‘Amanece’, la radiografía de las emociones y relaciones familiares de Juan Francisco Viruega

El cineasta estrena el próximo 17 de noviembre su primer largometraje tras proyectarse en el Festival de San Sebastián

Amanece, el primer largometraje del cineasta almeriense Juan Francisco Viruega, ha conquistado a la crítica tras su estreno mundial en el 71º Festival Internacional de Cine de San Sebastián dentro de la sección Made in Spain. Recientemente se ha llevado el premio a Mejor Dirección Exaequo en el X Festival Nuevo de Cine Andaluz de Casares, ha sido seleccionada a concurso en Ópera Prima del Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL), nominada en cinco categorías en el Festival de Cine de Lorca de Granada y la seleccionada en Panorama Andaluz del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Las actrices Aura Garrido (El Ministerio del Tiempo, El inocente, Stockholm), Iria del Río (El increíble finde menguante, Infiesto, Visitante) e Isabel Ampudia (15 días contigo, La primera cita) dan vida a tres mujeres llenas de luz: Alba, Candela y Aurora. Dos hermanas y una madre que representan una constelación familiar de relaciones complejas, con los sentimientos y las emociones a flor de piel. El reparto se completa con la actriz alicantina Rebeca Sala y los andaluces Antonio Araque, Sebastián Haro, Antonio Gómiz y Rafa Jiménez.

Desde una perspectiva femenina, Viruega recurre al hilo conductor que ha protagonizado sus cortos, con una historia intimista y generacional, en la que está presente el regreso al hogar de la infancia, las relaciones entre padres e hijos y el conflicto que viven aquellos que han dejado su pueblo para vivir en la ciudad.

Como un protagonista más, están la tierra, la luz, el color e incluso el sonido de Almería, escenario natural donde se ha rodado la película. La aridez del desierto de Tabernas y el paisaje volcánico de Cabo de Gata dialogan con las emociones de las tres protagonistas y sirven de vehículo para un desenlace que, en palabras del director, es “un viaje físico y también emocional hacia el amor propio, hacia la reconciliación y el perdón. Un filme que explora temas tan íntimos como la búsqueda de la identidad y lo efímero del amor a través de la conexión emocional con el entorno”.

SINOPSIS

Alba regresa a su pueblo natal tras una ruptura sentimental. Allí se reencuentra con su hermana Candela. Las dos cerrarán heridas de la infancia, volverán a respirar juntas y acompañarán a su madre enferma en sus últimos días, con el desierto, el mar y la sal como testigos.

‘Cuando acecha la maldad’: Rugna posee a todos los festivales de terror con su última película

3 Butacas de 5

La última película de Demián Rugna es la gran sensación actual dentro del panorama festivalero de género. Terror Molins nos ha brindado otra oportunidad para ver este fenómeno que está arrasando en cada sitio donde se proyecta, habiéndose alzado con el premio a mejor película en Sitges y con el premio del público en la semana de terror de Donosti.

El filme es un thriller de posesiones demoníacas que se desarrolla en la actual Argentina rural. Rugna desciende al fango para ofrecernos un relato crudo y seco, donde el drama se entrelaza con el humor negro. La premisa es muy concisa: dos hermanos campesinos se encuentran con un infectado a punto de dar a luz a un demonio. El dúo protagónico deberá encontrar una manera con la que romper esta maldición y proteger a su familia del mal que se está expandiendo en la tierra. La propuesta no es muy rocambolesca, priorizando la calidad del producto sobre la innovación o los artificios.  Este proyecto se gestó dentro del Sitges Fanpitch, una sección paralela dentro del festival que conecta al talento creativo con diversas personalidades de la industria, facilitando que historias independientes vean la luz. Esto se refleja en el resultado final de la trama, ya que cuenta con varias escenas que están claramente concebidas para que ganarse los vítores del público que acude a estos festivales y que disfruta de una manera única del terror.

En cuanto a la puesta en escena, el cineasta argentino opta por un enfoque sobrio alejado del morbo innecesario o del efectismo que abundan en este subgénero. La estética se asemeja a filmes como Se7en (David Fincher, 1995) o el thriller nórdico. Se opta por unos encuadres que respiren, con unos movimientos de cámara y un ritmo interno bastante calmado. Su fuerte a nivel de dirección es la serenidad y la frialdad que transmite. Rugna es plenamente consciente de las emociones que quiere despertar en el espectador y no duda en ningún momento de cómo lograrlo. Esto hace que nunca se apresure, permitiéndole manipular al espectador y jugar con él según le plazca. La tensión es de cocción lenta y la intensidad aparece a través del corte abrupto en montaje (no confundir esto con los “jumpscares” facilones). ‘Cuando acecha la maldad’ se solidifica en su parte terrenal; incluso podría funcionar perfectamente como una película de suspense sin ningún elemento sobrenatural. El juego entra la paranoia humana y el misticismo constituyen el gran punto fuerte de esta historia.

Las interpretaciones también contribuyen de manera positiva al acabado final de esta obra. Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón se complementan muy bien como dúo interpretativo principal. Sus papeles ayudan a asentar la historia y acercarla al espectador.

Las expectativas eran muy altas al entrar en la sala y, pese a que no me ha arrebatado el corazón, sí siento que esta película cumple plenamente con lo que propone.