Matías Umpierrez presenta en Naves del Español su videoinstalación ‘Museo de la ficción’, con Ángela Molina y Robert Lepage

Esta videoinstalación inaugura el primer Museo de la ficción del artista argentino Matías Umpierrez, una serie de piezas que reflexionan sobre cómo puede ser museificada la ficción.

Grandes nombres como Ángela Molina y Robert Lepage protagonizan esta versión de Macbeth, acompañados de Elena Anaya, Chema Tena, Ana Torrent, Adolfo Fernández, Javier Pereira, Tessa Andonegui, Javier Tolosa, Bore Buika y Alfonso Bassave, entre otros.

Museo de la ficción I. Imperio versiona el clásico de Shakespeare a través de un cuadrilátero de pantallas que sumergen al espectador en una experiencia sensorial única.

La obra puede verse en la Sala Fernando Arrabal A de Naves del Español en Matadero del 8 al 13 de junio.

La Sala Fernando Arrabal A de Naves del Español en Matadero, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, acoge del 8 al 13 de junio el trabajo del artista multidisciplinar Matías Umpierrez con su videoinstalación performática Museo de la ficción I. Imperio, una versión de Macbeth protagonizada por Ángela Molina, Robert Lepage, Elena Anaya, Chema Tena, Ana Torrent, Adolfo Fernández, Javier Pereira, Tessa Andonegui, Javier Tolosa, Bore Buika y Alfonso Bassave.

Esta videoinstalación inaugura el primer Museo de la ficción, una serie de piezas en las que Umpierrez reflexiona acerca del proceso de museificación de la ficción. En esta experiencia, el público ingresa la Sala Fernando Arrabal A, donde un cuadrilátero de pantallas de gran formato nos acerca la historia de Macbeth desde una perspectiva transdisciplinar que combina teatro y artes visuales, ofreciendo una experiencia sensorial única al espectador a partir del clásico de Shakespeare. Museo de la ficción I. Imperio puede verse de martes a domingo en doble sesión diaria, a las 19:30 y a las 21 horas.

Tras su paso por ciudades como Berlín, Moscú y San Sebastián, el proyecto de este artista argentino desembarca durante una semana en las Naves del Español en Matadero, que reafirman así su apuesta por las artes vivas. Un proyecto al que se han sumado grandes nombres de la escena internacional que han querido participar de la particular mirada de Umpierrez sobre la memoria, la ficción y el papel del espectador.

En esta versión del clásico de Shakespeare, Macbeth es interpretado por Ángela Molina, en uno de los papeles más rompedores de su carrera, mientras que el director de escena y actor canadiense Robert Lepage da vida a Lady Macbeth. En palabras del director, “los géneros no condicionan los comportamientos de los personajes, solamente valen los impunes deseos de poder que a lo largo de la historia permanecen tan intactos como la codicia que empuja a gran parte de los sistemas económicos y políticos que gobiernan el mundo”.

El reparto se completa con los nombres de figuras como Elena Anaya, Chema Tena, Ana Torrent, Adolfo Fernández, Javier Pereira, Tessa Andonegui, Javier Tolosa y Bore Buika, entre otros. Uno de los objetivos de la pieza es preservar para la posteridad el trabajo escénico de los intérpretes, sometidos a un interesante proceso de museificación.

Esta adaptación de Macbeth se ambienta en la España postdictadura de la década de los noventa. Pone en evidencia la ficción como herramienta de mediación social y política produciendo un mix entre la industria del entretenimiento, los mecanismos de poder en la actualidad y la furia que despierta el enfrentamiento entre tradición y globalización.

Imperio inaugura Museo de la ficción, una serie de piezas que transitan entre las artes vivas, el videoarte y las instalaciones site-specific con las que Umpierrez desafía los límites espaciotemporales de la ficción buscando su museificación para la presente y posterior memoria colectiva. Así, el creador argentino aborda una de sus principales líneas artísticas: propiciar que la ficción ingrese en los museos para generar en el espectador experiencias distintas.

Un cuadrilátero de pantallas, de 9×5 metros cada una, muestra cuatro perspectivas diferentes de Imperio. El público adquiere un rol fundamental al sumergirse en esta experiencia: cada espectador construye su propio montaje creando su propia dramaturgia a partir de aquello que desea ver u omitir.

