‘Aída y vuelta’: Un ejercicio de metacine brillante y una despedida maravillosa

4 Butacas de 5

Aída ha formado parte de la cultura popular de nuestro país. Tras el cese de Siete vidas, este spin-off, como bien indican los rótulos del inicio, se mantuvo en antena durante diez años consecutivos, confirmando así su éxito y, como dije antes, la constatación de que ya formaba parte de la cultura popular.

El anuncio de un “último” episodio de Aída para el cine empezó a sonar con fuerza hasta finalmente hacerse realidad, y he de decir que soy el primero que no veía con muy buenos ojos realizar una despedida de una serie que ya no tenía más que decir. Y, una vez vi su tráiler, no podía esperarme la sorpresa que nos iba a dar Paco León: hacer una película sobre el rodaje de un último episodio ficticio. Y, una vez vista, solo puedo deciros que resulta uno de los mejores ejercicios de metacine que nos ha regalado el cine español en toda su historia.

«Aída y vuelta», el largometraje, aborda el rodaje de un capítulo de la serie con tramas que transcurren tanto dentro de la ficción, con los personajes de Aída, como fuera de ella, con los propios actores y sus relaciones, dando pie a reflexionar sobre temas como los límites del humor, el trabajo del cómico y la fama.

Aída, la serie, aunque parezca mentira, siempre me ha parecido política. Al fin y al cabo, es una reivindicación de los barrios más humildes de nuestro país, un retrato de la sociedad obrera vista con humor y con mucha mala baba, riéndose de todo y de “todos”. Bien, pues lo que hacen Paco León y Fer Pérez en su libreto es adaptarse a los nuevos tiempos en un ejercicio de metacine espléndido, donde quizá los chistes de antes ya no son tan graciosos como cabía esperar, haciendo un cine de humor donde la política va de la mano (los “micromachismos”, el uso de la IA, la cultura de la cancelación…) y donde quizá ciertos espectadores que veían con humor determinados chistes casposos de la serie (de los que la propia serie se reía y burlaba precisamente) vean con otros ojos en la película que ese humor no exaltaba precisamente ese tipo de comportamientos.

Ahí es donde sus creadores han dado en el clavo, manteniendo tanto el espíritu de la serie original como el de los nuevos tiempos. Hay una idea por ahí colgada que, si la hubieran exprimido más, habría aplaudido a rabiar: el hecho de que poco a poco los personajes devoren a los actores en su vida real (y hay una pequeña escena que así lo deja ver). Ahora bien, es cierto que lo único que me ha faltado es un poco más de desarrollo en alguna trama secundaria que se siente algo precipitada en su resolución (en este caso, la de Eduardo Casanova), o un tanto indefinida (el personaje de Paco León queda un poco desdibujado al no saber con certeza qué es lo que le pasa realmente).

Pero, por lo demás, todo raya a un nivel simplemente fantástico. Desde un ritmo que impide el aburrimiento y cuyos 100 minutos se pasan en un suspiro, pasando por una puesta en escena de Paco León que posee momentos de gran brillantez visual (ese plano secuencia cenital), hasta una banda sonora plagada de canciones que le dan el toque perfecto al film (italianas, japonesas… todo tiene cabida aquí).

Pero me dejo lo mejor para el final: su reparto está entregadísimo y, desde luego, lo da todo por y para el film como despedida homenaje de algo que les ha marcado de por vida. Es algo que tanto el guion como sus actores hacen evidente, y están inmaculados todos y cada uno de ellos, que además se interpretan a sí mismos. Aunque hay que decir una cosa: Carmen Machi es la reina de la función, con una interpretación magistral, aunque me gustaría mencionar también a Miren Ibarguren y a Eduardo Casanova, que abordan con una naturalidad pasmosa sus respectivos roles (y que en este caso tienen más peso en la historia).

Aída y vuelta, aunque imperfecta, es el mejor regreso que podíamos esperar y, desde luego, Paco León nos lo ha ofrecido en el mejor de los platos. Una despedida a lo grande, con lo mejor que podía hacer: reírse de todo y de todos (incluso de ellos mismos), pero a la vez ganándose el corazón de los espectadores, que ven con cariño cómo estos personajes, al igual que sus actores, han calado en nosotros durante muchos años (véase el final), y en eso la película lo logra magistralmente. Además, pocas veces hemos podido ver un ejercicio de metacine tan brillante y valiente como este en nuestro cine, y solo por eso ya es digno del aplauso. Sin duda, será una de las mejores películas españolas del año.

Y solo me cabe decir una cosa más: gracias, Paco, por regalarnos esta despedida tan sincera.

