‘Mi camino interior’: El quijotesco viaje de un escritor destrozado por las montañas francesas

3’5 Butacas de 5

El director Denis Imbert traslada al cine la autobiografía del escritor y explorador Sylvain Tresson en la que la superación de un viaje a pie tras un accidente se convierte en una motivación vital.

Pierre es un célebre escritor de éxito bastante extrovertido y despreocupado conocido por realizar viajes en solitario y aventuras extremas. Una noche tiene un accidente al caer desde varios metros de altura que le deja en coma y casi paralítico. Las secuelas del accidente no son sólo físicas sino también personales por lo que decide volver a hacer un viaje caminando por las zonas más ásperas e inhóspitas de Francia.

El viaje se convierte en una motivación vital para Pierre que se aferra a él porque le supone un reto dadas sus circunstancias y le permitirá irse adaptando a su nueva situación e ir superándola poco a poco. A lo largo de la travesía se irá encontrando con amigos y familiares que harán partes del viaje con él mientras conversan sobre sus vidas lo que da lugar a que el espectador pueda conocer un poco más al protagonista que es presentado como un bon vivant pero que puede que eso sea más una máscara que la realidad.

La historia está narrada con pulso e inteligencia al intercalar el presente de Pierre con el pasado antes del accidente para mostrar cómo era el protagonista y qué tipo de vida llevaba. La película muestra unos paisajes franceses espectaculares muy poco conocidos y los lugareños de los pueblos que el protagonista se va encontrando por el camino dan lugar que aparezca cierta crítica por el abandono de las zonas rurales que también se vive en el país vecino. En su soledad, Pierre va anotando reflexiones y pensamientos en una libreta que con el tiempo podrían ser un libro.

El oscarizado actor francés Jean Dujardin carga con todo el peso de la película realizando un gran trabajo actoral con apariciones en momentos puntuales de los actores Jonathan Zaccaï, Joséphine Japy e Izïa Higelin.

‘Mayday club’: una comedia de altura

3 Butacas de 5

Hafsteinn Gunnar Sigurðsson presenta su nueva película, ‘Mayday club’, una comedia que, aunque tarda un poco en arrancar las risas, consigue lo que se propone: contar una historia un tanto disparatada con un tono de humor bastante sobrio.

La película cuenta la historia de un grupo de personas que están haciendo un curso para superar su miedo a volar. Los personajes son bastante peculiares, pues entre ellos hay una influencer, una promotora inmobiliaria, un veterano de las fuerzas especiales y un creador digital. El curso finaliza con un vuelo de Londres a Islandia, que, en este caso, no saldrá como tiene que salir.

El desarrollo de la historia tarda en arrancar, aunque el inicio no es lento, no es tan interesante como la segunda mitad de la película, y esto tarda en descubrirse. El momento en el que los acontecimientos dan un giro con el delirio generalizado de la última parte es un poco precipitado. Aún así, es un giro interesante, que le da vida a la película.

Cuenta con un reparto reseñable, entre los que se encuentran Timothy Spall, Lydia Leonard, Ella Rumpf, Rob Delaney, Emun Elliott, Gina Bramhill, Sverrir Gudnason y Björn Hlynur Haraldsson. Todos cumplen con las expectativas, aunque resaltan los dos primeros, que podríamos decir que tienen un papel más protagonista dentro de un reparto coral.

Sin duda, un tipo de comedia diferente, pero en la línea de películas que funcionan con el público general. Entretenida y ligera, muy recomendable.