‘El poeta y el espía’: versos contra el fascismo

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Las películas biográficas son siempre relatos fascinantes con los que se conocen partes de la historia. Hemos visto desde retratos de personas importantísimas, hasta eventos sobre lo que ha acontecido en el mundo. Guerras, relaciones amorosas e incluso hechos históricos que serán recordadas por nuestra memoria cinematográfica.

‘El Poeta y el Espía’ es una parte de la historia italiana, en concreto del fascismo italiano que cabalgó a lomos del monstruo Benito Mussolini. El largometraje nos sitúa en la Italia de 1936, presentándonos a Giovanni Comini, el cual acaba de ser ascendido al cargo de Federal, el más joven de los camisas negras. Su espíritu conservador y hambre de seguir escalando puestos, le hacen ser traslado a Roma para hacer de espía del escritor Gabriele D´Annunzio, una de las figuras de la poesía italiana que se muestra inquieto ante la alianza de Mussolini con la Alemania nazi de Hitler.

La película no se rige en su totalidad por los renglones biográficos de toda película del género. Estamos ante una historia puramente de personajes. Un estudio sobre la dualidad de sus dos protagonistas, Sergio Castellito (Gabriele D´Annunzio) y Francesco Patané (Comini), quienes a lo largo del metraje iremos descubriendo en profundidad, además de como uno y otro van profundizando en la personalidad individual, y a la vez interpelando a sus creencias.

Dirigida por Gianluca Jodice, el largometraje es llamativo en cuanto al duelo en la distancia de sus protagonistas, y de cómo tratan de traspasar las ideas fascistas de Mussolini. Aunque las actuaciones son muy correctas, es cierto que la película carece de un ritmo de envergadura, provocando que el film decaiga en algunos momentos, provocando que tanto dejar posar al largometraje, se convierta en un bostezo del espectador como respuesta. Tampoco hay riesgo a la hora de construir la fotografía, muchos planos abiertos y primeros planos de sus protagonistas que no dejan tampoco disfrutar de ello.

La figura de D´Annunzio es la más llamativa de la película. Desde su egolatría, el individualismo y por supuesto su apetito sexual, dejando esto último patente en un par de escenas. Castellito es el alma del film, logrando que entendamos como el poeta era tratado como un Dios en lugar de un escritor de fama. En cambio la de Comini, pierde fuerza debido a una trama romántica que se le presenta.

Otro de los aspectos positivos del film es el estudio de la literatura ante el fascismo. De como el carisma y la labor de las letras pueden ser vistas como armas terribles por los que tenían el poder, llegando incluso a la obsesión de propio Duce. Obsesión e insistencia, todo llevado al extremo de la censura en muchos aspectos y visto al poeta como enemigo en vez de aliado.

‘El poeta y el espía‘ es una película que no pretende pasar a la historia, pero sí ofrece un interesante duelo en la personalidad de dos personas absolutamente diferentes y de como las letras pueden cambiar el mundo e incluso al alma del ser humano. Ya lo dijo Cervantes: «El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho«.

‘En un barrio de Nueva York’: la historia de siempre, como nunca antes

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El próximo viernes 18 de junio se estrena “En un barrio de Nueva York”, de la mano del equipo que el año pasado nos brindó la sorprendente “Hamilton”, sólo que esta vez Jon M. Chu está en la dirección de la cinta. Director conocido por cintas poco más que entretenidas como fueron “G.I. Joe: La venganza” o “Ahora me ves 2”.

Pues bien, ante el que promete ser el musical del 2021, las expectativas estaban muy altas, pues es un género que cuando se emplea de la forma correcta, nos deja para el recuerdo auténticas maravillas, o al menos películas muy disfrutables. Entonces, ¿qué tal ha estado “En un barrio de Nueva York”?

Pues bien, la película empieza con Usnavi, dueño de una pequeña tienda que sueña con volver algún día a la República Dominicana, donde afirma que pasó sus mejores años. Alrededor del protagonista veremos a varios personajes, con sus conflictos personales, y sus sueños por cumplir. De dichos personajes me gustaría destacar a la abuela Claudia, que podríamos decir que es la matriarca del barrio, un personaje que nos dará mucha ternura, y que nos brinda el más bonito y profundo número musical de toda la película.

Obviamente, nuestros personajes principales tendrán sus particulares romances entre ellos, que en muchas ocasiones podrán ocasionar conflicto con aquello que quieren lograr. El romance protagónico de Usnavi junto a Vanessa, puede que nos dé la sensación de haberlo visto en otras películas, pero no deja de ser realmente encantador, aunque, personalmente me resulta más interesante la pareja que forman Nina y Benny.

Puede que esta historia haya sido bastante trillada a lo largo de la historia del cine, pues a todos nos suenan decenas de historias de pequeños personajes humildes, que aspiran a algo más en la vida y sueñan con salir de su pequeño mundo, mientras tienen que lidiar con sus relaciones paternales y sentimentales, pero una vez te dejas llevar por la película, te da completamente igual que ya te lo hayan contado otras veces, porque aunque te sea familiar la historia, la forma en la que lo cuentan es hipnótica y bastante encantadora.

Respecto a los números musicales de la cinta, he de decir que están muy logrados en cuanto a coreografía y creatividad, pero que al principio las canciones pueden pecar de sonar bastante parecido, pequeño problema que se va solventando a medida que avanza la cinta, mostrándonos números musicales cada vez más memorables, como en especial el mencionado antes de la abuela Claudia.

En definitiva, aunque hemos visto esta historia otras veces, en esta película nos sigue conmoviendo y haciéndonos pasar un muy buen rato, de la mano de unos personajes carismáticos que harán que las dos horas y media pasen en un suspiro.