‘Aída y Vuelta’: Volver para cerrarlo definitivamente

3’5 Butacas de 5

Paco León vuelve a sus orígenes como director esta vez con su familia televisiva e imagina qué habría pasado si la serie ‘Aída’ no se hubiera acabado en 2014.

Año 2018. La serie Aída sigue siendo uno de los mayores éxitos de la televisión. El rodaje de un nuevo capítulo se tuerce por la queja de una de las actrices de un chiste que considera sin gracia y ofensivo. A partir de ahí, la particular familia de la serie comienza a desmoronarse mientras graban el capítulo más polémico de su historia.

Paco León dirige, co-escribe y protagoniza junto con la gran mayoría de sus compañeros de ‘Aída’ esta vuelta a los platós de la serie doce años después de que terminase en 2014 y lo hace con una vuelta de tuerca volviendo a sus orígenes como director. Igual que hiciera en ‘Carmina o Revienta’ (2012) y ‘Carmina y Amén’ (2014), León entremezcla ficción, realidad y metacine para contarnos qué sucede en las bambalinas del rodaje de un capítulo de ‘Aída’ durante el año 2018 en una realidad inventada en la que la serie no finalizó en 2014 y Carmen Machí (que en la realidad se fue de la serie varias temporadas) ha regresado.

Actores, actrices, creadores, técnicos, directores de la serie aparecen realmente como si se tratase de un rodaje real y se ven inmersos en las dinámicas y tensiones que surgen durante el rodaje de una serie. El elenco parece que se ha quedado atrapado en el plató de ‘Aída’ como en una cápsula del tiempo mientras sus vidas personales y la sociedad evolucionan pero no su vida laboral o eso parece. León propone un juego constante entre los personajes de la serie y los actores que se interpretan así mismos pero que tampoco son realmente ellos.

Este nuevo giro de guion permite a los guionistas Paco León y Fernando Pérez reflexionar sobre las relaciones que surgen entre ellos fuera de la serie, la fama, la nostalgia, los límites del humor, el trabajo del cómico, el estrés laboral, el encasillamiento de los actores, las imposiciones de los directivos de productoras y cadenas de televisión, el Me Too, la IA y muchos temas de actualidad e incluso hay alguien que desvela un secreto que ya no puede guardar más. Incluso la ausencia de Ana Polvorosa que interpretaba a Lorena se resuelve de forma elegante dejando al espectador que rellene el hueco pero sin que se note demasiado su ausencia.

La propuesta es tremendamente divertida y ácida al conjugar realidad y ficción y crear un universo ficticio con todo ello nuevo pero al mismo tiempo reconocible que se mueve entre la sátira, la crítica hacia el sector audiovisual y una actualidad española muy reconocible. El humor está quizá más contenido que en la serie pero es incisivo y la película tiene un tono reflexivo sobre el paso del tiempo.

El capítulo que vemos rodar a lo largo de la película se ha rodado, dura unos 23 minutos y Paco León ha decidido que iba a ser un regalo sorpresa para quienes vayan al cine a ver la película. Al finalizar los títulos de crédito aparecerá un QR para que los espectadores puedan escanearlo con el móvil y verlo en casa a través de una plataforma creada para la ocasión.

‘Aída y vuelta’, distribuida en cines por Sony Pictures Entertainment Iberia, es una producción de Globomedia (THE MEDIAPROSTUDIO) y Telecinco Cinema, con la participación de Mediaset España, Mediterráneo Mediaset España Group y Prime Video. Laura Fernández Espeso y Javier Méndez son los productores por parte de Globomedia (THE MEDIAPRO STUDIO) y Ghislain Barrois y Álvaro Augustin por parte de Telecinco Cinema.

La película reúne a Carmen Machi, Miren Ibarguren, Mariano Peña, Eduardo Casanova, Pepe Viyuela, Melani Olivares, Canco Rodríguez, Secun de la Rosa, David Castillo, Marisol Ayuso, Pepa Rus, Óscar Reyes y Adrián Gordillo, junto a un total de 96 actores, buena parte de ellos seleccionados en un multitudinario casting online a través de la cuenta oficial de la película en Instagram, @Aídalapeli, que ya ha superado los 100.000 seguidores.

La Aídamanía cruzará el Atlántico tras confirmarse la distribución de ‘Aída y vuelta’ en Estados Unidos, donde se estrenará el 6 de febrero de 2026, y en Puerto Rico, República Dominicana y cuatro países de Centroamérica, donde lo hará un día antes, el 5 de febrero, de la mano de la distribuidora internacional Wiesner Distribution.