magnetismo en su mirada fascinante y del que sus escenas de baile te dejarán directamente pegado a la butaca debido a su fuerte presencia. Curioso que actor y personaje se llamen de la misma manera…

Ahora bien, quizás se queda algo monótona a medida que avanza, viendo por los derroteros por los que irá el relato, desaprovechando ciertas ideas para centrarse más en lo expositivo de lo social que en el conflicto interno de su protagonista, mucho más interesante y del que carece de emoción o empatía, quizás por eso mismo.

Con ciertos aspectos metafóricos (esos poemas en mitad del viaje, dichos por el propio conductor), El tren fluvial es una cinta interesante en la que, a través de 75 minutos, vemos el viaje de Milo con un acertado tono entre el retrato social y el realismo mágico, que se integran bastante bien, y con algún momento de gran fuerza hipnótica, aunque el espectador termina con la sensación de que se queda algo a medias de sus pretensiones. Pese a todo, interesante y a tener en cuenta en la carrera de estos dos jóvenes directores.