Crónica del Zinemaldia: grandes sorpresas en sección oficial

Nos acercamos al ecuador del Festival y poco a poco vamos descubriendo algunas de las grandes películas con las que podemos encontrarnos, tanto dentro de la Sección Oficial como en las paralelas. Tras una primeras jornadas marcadas por los grandes nombres del cine internacional, el Zinemaldia comienza a mostrar algunas de las películas que compiten, entre las que destacan los nuevos trabajos de Isabel Coixet, Xavier Legrand o Kitty Green.

Además, la sección Perlak presenta alguno de los grandes nombres que han pasado por festivales como Cannes o Venecia, entre los que se incluyen Ryüsuke Hamaguchi, Matteo Garrone o Todd Haynes. También ha habido lugar para ver los nuevos trabajos de grandes directores españoles como Arantxa Echevarría o Vicente Villanueva, cuyas cintas se han estrenado dentro de las Galas RTVE que prepara el festival.

‘Yo, capitán’, de Matteo Garrone

Pasamos primero por la representante italiana a los Oscar. Matteo Garrone vuelve después de cintas como Pinocho o Dogman con una película tan inmensa en todos los sentidos como es Yo capitán. Esta narra la travesía de dos adolescentes senegaleses a través del desierto del Sahara por llegar a Italia. La cinta cuenta con un par de escenas durísimas que no son aptas para los públicos más sensibles (y que terminan haciéndose duras incluso para los que no lo son), pero eso no quita que el film de Garrone no sea una obra magna de esta cuestión social en el cine. El italiano sabe narrar un relato desgarrador, comprensivo, y emocionante que nos hace sufrir en todo momento. Sin duda, una de las grandes contrincantes a los Oscar.

‘El sucesor’, de Xavier Legrand

Llegamos a la que para mí ha sido la mayor sorpresa de todo el festival. No esperaba demasiado del nuevo trabajo de Xavier Legrand (el cual ya nos conquistó a todos con su excepcional Custodia compartida), pero puede que estemos ante la mejor película de la sección oficial del festival. El francés realiza un trabajo excepcional en la dirección de una cinta tenebrosa, oscura, que sabe cómo hacer saltar al espectador. Sobre todo, El sucesor resulta una película escalofriante y sorprendente, una de esas cintas que la gente continúa comentando una vez termina el visionado. La caída a los infiernos de un gran nombre del mundo de la moda cuando vuelve a casa tras la inesperada muerte de su padre. A destacar el excepcional trabajo de Marc-André Grondin, un Ellias con el puedes empatizar y que resulta un accidente a cámara lenta. Una de las grandes películas del festival.

‘Chinas’, de Arantxa Echevarría

Era una de las grandes esperadas de este Festival de San Sebastián. Después de enamorarnos a todos (y ganar un Goya) por su ópera prima Carmen y Lola, la directora española vuelve por todo lo alto con una película que ha dado que hablar a lo largo de estos días. Chinas es un coral de personajes en los que se tratan diferentes temas que tienen que ver con la cultura china y el papel que juegan estas personas dentro de nuestra sociedad. La cinta cuenta con muy buenas intenciones y en general termina resultando una obra entretenida, con buen corazón y algunos de los mejores personajes de nuestro cine de este 2023. Mención especial para Carolina Yuste y Shiman Yang, dos de las mejores actrices de la película y que derrochan personalidad en cada una de sus apariciones.

‘Un silencio’, de Joachim Lafosse

Joachim Lafosse no es un nombre nuevo de este festival. Aunque ya presentó Un amor intranquilo dentro de la sección Perlak de 2019, el francés llega este año con una nueva cinta en la que vuelve a juntar el concepto de familia con un problema que terminará por contaminar toda la unidad familiar. Un silencio nos presenta a Astrid, una mujer cuyo silencio se verá descubierto cuando unos hechos que inmiscuyen a toda su familia comienzan a salir a la luz. Probablemente sea una de las películas más valientes de todo el festival, aunque narrativamente también de las más engorrosas. No resulta especialmente tensa y puede que en su guion resulta algo complicado e indeciso. Aun así, podríamos estar ante una de las grandes contrincantes para algunos de los premios del palmarés.

