‘Smile’: terror en su máximo esplendor

4 Butacas de 5

¿A quién no le gusta pasar un mal rato? A todas aquellas personas que estáis deseosas de sufrir una buena película de terror estáis de suerte, ya que este 30 de septiembre se estrena Smile la última gran entrega del género que viene de la mano del director Parker Finn, quién ha hecho un fuerte debut con su primer largometraje.

La cinta nos introduce en el peor momento de la vida de la doctora Rose Cotter (Sosie Bacon), que después de presenciar un extraño incidente en el que está involucrada una de sus pacientes, se debe enfrentar a sucesos aterradores que le harán llegar a su límite.

Hay que admitir (y esto es un cumplido), que nos encontramos ante un film difícil de ver. Smile sabe muy bien cómo generar ese terror, y es que le favorecen dos factores. En primer lugar, su antagonista está representado por algo a lo que los seres humanos nos vemos fácilmente atraídos: una sonrisa. Parker Finn le da un giro de tuerca, para que esa sonrisa no solo esté cargada de locura, sino de otras muchas emociones que nos generan una gran sensación de terror. Y por otro lado, siguiendo la filosofía de Hitchcock del suspense desde el inicio nos muestra lo que nos espera a lo largo de toda la cinta, solo que sin avisarnos ni de cuándo, ni de dónde vendrá, lo que psicológicamente nos pone en una gran tensión al espectador.

Más allá de estos aspectos, Parker Finn se ha decantado por un estilo de dirección cargado con un lenguaje más atrevido que el del cine de terror comercial actual, haciendo uso de un estilo propio de montaje y encuadres.

Por lo demás, Smile se puede considerar una película de terror muy correcta que, sin duda alguna, es merecedora de los mejores fans de este género. Con un acting impecable, un guion aterrador, una fotografía consecuente, y en conclusión un “must watch” para el que le guste sufrir.

‘Objetos’: un precipitado thriller sobre objetos y personas perdidas

3 Butacas de 5

‘Objetos’ es el nuevo thriller dirigido por Jorge Dorado. Se trata de una historia trepidante y angustiosa, llena de giros inesperados y algo precipitados y tramas que, a veces, se vuelven demasiado enrevesadas.

La película está protagonizada por Álvaro Morte, que interpreta a Mario, un hombre que trabaja en un almacén de objetos perdidos arreglando todo tipo de cosas e intentando devolvérselas a sus dueños. Es un tipo peculiar, que no se relaciona demasiado con el resto de personas, únicamente tiene cierto interés amoroso por Helena, interpretada por Verónica Echegui, que es la policía la que le lleva los objetos que la gente encuentra. Todo cambia cuando un día Mario recibe una maleta que han sacado del fondo del río y que contiene ropa de bebé y restos humanos. Mario comienza a investigar por su cuenta hasta que da con Sara, interpretada por China Suárez, que es una mujer que está metida en una red de trata de personas.

La historia al principio engancha y consigue meter al espectador de lleno en la película, pero según avanza se va volviendo cada vez más enrevesada e inverosímil. Es una constante huida hacia adelante, a veces demasiado rápido, que se olvida de profundizar en algunos aspectos. La relación entre Mario y Helena, por ejemplo, no llega a ser muy creíble, ni demasiado relevante, se queda un poco a medias.

Sin embargo, la película consigue contar la historia de Mario y su evolución. Aunque tenga giros inesperados y a veces se pierda un poco el rumbo, el objetivo del personaje está claro: ser el hombre que en su pasado no pudo ser y salvar a Sara de una situación de la que no puede salir sola.

La idea inicial es fascinante y tremendamente interesante, aunque a medida que avanza la película va tratando de forma demasiado superficial la trama, haciendo que pierda fuerza. Aún así, Jorge Dorado consigue crear la atmósfera necesaria para contar la historia de detectives y héroes frustrados que pretende ser ‘Objetos’ de una manera satisfactoria.