‘La isla de las mentiras’, de Paula Cons, participará en FICAL, el Festival de Óperas Primas de Almería

El Certamen Nacional ‘Ópera Prima’ es considerado la antesala de los Goya.

La isla de las Mentiras, de Paula Cons,  ha sido seleccionada para participar en FICAL, Festival Internacional de Cine de Almería, que se celebrará entre el 14 y el 21 de noviembre.

En total, ocho títulos (de 83 presentados) competirán en el certamen nacional “Opera Prima”, considerado la antesala de los Goya. Debido a la calidad de las propuestas la organización ha decidido incluir dos títulos más que en la edición pasada. Cuatro de ellos están dirigidos por mujeres, como es el caso de La isla de las mentiras.

La isla de las mentiras tuvo su premier mundial en el Festival Internacional de Cine de Shanghái (SIFF); también participó en el Festival de San Sebastián (SSIFF) dentro de la sección «Made in Spain». Tuvo presencia también en el Festival Internacional de Cine de Ourense (OUFF), donde su directora, Paula Cons, recibió el premio Xacobeo a la mejor producción gallega del festival y que destaca «el talento, tesón y profesionalidad da su autora”. Además inauguró el Festival de Cans, en Galicia.  Estos días se puede ver también en el  Spanish Film Festival, de Ámsterdam.

La isla de las Mentiras se estrenó en Filmin el 24 de julio y fue el título más visto en la plataforma en su primer fin de semana de estreno y uno de los tres más vistos en el mes de agosto. Más de 40.000 espectadores la han visto a través de la plataforma.
Posteriormente se estrenó en 17 salas de toda Galicia, donde aún continúa en cartel. Allí arranca hoy su 5ª semana de exhibición.

La isla de las mentiras está dirigida por  Paula Cons y protagonizada por Nerea Barros, Dario Grandinetti, Aitor Luna, Victoria Teijeiro, Ana Oca y Milo Taboada. La película está inspirada en hechos reales, concretamente en el hundimiento del buque “Santa Isabel” frente a las costas de la isla de  Sálvora (A Coruña) en 1921.

Sinopsis:
Inspirada en hechos reales. La madrugada del 2 de enero de 1921, el buque Santa Isabel, con destino Buenos Aires y 260 personas a bordo, se hunde frente a la escarpada y dura costa de la isla de Sálvora, en Galicia. A falta de hombres en la isla tres jóvenes isleñas, María (Nerea Barros), Josefa (Victoria Teijeiro) y Cipriana (Ana Oca), deciden ir al rescate salvando a 48 personas, un acto heroico que pagarán muy caro.
Tras estos hechos, un periodista argentino, León (Darío Grandinetti), acude a Sálvora para cubrir la noticia del naufragio. Poco a poco irá descubriendo que esa noche se produjeron demasiadas casualidades en la isla, llegando incluso a sospechar que el naufragio pudo haber sido provocado.
Mientras tanto, ya nada será igual. El naufragio sacudirá y cambiará para siempre la vida de la isla.

La isla de las mentiras es una coproducción entre la productora gallega Agallas Films, la vasca Historias del Tío Luis, la argentina Aleph Cine y la portuguesa Take 2000. Cuenta con la participación de TVG, RTVE y ETB, y con el apoyo de AGADIC, Gobierno Vasco, ICAA, INCAA argentino, ICA portugués, el Programa Ibermedia, Concello de Riveira y Diputación de A Coruña. De su distribución nacional e internacional se ocupa Filmax.
La isla de las mentiras se puede ver en Filmin y en salas de Galicia

‘Nasdrovia’: El irresistible sabor de la Madre Patria

4 Butacas de 5

El único conocimiento absoluto que puede alcanzar el hombre, es que la vida no tiene sentido, afirmaba Tolstoi en una de sus muchas frases célebres. Una de las figuras más importantes de la literatura rusa y que ha enriquecido tanto la cultura internacional. Es evidente que hasta el propio escritor ruso tuvo su propia crisis de los 40, ese momento en el que nos levantamos cada mañana como si nada tuviera sentido y fuéramos simples máquinas que hacen sus actividades diarias, viven la vida como si nada hasta que un chispazo en nuestro ser interior nos propone salir hacia delante.

