El Festival de Málaga acoge la presentación de la Academia de Cine de Andalucía

La entidad de reciente creación está presidida por la productora Marta Velasco y cuenta en su junta directiva constituyente con personas vinculadas al cine en Andalucía como Alberto Rodríguez, Benito Zambrano o Juan Antonio Vigar.

Más de un centenar de cineastas andaluces han apoyado la creación de la Academia de Cine de Andalucía.

El Festival de Málaga Cine en Español ha acogido esta mañana la presentación de la Academia de Cine de Andalucía, entidad de reciente creación que nace, como asociación sin ánimo de lucro, integrada por personas dedicadas a distintos gremios profesionales relacionados con la creación cinematográfica y audiovisual, con la vocación de cohesionar y representar toda la diversidad del sector en el territorio andaluz, así como buscar su visibilidad y la de sus profesionales, distinguir su excelencia creativa, y servir de observatorio del hecho cinematográfico en Andalucía.
El creciente talento de los cineastas andaluces y andaluzas ha consolidado un prestigio reconocido a nivel nacional e internacional. Numerosos éxitos, premios y distinciones jalonan la trayectoria de varias generaciones que han conseguido que la cultura andaluza, a través de sus películas, se difunda por todo el mundo. El Cine Andaluz ha logrado un crecimiento estable y respetado con el apoyo de toda la sociedad y se ha convertido en un sector de desarrollo económico estratégico y en una industria productiva creciente.


La creación de la Academia de Cine de Andalucía es una consecuencia natural de este contexto, y también del trabajo que desde 1982 realiza la Asociación de Escritoras y Escritores de Cine de Andalucía, ASECAN, que ha dinamizado, a lo largo de su historia, actividades de promoción y fomento de la cinematografía andaluza y sus profesionales, y ha concedido anualmente los Premios del Cine Andaluz destacando su labor.
Nacida el pasado mes de marzo, la Academia de Cine de Andalucía cuenta con un Junta Directiva constituyente integrada por la productora Marta Velasco (presidenta), la periodista y presidenta de Asecan Lourdes Palacios (vicepresidenta 1ª), la actriz Mercedes Hoyos (vicepresidenta 2ª), el director y gestor cultural Enrique Iznaola (secretario), la coordinadora de producción Yolexsy González (tesorera), y un amplio número de vocalías que asumen el jefe de producción Paco Almazo, el productor Álvaro Alonso, el director y productor Álvaro Begines, el actor Antonio Dechent, la directora y guionista Ana Graciani, el productor y director Antonio Hens, el productor Gervasio Iglesias, la directora de producción Manuela Ocón, el productor Antonio Pérez, la directora de la Andalucía Film Commission Piluca Querol, la gestora Salud Reguera, el director Alberto Rodríguez, el director del Festival de Málaga Juan Antonio Vigar, el director Benito Zambrano y el técnico de sonido Daniel de Zayas.


Junto a estas personas han firmado las actas de constitución de la Academia de Cine de Andalucía la ayudante de dirección Laura Alvea, el director Santi Amodeo, la actriz  Adelfa Calvo, la directora Laura Hojman, el gestor Javier Paisano, el director Paco R. Baños, el director Manuel Sicilia y la directora Pilar Távora.
Durante el proceso de gestación de la Academia de Cine de Andalucía, más de un centenar de personalidades vinculadas al cine andaluz han manifestado su apoyo a la creación de esta entidad, entre ellos profesionales como Álex O’Dogherty, Alfonso Sánchez, Ana Fernández, Antonio Meliveo, Belén Cuesta, Belén López, Carmina Barrios, Celia Rico, Chiqui Carabante, Chus Gutiérrez, Cuca Escribano, Estefanía de los Santos, Fernando Tejero, Fran Perea,  Ingrid García-Jonnson, Jesús Olmedo, Joaquín Núñez, José Luis García Pérez, Jesús Carroza,  Josefina Molina, Juan Diego, Julián Villagrán, Julio de la Rosa, Kity Mánver,  Macarena Gómez, Maggie Civantos, Manuel Martín Cuenca, María Barranco, María León, Mariano Peña, Manuel Morón, Miguel Ángel Vivas, Natalia de Molina,  Pablo Cervantes, Paco León, Paco Tous, Paz Vega, Pedro Casablanc, Pepón Nieto, Ramón Salazar, Rosario Pardo, Ruth Gabriel, Salva Reina, Verónica Sánchez o Vicente Romero.