‘Memory’, de Michel Franco

Michel Franco es uno de esos directores que de una forma u otra, sus películas siempre dejan poso en el espectador. Aunque sus obras siempre son perturbadoras o incómodas de una forma u otra, aquí se nota que el mexicano ha echado el freno con Memory, una película en la que pretende retratar la relación de amor de dos personas rotas, incluso a pesar de los problemas de cada uno de ellos. Franco realiza una película inestable, a la par que sus protagonistas, en la que juega con la realidad y la ficción a partir de las vivencias de sus protagonistas, una Jessica Chastain tan vulnerable como destacable y un Peter Sarsgaard que funciona a la perfección y cuyo retrato de la demencia resulta tan conmovedor como tierno. Una de las mejores películas del director.

‘Un amor’, de Isabel Coixet

Probablemente llegamos a la que es la película española más esperada de todo el festival. Tras sus últimas obras en nuestro país (como Elisa y Marcela o Nieva en Benidorm), Isabel Coixet se prepara para traernos la adaptación a la gran pantalla de una de las grandes novelas españolas de los últimos años. Un amor es una de las mejores películas españolas del año. Coixet traslada a la gran pantalla de forma sobresaliente la popular novela de Sara Mesa, sin tapujos y sin ningún tipo de problema en resultar incómoda y arriesgada a partes iguales. Encontramos algunas de las imágenes más potentes del cine de este año en una película que sabe a la perfección como reflejar las sensaciones femeninas, el agobio y el escarnio público al que se enfrenta su protagonista.

‘La tierra prometida’, de Nikolaj Arcel

Volvemos con una de las seleccionadas a los Oscar de mejor película internacional, esta vez con la seleccionada por Dinamarca.  El director de películas como A Royal Affair o La torre oscura presenta ahora La tierra prometida, una cinta que narra el enfrentamiento entre un capitán venido a menos y un gobernante por unas tierras que ambos creen dignos de ellas. La nueva obra de Nikolaj Arcel termina resultando una cinta de lo más clásica, incluso cuando intenta resultar innovadora. Es una de esas películas que terminan resultando monumentales, épicas, y de lo más violentas. Podemos encontrar de todo, desde momentos tiernos hasta grandes escenas repletas de sangre. Una macedonia de emociones y sentimientos que, a pesar de resultar algo pesada en ciertos momentos, termina triunfando con un final emotivo.

‘The Royal Hotel’, de Kitty Green

Uno de los platos fuertes de la sección oficial viene con la nueva película de Kitty Green. La directora de The Assistant rescata a Julia Garner para una película que poco tendrá que ver con su predecesora. The Royal Hotel es uno de esos platos a los que uno siempre se puede acercar cuando tiene hambre. La obra de la directora australiana es un disfrute total para los amantes de los thrillers, de la tensión y de los grandes personajes femeninos. Aunque no sepamos muy bien cúal es el objetivo de toda esta trama hasta bien entrada la película, una vez que se entra ya no se puede salir. Una crítica sobre las masculinidades tóxicas y el abuso al que se sienten sometidas las mujeres (muchas veces incluso inconscientemente). Julia Garner vuelve a ser la mejor intérprete gracias a un personaje que podría llegar a considerarse una heroína moderna.

