‘Miss Marx’: la revolución tiene nombre de mujer

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El legado de Karl Marx sigue más vivo que nunca. No solamente porque se siga estudiando en los maravillosos libros de filosofía o en sus múltiples estudios, su socialismo científico, basado en la crítica sistemática del orden establecido y la revolución contra la civilización burguesa, ha dado alas al conocimiento y a la revolución de la clase obrera ante los problemas sociales de la vida.

Su obra, seguida por muchos, fue continuada e incluso mejorada por su hija Eleanor Marx, mujer política, pensadora, organizadora social, militante socialista y feminista, que conocemos con más profundidad en ‘Miss Marx’, la película de Susanna Nicchiarelli.

El largometraje llega a las carteleras tras su paso en 2020 por el Festival de Venecia, lugar en el que logró cautivar a público y gran parte de la crítica, ofreciéndonos un relato biográfico sobre una de las mujeres más importantes de la historia. Eleanor Marx no solamente estaba llena de cualidades, también fue la primera traductora al inglés de Madame Bovary y la biógrafa de su padre, Karl Max.

La película nos presenta la historia de una mujer que se ganó un nombre propio en la historia del socialismo. Interpretada de manera brillante por Romola Garai, el largometraje apuesta por los cánones clásicos de las películas biográficas, pero rompiendo por momentos la cuarta pared al ofrecernos un aspecto revolucionario del sentimiento de rebeldía a través de la música y la palabra.

La directora, acerca la vida de la activista socialista a ritmo de rock y punk mediante una actitud que rompe el clasicismo del biopic, convirtiendo a la película en una apuesta novedosa y atractiva para el público más exigente. El film retrata perfectamente la realidad doméstica en la época victoriana a través de momentos de libertad entre amigos, labores diarias, con discursos revolucionarios y alguna escena memorable como La Internacional a ritmo de rock.

La esencia de los discursos de Eleanor es otro de los atractivos, centrados no solamente en la lucha de la clase obrera y del socialismo, sino que también pone en el centro a la mujer y su papel feminista para lograr los derechos de la mujer.

‘Miss Marx‘ es una notable película, llena de color y vida en muchos momentos y en otros de sobriedad teatral. Un film que llega en un momento más necesario que nunca, que aboga por el acercamiento a las nuevas generaciones de la vida de una mujer que luchó por los derechos sociales. Música punk y pura chispa para la vida con una protagonista simplemente exquisita.

‘Queridos Camaradas’: la crudeza de la obediencia al sistema

5 Butacas de 5

El comunismo ha levantado pasiones en muchos sectores. Rusia, ha vivido durante muchos años un sistema en el que la igualdad estaba por encima de cualquier derecho. Esto fue chocando posteriormente con quienes estaban en el poder, que cuando veían que alguien se rebelaba contra el sistema al sentir pisoteados sus derechos, el fervor y la pasión por los ideales cegaba la lucha por la justicia social.

Andrei Konchalovsky estrena por fin en las carteleras españolas ‘Queridos Camaradas’, un excelente largometraje que no solo profundiza en uno de los capítulos de la Rusia de 1962, sino que invita a la reflexión sobre la fidelidad a los ideales por encima de cualquier cosa. Contextualizada en la Unión Soviética de 1962, Lyudmila Syomina es miembro del partido comunista local. Fiel devota del régimen comunista y de Stalin, defiende los ideales del comunismo despreciando cualquier tipo de resistencia a ello y las disidencias que existen. Tras una huelga laboral en una fábrica de motores, ve como el ejército, comandado por el gobierno decide disparar a los protestantes cometiendo una masacre. Un hecho que hará que la protagonista recapacite, tratando de quitarse el velo que tapa sus ojos y cambiando la percepción de las cosas.

No solamente estamos ante una película que bebe del drama de los hechos históricos. El director nos presenta un relato en el que las heridas del sistema junto a la búsqueda de la hija desaparecida de la protagonista en mitad del caos, no sumergen en una historia de angustia ejecutada de manera sobresaliente.

Rodada en blanco y negro, el film respira el aroma de una época en la que no todo era perfecto. Todo sistema político, sea el que sea, tiene tus taras, demostrando la película en todo momento, la furia, el terror, la angustia y los claroscuros de la vida. El largometraje cuida en todos los aspectos la fotografía y construcción de los planos, mostrando seriedad y un exquisito arte además de incluir la ironía en muchas de sus escenas. Es evidente que el mordisco mordaz no solamente se lo llevaban los fieles adeptos al sistema sino también los burócratas y militares que idolatraban una política que también dañaba a los más débiles.

‘Queridos Camaradas’ es un ejemplo exquisito de la elegancia del cine, un retrato sobrio, serio y realmente honesto. Quizás pueda incomodar en muchos aspectos, pero la batuta de su director junto a la excelente Yuliya Vysotskaya hacen del largometraje una oda al cine más brillante.