‘Las Niñas’: Un beso a nuestra memoria

4´5 Butacas de 5

A medida que pasa el tiempo uno echa la mirada hacia atrás para pensar en su niñez. Aquella época en la que la inocencia de nuestras vidas lo era todo para nuestros padres. Recuerdos que quedarán en nuestra memoria de aquellos juegos entre amigos como el elástico, el fútbol e incluso el intercambio de sobres de cartas perfumados. Todos pertenecemos a una generación, esa que nos envuelve con todo lo que la rodea para pasar con el tiempo de la inmadurez a la madurez.

Las Niñas es el homenaje de Pilar Palomero a la generación de los años 90. Al cambio social de un país que vio como a través de la televisión, la educación, la música, las revistas y por supuesto las relaciones sociales, las raíces de una vida comenzaron a florecer en en frutos acordes a otros tiempos.

Las canciones de Mecano que no nos cansábamos de escuchar, las de Héroes del Silencio, todos soñábamos con ser los protagonistas de las letras y cantábamos a coro con nuestras amigos y amigos. Una película con la que el espectador empatiza de principio a fin y no solamente por todo lo que rodea a la película, sino por el pulso de su directora que rebosa añoranza, respeto y amor por cada fotograma que aparece en ella.

La historia nos traslada hasta Zaragoza, en la que un grupo de niñas vive rodeada de todos los elementos sociales y educativos de la época. Dos elementos claves que se convierten en el hilo conductor de la perdida de inocencia a la madurez. De romper con las reglas que estaban establecidas e incluso con las que nuestros padres han crecido para darnos cuenta ya como adultos, de todo el proceso de cambio al que nos hemos visto sometidos con el paso del tiempo.

Otro de los puntos fuertes de la película es la percepción que Pilar Palomero recrea en su ópera prima a través de la televisión. De las intimidades de los adolescentes, sus ambientes sociales y de cómo la sociedad aún mantenía una mentalidad cerrada heredada de los oscuros años del franquismo. Un ambiente represor que se denota en la educación escolar a la que están sometidas las pequeñas protagonistas. Pilar Palomero ejecuta maravillosamente ese cambio, con elegancia y la absoluta identificación de quien disfrute de la película.

El alma de la película son sin duda sus jóvenes protagonistas. Andrea Fandos es un alma llena de luz que llega a la interpretación de esta película demostrando su inocencia a través de las miradas y los planos fijos. Cualidades interpretativas que con el tiempo irá puliendo y que está llamada a ser una actriz para tener muy en cuenta en el futuro. Está fantástica como el resto de sus compañeras que se contagian de toda la atmósfera de la película, un juego de niñas con el que dejan de lado las muñecas para convertirse ellas en las estrellas mientras se pintan sus labios.

El tono dramático de la película recae en la siempre excepcional Natalia de Molina, ejerciendo de una madre que quiere lo mejor para su hija. Educarla con los valores que ella ha crecido para que sea siempre una chica acorde con su educación. Pero la sociedad cambia y como madre se irá dando cuenta de que nuestros hijos crecen. La andaluza está impecable, con un aura que desprende en cada mirada además de tener una fantástica química con la pequeña actriz.

Las Niñas es una de las películas del año, un largometraje que demuestra el proceso de cambio al que hemos estado sometidos y que cala con un beso a nuestra memoria.