El trabajo de Matías Umpierrez indaga sobre las modalidades contemporáneas de los vínculos entre el espectador y la ficción. En este marco, sus proyectos transitan las fronteras que suceden entre artes escénicas, visuales y cine, activando la dialéctica público-escenario-discurso-escena-territorio. Sus trabajos han sido presentados en espacios no convencionales como edificios abandonados, estaciones de tren, fábricas de alimentos, iglesias, bosques o teatros, cines y museos, que incluyen instituciones como el MoMA de Nueva York, el Museo Pinacoteca de Sâo Paulo, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Complejo Teatral de Buenos Aires, el Centro Dramático Nacional en Madrid, o el Lincoln Center de Nueva York, entre otros.

La pieza Museo de la Ficción I. Imperio es una coproducción de Donostia Kultura, Museoa San Telmo, dFERIA y Studio Matías Umpierrez. Especial agradecimiento por el apoyo a Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative.

Este espectáculo está sujeto a JOBO, Joven Bono Cultural, para jóvenes entre 16 y 26 años.

‘El Sustituto’: herederos del nazismo

3´5 Butacas de 5

España es un país que tiene y ha tenido todo. Costumbres, lugares increíbles, políticos pretenden representar al pueblo, una guerra civil e incluso una dictadura. El fascismo siempre ha campado a sus anchas por el país, ni siquiera cuando acabó la dictadura desaparecieron los mimbres, todo lo contrario, evolucionaron.

No solo una parte de nuestra idiosincrasia sigue siendo fascista, también hemos sido un país que ha servido de refugio a los terribles nazis, incluso llegando a colaborar con políticos que gobernaron este país. Somos una constante evolución en la sustitución de lacras por otras peores.

Es precisamente la evolución del fascismo uno de los temas que abarca ‘El Sustituto’, película presentada en el Festival de Málaga y dirigida por Óscar Aibar (El Gran Vázquez). Protagonizada por Ricardo Gómez (Cuéntame, Mía y Moi), Vicky Luengo (Antidisturbios) y Pere Ponce (Amo tu cama Rica), se trata de un thriller basado en hechos reales en donde asistiremos a la investigación policial a raíz de un asesinato acaecido en un lugar de la costa en 1982 y con nazis jubilados de por medio.

Ricardo Gómez se mete en la piel de un policía duro, con bigote y carácter. Tras curtirse en algunos de los barrios más duros de Madrid se marcha a la costa acompañado de su mujer e hija, para vivir algo de tranquilidad. Todo cambia cuando se ve envuelto en la investigación del asesinato del detective que sustituye. Aquel lugar es el refugio de ancianos nazis, aquellos que participaron en el terrible holocausto que acabó con la vida de millones de personas. Gómez demuestra una gran solvencia en el rol que interpreta. El actor continúa demostrando la gran madurez que posee encarnando un papel de tipo rudo, con valores y por supuesto con el que el espectador empatizará en todo momento. La carrera de Ricardo Gómez ya comenzó a despegar hace unos años y seguiré diciendo que estamos ante uno de los mejores actores que nos seguirá sorprendiendo.

Un papel que clava a la perfección y que por momentos nos hace pensar en el de Germán Areta (Alfredo Landa en El Crack), con chupa, vaqueros y la dureza que necesita un tipo para abrirse campo en su investigación. El film retrata toda la idiosincrasia de la época, una en la que todo el mundo se preparaba para la final del Mundial de 1982, de una sociedad que temía tanto los atentados terroristas como el terrible fascismo de la extrema derecha que campaba a sus anchas.

Este es uno de los puntos más interesantes de la película. Óscar Aibar dibuja de forma sensacional un contexto que huele a añejo y a odio, con un fascismo que no ha desaparecido, y que sigue bebiendo actualmente de los mismos sorbos que creen que defender a España es siempre la solución. En este apartado, es Pol López (Historias Lamentables) uno de los secundarios más destacados, con un guiño muy interesante a cómo ha evolucionado el fascismo, retratando el odio de una época que no se ha marchado para muchos.

En cuanto a la dirección Óscar Aibar relata perfectamente una parte de nuestra historia que nos involucra desde el principio. Una narración de auténtico cine negro con guiños a la filmografía de nuestra historia como una persecución de coches por la carretera de la costa que bien vale un recuerdo a la sensacional Perros Callejeros. Un tono añejo, puro y que Aibar homenajea en su película. Es cierto que uno cuando acaba la película tiene la sensación de que podía haber sido mucho más potente.

La trama fluye a la perfección, embarcándonos en un thriller policial que no defraudará a quienes busquen una película llena de entretenimiento, cargada de intriga y relata unos hechos que acaecieron en nuestra historia.