‘Siempre contigo’: Amor al infinito

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El cine, bendita manera para conmover, emocionar y desgarrar. Es el arte que nos acompaña, que nos hace sentir vivos y que siempre está con nosotros. Como ese hijo, esa luz y mirada de tu padre que te hace sentir más vivo y con el que maduras paso a paso, siempre contigo.

Este es el título precisamente de la gran película del fin de semana en las carteleras españolas. Con el sello de Avalon, el largometraje israelí es un canto a la vida a través de la historia entre un padre e hijo autista acerca del entendimiento, la madurez, la libertad y el amor universal por la familia.

Dirigida por Nir Bergman, cocreador de la serie ‘En Terapia’, la película irradia belleza en cada fotograma porque el cine es esto, es llegar a empatizar con unos personajes sublimes, a través de interpretaciones naturales, perspicaces y capaces de hacerte llorar de felicidad y dolor.

‘Siempre Contigo’ narra la vida de Aharon (Shai Avivi), padre que ha dedicado toda su vida a criar a su hijo Uri (Noam Imber). Viven juntos en una rutina amable, lejos del mundo real. Pero Uri es autista y ya es lo suficientemente adulto para ir a un hogar especializado. En su camino a la institución, Aharon decide escaparse con su hijo y se lanzan a la carretera, sabiendo que Uri no está preparado para la separación. Aunque quizá sea el padre el que no está preparado.

Un film conmovedor, no solo por lo tierno y bello que es, sino por ese trasfondo que refleja el dolor de la familia, la lucha de miles de familiares que ayudan a salir hacia delante a sus hijos y que realmente les hacen más falta a ellos.

El cine es también el gran protagonista en la vida de Uri, quien crece y siente viendo películas de Charles Chaplin, disfrutando de la vida como si hubiera que ir paso a paso para tratar de saltar las barreras junto a un padre que vela constantemente por ello.

A través de unas interpretaciones magistrales, la película conmueve desde todos los puntos de vista, impactando con algunas de las escenas que acontecen y devastando al espectador en la última media hora. Una película espléndida, que nos hace sentirnos más cercanos a la vida y cuidadosamente equilibrada en todos los aspectos.

‘Siempre Contigo‘ es humana, solidaria y vibrante, una película que trata la discapacidad intelectual de forma madura y desde todos los puntos de vista de una historia que calará muy hondo en todo aquel que se deje aventurar en ella.

‘El Rey del Fin del Mundo’: la codicia que evoca el alma

Basada en hechos reales, El Rey del Fin del Mundo es la apuesta histórica del fin de semana en las carteleras. Una película que expone la codicia, el colonialismo, los elementos sanguinarios y la sed de poder.

Dirigida por Michael Haussman el largometraje nos sitúa a mediados del siglo XIX, época en la que el gobierno británico comisiona al oficial Sir James Brooke para que termine con los piratas que asolan las costas de Malasia. El problema de Brooke (Jonathan Rhys-Myers) es que va más allá de lo que le depara su misión y acaba convirtiéndose en el rajah del Reino de Sarawak.

El cine nos ha mostrado ejemplos de películas que beben de la misma fuente histórica, es decir, desde el descubrimiento de nuevas culturas, nuevos mundos hasta la sed de poder y codicia del hombre blanco. Lo bueno de El Rey del Fin del Mundo es su capacidad de introspección a través de sus personajes, ya que conocemos en muchos momentos sus deseos y pasiones a través de diálogos interiores con ellos mismos. Esto refleja el buen gusto de su director, no ofreciendo solamente una historia de exploradores y los mitos de otras culturas.

Un film con muchos elementos líricos que vuelve a demostrar la calidad actoral de su protagonista, la belleza en muchos momentos de la fotografía y escenas sanguinarias en las que no andan con ningún tipo de escrúpulo.

Diferencias culturales, choques de caracteres y la falta de compasión del ser humano que solamente adquiere más poder pisando a los demás.