‘Evil Does Not Exist’, de Ryüsuke Hamaguchi

¿Quién no recuerda todavía esa grandísima película titulada Drive My Car? Ryüsuke Hamaguchi ya llegó a los Oscar con su anterior película, pero eso no quita que no pueda volver a hacerlo con su nueva obra, Evil Does Not Exist. Tras ganar el Gran Premio del Jurado en el último Festival de Venecia, el japonés nos vuelve a conquistar en una nueva película en la que no tiene ningún tipo de reparo en realizar una crítica social a la contaminación, al ser humano y a la protección de los parajes naturales. Con ese estilo tan característico y pausado (que será odiado por los más impacientes, como ya lo fue en sus anteriores cintas), Hamaguchi realiza una dirección elegante que, gracias a sus personajes y sus momentos más emocionantes del guion (y divertidos), termina creando un cuadro precioso hecho para los más arties de la sala. Una delicia y una nueva joya del director.

‘May December’, de Todd Haynes

Llegamos a uno de los platos fuertes del festival. Todd Haynes ya había conquistado al mundo con una cinta tan humana como es Carol. Sin embargo, si los fans de la cinta de Blanchett están buscando en May December algo parecido, puedo asegurar que no lo vais a encontrar. Esta película nos cuenta la historia de Elizabeth, una joven actriz que se encarga de preparar un papel para una cinta basada en hechos reales sobre Grace y Joe, una pareja cuya relación y diferencia de edad (24 años concretamente) se consideró todo un escándalo en su época. Haynes se divierte de lo lindo con una película que bebe del clásico telefilm, pero que no puede dejar de resultar más divertida y rebuscada. Julianne Moore y Natalie Portman se enfrentan en un duelo interpretativo que se mueve entre la comedia y el melodrama.

‘O Corno’, de Jaione Camborda

Está claro que una de las grandes temáticas del cine español de los últimos años es la vida rural y el papel de la mujer. Cintas como Alcarrás, 20.000 especies de abejas o Matria son claros ejemplos. Aun así, sería injusto compararlas las unas con las otras, ya que cada una cuenta con diferentes estilos y subtemas. Esta vez, Jaione Camborda ha decidido que la nueva incorporación a este club es O Corno, cinta gallega-portuguesa que narra la vida de una mujer que es conocida en su pueblo por ayudar a otras mujeres en sus partos. Sin embargo, a partir de un horrible hecho, tendrá que huir de su pueblo y encontrar su lugar en otro emplazamiento. La directora sabe muy bien cómo hablar de la hermandad femenina y de la maternidad, a partir de este personaje protagonista y su relación con el resto del reparto (incluso cuando llega un punto en el que esa clase de temática resulta manida). Mención especial a Janet Novás, su protagonista. Una película que puede resultar muy dura para cierta clase de espectador.

Víctor Erice: »El aprendizaje del cine no se acaba nunca»

El cineasta recoge el Premio Donostia de manos de la actriz Ana Torrent en el Teatro Victoria Eugenia, el mismo lugar donde hace 50 años recibió la Concha de Oro por ‘El espíritu de la colmena’

El cineasta Víctor Erice (Karrantza, Bizkaia. 1940) ha recogido hoy el Premio Donostia en el Teatro Victoria Eugenia 50 años después de recibir en el mismo escenario la Concha de Oro por su primer largometraje en solitario, El espíritu de la colmena / The Spirit of Beehive. La actriz Ana Torrent, que protagonizó aquel filme cundo tenía seis años de edad, ha entregado la estatuilla al realizador y también ha participado junto a él en la presentación de la Proyección Premio Donostia Cerrar los ojos / Close Your Eyes, el cuarto largometraje de Erice como director.

Tras un prolongado aplauso, Erice ha agradecido un premio que lleva como divisa el nombre de la ciudad a la que llegó con tan sólo unos meses de vida. El director ha recordado que en la ciudad creció “en todos los sentidos, también como espectador de películas”, y evocó los primeros títulos que disfrutó en el Kursaal y el Victoria Eugenia: “Si cierro ahora los ojos, me veo de niño en una de esas butacas, disfrutando de películas que jamás olvidaré”. También ha tenido palabras para sus compañeros de generación, sus padres y allegados más cercanos y para el Festival de San Sebastián.


