Comienza el rodaje de ‘Tres’ protagonizada por Marta Nieto

Juanjo Giménez (Palma de Oro en Cannes y nominado al Oscar por el cortometraje TIMECODE) está rodando TRES, con Marta Nieto (Madre), como protagonista. Completan el reparto Miki Esparbé, Francisco Reyes y los actores gallegos Luisa Merelas, Cris Iglesias y Fran Lareu.
En TRES, Marta Nieto es C. (39) una diseñadora de sonido que disfruta de su trabajo y que pasa muchas horas sola, grabando efectos sala, wild-tracks, editando, mezclando. El estudio es su último refugio: un lugar donde postergar las averiadas relaciones que mantiene con su expareja, con su anciana madre y con sus compañeros de trabajo.
Aunque ella aún no lo sabe, C. está comenzando a desincronizarse. Como si fuera una película mal sonorizada, su cerebro ha comenzado a procesar el sonido más tarde que las imágenes. 

Juanjo Giménez, director de cortos multipremiados como TIMECODE (Palma de Oro, Mejor Corto Europeo y nominado al Oscar), NITBUS o RODILLA, dirige su segundo largometraje tras NO HACEMOS FALTA.   
TRES está producida por Frida Films en coproducción con Manny Films, (Francia) y M-Films (Lituania) y se rodará durante 6 semanas en A Coruña y Barcelona.

FRIDA FILMS, productora gallega fundada por Luisa Romeo (seleccionada en “Producers on the move” en Cannes) ha producido largometrajes como Trote, María (y los demás) y El arca de Noé;  documentales como La mujer de El Eternauta,Los Increíbles, Gallo y cortometrajes como El caminante. 
La película cuenta con la ayuda de ICAA, ICEC, AGADIC y la participación de las televisiones TVG, TELEVISIÓ DE CATALUNYA, CANAL PLUS FRANCIA, así como con los fondos de MEDIA y EURIMAGES. LE PACTE se encarga de ventas las internacionales.

‘The Vigil’: Un meritorio intento de refrescar el género

3 Butacas de 5

Keith Thomas debuta como director de largometrajes con The Vigil, una película de terror que nos traslada al poco explorado mundo de la mitología judía. El protagonista, Yakov, es un judío ortodoxo que ha decidido alejarse de su fe tras vivir un suceso traumático, pero que se ve obligado a reconectar con su antigua comunidad cuando la falta de dinero le lleva a aceptar un trabajo como shomer. ¿Y qué es un shomer? Pues ni más ni menos que el encargado de velar el cuerpo de los difuntos hasta el momento del entierro para así dar consuelo a su espíritu… y, aparentemente, evitar que este sea atacado por presencias malignas.

En un género acostumbrado a lidiar contra demonios mediante crucifijos y biblias, la premisa de The Vigil supone un soplo de aire fresco que se ve refrendado por sus fantásticos primeros minutos. Y es que, como no podía ser de otro modo, lo que prometía ser una noche tranquila para el escéptico Yakov acabará convirtiéndose en una pesadilla, pero el ritmo sosegado y la narración introspectiva de la cinta (centrada en explorar la crisis vital del protagonista) son un logro rara vez alcanzado por producciones de este tipo.

Por desgracia, la sensación final es que la historia no daba para más que un cortometraje. Hacia el segundo acto, una vez desaparecida la tensión de las primeras horas y comprobado que en la casa se esconde algo sobrenatural, cada nueva aparición del espíritu parece reiterativa y previsible. Es, para bien y para mal, una obra típica de Blumhouse, sin mayor espacio para la sorpresa que su magnífica premisa.

Esto no significa que The Vigil sea una mala película, ni mucho menos: quien busque evadirse con un producto cargado de jumpscares y presencias que espían desde la oscuridad, puede darse por contento. Y quien en cambio esté cansado de ver a los mismos monstruos de siempre en la gran pantalla, encontrará muy refrescante la ambientación de la propuesta de Thomas. Tan solo es una lástima que no sea capaz de mantener el nivel de una primera parte que apuntaba a algo mucho más interesante.