‘Paraíso’: la infancia hecha realidad

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Tu vida está compuesta de fragmentos minúsculos que componen los recuerdos de una infancia con la que fuiste feliz. Retazos de aquellos momentos de adolescencia de los que hablabas con tus amigos sobre la última película de John Hughes, Robert Zemeckis o John Carpenter, e incluso miras hacia atrás y todavía deseas poder embarcarte en una aventura como fue la de Los Goonies. Todos formamos parte de una generación, una que está compuesta de momentos que nos han hecho soñar y convertirnos en lo que somos hoy en día.

Nuestra tierra idílica se hace realidad con ‘Paraíso’, la nueva apuesta de Movistar +, y que es ante todo un homenaje generacional a ese grupo de 30, 40 e incluso 50 años que han crecido con la televisión, los cómics y las canciones de OBK. Una historia de amor de la que no sirve de nada llorar, simplemente dejarse llevar a través de una serie llena de misterio, suspense, amor de adolescente y la necesidad de formar un grupo de amigos con las que plantarle cara al miedo y la muerte.

Creada por Fernando González Molina, Ruth García y David Oliva, ‘Paraíso’ nos sitúa en el año 1992, aquella época en la que soñábamos con abrazar a Curro en la Expo 92 y cantábamos por las calles mientras escuchábamos la nueva canción de Mecano en nuestro walkman. En pleno años noventa, tres jóvenes desaparecen de una discoteca, y en un lugar en el que la policía parece no estar buscando correctamente, comienza la incesante investigación de Javi junto a sus amigos Quino, Álvaro y Zeta. Una aventura llena de misterio, en la que nada es lo que parece y en la que se dan la mano tanto lo sobrenatural, la ciencia ficción y sucesos realmente extraños que harán que sintamos más curiosidad a medida que avanza la trama.

Producida en colaboración con The Mediapro Studio, la serie tiene elementos vistos en otros trabajos, pero es lo bonito de las generaciones, que todo va de la mano y nos hace respirar ese oxígeno de melancolía con el que recordamos aquellas tardes de verano, soñar con tener un Delorean o pedirle salir a una adolescente Elisabeth Shue tras plantarle cara a Ralph Macchio en Karate Kid.

‘Paraíso’ tiene elementos que funcionan realmente bien, y uno de ellos es la pasión de sus creadores, porque la serie es un reflejo de su amor por una época, las frustraciones de aquellos niños que se sentían diferentes y especiales, y por supuesto la necesidad de madurar en una época en la que el terror del terrorismo y la llegada de las drogas de diseño estaban muy presente.

La serie está protagonizada por Macarena García (Goya a Actriz Revelación por ‘Blancanieves’), Iñaki Ardanaz (‘La víctima número ocho’), Gorka Otxoa (‘Pagafantas’, ‘Fe de etarras’) y los jóvenes intérpretes Pau Gimeno (‘Billy Elliot’), Cristian López (‘El rey León’, ‘Billy Elliot’), Leon Martínez (‘Merlí’, ‘Superlópez’), Héctor Gozalbo (‘Nada será igual’), María Romanillos (‘Antidisturbios’, ‘Las consecuencias’) y Patricia Iserte. Todos funcionan realmente bien como grupo, dejándose llevar por una historia entretenida, que madura mucho más en cada capítulo y enganchará a los incondicionales del entretenimiento que deseen resolver los misterios que envuelve.

‘Sueños de una escritora en Nueva York’: la importancia del elenco

4 Butacas de 5

Con el crecimiento de la industria audiovisual, la literatura ha pasado a un segundo plano en todo lo relativo al entretenimiento. El cine se ha hecho un hueco tan importante en nuestras vidas que ha provocado que la lectura se convierta en una actividad muy secundaria que solo unos pocos realizan. Sueños de una Escritora Nueva York viene para animarnos a retomar con más constancia esta maravillosa forma de arte.

Este filme protagonizado por Sigourney Weaver y Margaret Qualley, y dirigido por Philippe Falardeau, está basado en la novela autobiográfica de Joanna Rakoff en la que cuenta su experiencia como becaria en la agencia literaria encargada de gestionar las obras del recluido escritor J.D. Salinger.

En general, la película funciona bien, contando con unos puntos bastante fuertes que hacen que disfrutemos del tiempo que estemos viendo esta obra en la sala de cine. Pero las sensaciones que nos transmite la trama en primera instancia son bastantes escasas. El arranque es, en cierto modo, bastante lento, dejando bastante que desear en cuanto a la narrativa. Pero según avanza la historia, y con ella sus personajes, la película consigue engancharte para que no te quieras perder el destino de la joven aspirante a escritora.

Las interpretaciones de Sigourney Weaver y Margaret Qualley son seguramente la clave de que la película funcione. Son el plato fuerte de la totalidad de la trama, ya que a pesar de que la labor de dirección está bien realizada, es una realidad que es una historia que es difícil que funcione bien para el público, sobre todo teniendo en cuenta la falta de innovación que tiene la propia trama.

Dicho con otras palabras, en Butaca y Butacón creemos que este drama, por el simple hecho de cómo está realizada, complacerá el apetito cinematográfico de sus espectadores, pero ponemos en duda si la elección de un elenco con tanto caché será suficiente como para competir con el resto de obras que se avecinan a las salas en las siguientes semanas. Estará en manos del gusto de cada uno.