Dentro de lo absurdo de la vida, encontramos cosas que para nosotros tienen sentido, nos hacen reír, disfrutar y se convierten en proyectos nuevos que cierran una herida depresiva que nos amarra en la monotonía.  Ese dolor, ese sufrimiento, se desinfecta mucho mejor a base de comedia.

Nasdrovia es el desmoronamiento de la llamada crisis de los 40, a través de la comedia y el thriller, en una trepidante serie que sube la calidad de su historia como si el propio vodka se bebiera. El nuevo trabajo de Movistar + junto a Globomedia y The Mediapro Studio, no es una simple sátira, es el retrato de quienes hemos sido y queremos ser en esta vida. Aceptar nuevos proyectos para dar sentido a nuestro día a día o al de otros que necesitan sobreponerse.

Protagonizada por Leonor Watling, Hugo Silva y Luis Bermejo, la serie bebe de la novela de Sergio Sarria El hombre que odiaba a Paulo Coelho, un libro que ahonda en la culpa de un par de abogados sin escrúpulos a la hora de defender a quien sea, pero que en el fondo necesitan encontrar su propio lugar para resarcirse. Leonor Watling y Hugo Silva son esos juristas, divorciados y admiradores de la Madre Patria Rusa que siempre han soñado con hacer algo nuevo, un paso que deciden dar cuando conocen a Franky (Luis Bermejo) un cocinero experto en la comida rusa al que deciden apoyar con la apertura del restaurante Nasdrovia. Pero como toda matrioska (muñeca rusa), la serie esconde diferentes capas en su historia y personajes.

Comedia negra y thriller se abrazan en un disparatado proyecto que hará las delicias de cualquiera que se quiera contagiar de un vodka que no emborracha, pero que sí ofrece placer al espectador. Cinismo, mala leche, irreverencia y una dirección majestuosa son los ingredientes de un proyecto que brilla como el ansiado diamante que los propios mafiosos ansían con tener en sus vidas. Personalmente Marc Vigil es uno de los mejores cineasta que tenemos actualmente junto a Álex Rodrigo. Vigil, además nos regala algunas pinceladas de corrupción en algunos personajes que pululan en varias escenas como el humo de un buen puro.

Uno de los aspectos más positivos y originales que tiene el proyecto, es el romper la cuarta pared con el espectador, haciendo que la narración de Leonor Watling con el espectador empatice de mejor manera y siendo mucho más disfrutable en su conjunto. La actriz hila finamente su personaje, siendo un personaje elegante, carismático y apoyado perfectamente por la ingenuidad de un Hugo Silva que conjuga de manera brillante.

Lo clásico y lo contemporáneo, la elegancia y la irreverencia, todo forma parte de una receta de cocina que se cuece a fuego lento y en el que su ingrediente final es el grupo de mafiosos rusos que son un auténtico descubrimiento. Anton Yakovlev, Kevin Brand, Yan Tual y Michael John Treanor, sin olvidar a Mark Ivanir, uno de los mejores intérpretes ucranianos que hay actualmente y que nos regala además un personaje muy divertido y entrañable. Todos forman el pentágono perfecto de lo absurdo de la mafia rusa. Ese universo del que hablaba Tolstoi cuando se refería a que la ambición no hermana bien con la bondad, sino con el orgullo, la astucia y la crueldad. Porque aquí los mafiosos no son solamente crueles, son seres humanos, divertidos y el engranaje perfecto de una serie que es un disfrute para pasar una tarde deliciosa con la compañía de unos buenos chupitos de vodka.