“Siempre he entendido el cine como un medio de conocimiento. De ahí que su aprendizaje para mí no se acabe nunca. Con el paso de los años hay algo que creo haber comprendido, que la obra de un cineasta -recordando ahora a Albert Camus- quizá no sea otra cosa que ese largo caminar por los dominios del arte de hacer películas para recuperar las imágenes extraordinarias contempladas en una pantalla a las que abrió su corazón por vez primera”, ha afirmado antes de concluir en euskera con un sentido “Eskerrik asko, Donostia Zinemaldia. Donostia beti”. (Gracias, Festival de San Sebastián, siempre San Sebastián).

Ana Torrent ha considerado “muy emocionante” entregar a Erice el premio “50 años después de estrenar juntos en este mismo lugar El espíritu de la colmena”. “Porque Víctor ha entrelazado de tal manera vida y cine que hay algo casi mágico en la forma en que ha cerrado un círculo. Un círculo que empezó a dibujar entonces cuando una niña descubría el cine y no era capaz de distinguir entre realidad y ficción, y ha completado ahora en Cerrar los ojos cuando un director invoca a la sala de cine como el lugar primordial de la experiencia para el espectador, un lugar donde reconocernos y entender quiénes somos”, ha añadido.

A juicio de la actriz, el cine siempre ha sido para Erice “una aventura, algo vivo y revelador, un espacio para el conocimiento donde a través de una historia sencilla pudiera descubrir y capturar aspectos fundamentales de la vida”. “A Víctor le ha gustado muy poco hablar de sus películas porque ha dado ya mucho, muchísimo de él en sus imágenes. Ha sido tremendamente coherente, tremendamente generoso y tremendamente valiente en su compromiso y no nos ha dejado ni una sola imagen que no fuera para él necesaria, que no estuviera latiendo, que no fuera al encuentro de algo. Yo quiero dar las gracias a Víctor por su lealtad. Y, por supuesto, por su mirada, una mirada que guió la mía, y me regaló una interpretación del mundo que me ha acompañado toda la vida y que hoy me sigue iluminando. Es un grandísimo honor entregar aquí esta noche este premio a Victor Erice”, ha concluido.

La trayectoria de Víctor Erice ha tenido siempre eco en el Festival de San Sebastián. Su debut como director, filmando uno de los tres episodios de Los desafíos (1969) junto a José Luis Egea y Claudio Guerín, fue seleccionado en la Sección Oficial y recibió la Concha de Plata a la mejor dirección. Cuatro años después, con su primer largometraje en solitario, El espíritu de la colmena (1973), fue reconocido con la Concha de Oro. El sol del membrillo / Dream of Light (1992) fue seleccionada en la sección Made in Spain, tras recibir el Premio del Jurado y de la Crítica Internacional en Cannes, y la película colectiva Ten Minutes Older: The Trumpet formó parte de la sección Zabaltegi en 2002.

Tras la gala, el Victoria Eugenia ha acogido la proyección de Cerrar los ojos, un filme sobre la memoria hilada en torno a una película inconclusa y a la misteriosa desaparición de un actor. El filme, que previamente ha sido mostrado en los festivales de Cannes y Toronto, se ha estrenado hoy en las salas de cine en España.

El Festival inauguró hace seis años una línea de Premios Donostia vinculada a cineastas cuya contribución al arte cinematográfico es indiscutible, como Agnès Varda (2017), Hirokazu Kore-eda (2018), Costa-Gavras (2019) y David Cronenberg (2022). El galardón honorífico más importante del Festival de San Sebastián homenajea en 2023 a un cineasta que, con solo cuatro largometrajes, cuenta en su historial con la Concha de Plata a la mejor dirección, la Concha de Oro a la mejor película y el Premio del Jurado y de la Crítica Internacional en el Festival de Cannes, entre otros muchos reconocimientos.