‘La isla de Amrum’: Madurar a la fuerza

4 Butacas de 5

«Amrum»

Llega a las carteleras españolas la última película de Fatih Akin (‘En La Sombra’) y recientemente ganadora del BCN FILM FEST en la que narra un drama alemán sobre las vivencias de un niño durante el final de la guerra.

Primavera de 1945. Nanning (Jasper Billergbeck) tiene 10 años y vive en la isla alemana de Amrum, una de las islas Frisias ubicadas en el mar del Norte. La comida escasea por la guerra, pero él desafía sin miedo los mares traicioneros para cazar focas o salir a pesar. También trabaja para Tessa (Diane Kruger) en la granja Bendixen, una mujer de muchísimo carácter que cultiva lo que puede dadas las circunstancias. Todo lo hace para ayudar a su madre Hille Hagener (Laura Tonke) a a alimentar a su familia mientras su padre está ausente porque ocupa un alto cargo en el partido nazi.

Para ayudar a su madre también está su tía Tante (Lisa Hagmeister) pero se lleva muy mal con su hermana Hille porque ésta es una insoportable fanática nazi que mira a todo el mundo por encima del hombro. Tante está harta de los nazis, de su hermana y de la guerra de Hitler como muchos en la isla.

Nanning es amigo de Hermann (Kian Köppke) con quien va al colegio y a jugar por el campo cuando pueden. Dos momentos marcarán su vida en poco tiempo. Un incidente con Tessa hace que él se quede sin trabajo y se las ingenie para conseguir comida. Y descubrirá un secreto que sus padres ocultan gracias a un vecino del pueblo, algo que al principio no quiere creer y que le ayudará a entender quién es su familia.

Este ‘coming of age’ en el final de la segunda guerra mundial trata sobre esos momentos vitales en la vida de un niño que camina hacia la adolescencia que una guerra no deja que sean niños y les obliga a madurar a marchas forzadas por las diversas situaciones que tienen que ver con su familia. La amistad con su amigo Hermann, los secretos familiares o el devenir de la guerra harán que Nanning crezca mucho en poco tiempo.

La película saca un partido enorme a los paisajes naturales de la isla, a la luz tan particular que tiene y a la marea que sube y baja dependiendo del momento. La fotografía es espectacular y todo el reparto está fantástico en sus papeles. La película está basada en la infancia del director, guionista y actor Hark Bohm.

‘El Diablo Viste de Prada 2’: una secuela que no decepciona, pero tampoco apasiona

3 Butacas de 5

La secuela del gran éxito de los dos mil llega a la gran pantalla recuperando al espectacular reparto original veinte años más tarde. Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci encarnan de nuevo a estos personajes icónicos que han enamorado a generaciones durante estas dos décadas y, sin duda, son el gran reclamo de la cinta. El equipo creativo también repite en esta secuela dirigida por David Frankle y escrita por Aline Brosh McKenna.

En esta entrega Runway, la adorada revista de Miranda Priestly (Meryl Streep) sufre un escándalo laboral y el director de la empresa decide contratar a Andy Sachs (Anne Hathaway), antigua asistente de Miranda y ahora respetada periodista, para intentar mejorar la imagen de la revista, mantener a sus lectores e incluso atraer nuevo público. Si les sumamos a Nigel (Stanley Tucci) que continúa fiel a Miranda y a Emily Charlton (Emily Blunt) que ya no trabaja allí, pero que ahora tiene un cargo importante en la mayor empresa anunciante de Runway, ya tendríamos todas las piezas del puzzle para que estos personajes coexistan de nuevo.

Y es que realmente no necesita mucho más está película para funcionar con cualquier trama que quisieran plantear, los personajes brillan con luz propia. Son lo que hizo icónica a la primera y también lo que mantienen a flote esta secuela en todo momento. No os voy a mentir, esta entrega es como la mayoría de segundas partes de este estilo: no decepciona, pero tampoco apasiona. Aun así yo creo que los fans de la primera la disfrutarán tanto como lo hice yo porque el simple hecho de ver a esa alineación de actrices espectaculares interactuando de nuevo con esos personajes y con esos outfits-de los cuales hablaré luego- ya hará las delicias de cualquier amante de la original. Los personajes mantienen su esencia en todo momento y se nota que todo el reparto ha vuelto a ellos con mucho cariño. Además, ver a Miranda intentando adaptarse al mundo digital y a las políticas de respeto en el ambiente laboral en contraposición con el pasado me pareció muy divertido.

La trama en sí misma no es demasiado complicada, es eficiente en cuanto a dar un motivo justificado para que estos personajes se vuelvan a reunir y se esfuerza por sorprender en algunos puntos de la cinta. Pero realmente se centra en abrazar lo que sabe que funciona: la nostalgia. Las referencias a la primera son interminables y, al final, esa sensación de familiaridad es lo que te atrapa y te lleva de la mano mientras todo sucede. El fanservice está servido – valga la redundancia- y es lo que hizo que yo saliese muy contenta de verla. No esperéis ni una trama redonda ni momentos tan memorables como la primera, pero si vais al cine dispuestas a abrazar de nuevo a esos personajes, saldréis de la sala con la sensación de haber pasado un muy buen rato en familia.

Y, ahora, lo que yo creo que muchos se preguntan, ¿cumplen los outfits las expectativas de la anterior? No podemos olvidar que una de las escenas más famosas de la primera película es cuando Anne Hathaway se pasea por Nueva York -con Vogue de Madonna de fondo- en un montaje de cambios de outfits maravilloso. En mi opinión, y sin ser yo experta en moda precisamente, toda la ropa que usan en la película me pareció espectacular. Ellas van elegantísimas en todo momento y la actitud con la que caminan hace que no puedas dejar de mirarlas en ningún momento. Son icónicas y lo saben. Viendo la ropa de la primera cinta a día de hoy no podemos evitar que lo que se consideraba moda en ese momento, ahora nos pueda parecer horroroso. Eso es precisamente lo que en esta película destaca mucho, la moda está obviamente adaptada a la actualidad y al igual que en el 2006 la gente se quedó boquiabierta con sus looks, en 2026 vuelven a causar la misma sensación actualizada.

En definitiva, es una secuela muy disfrutable para los fans de El Diablo Viste de Prada que tendrán las dosis que merecen de nostalgia e iconicidad. La película se estrena el 30 de abril en los cines de España.