‘Verano en rojo’: un thriller que muerde al ostracismo de los abusos eclesiásticos

3’5 Butacas de 5

Belén Macías dirige este thriller policíaco, adaptación de la novela de Berna González Harbour, que cuenta una historia intensa y turbia en un pasado cercano en nuestro país. Además, hablando de un problema que sigue estando muy presente en nuestra sociedad a día de hoy.

En el verano de 2010 aparece un joven asesinado, sin identidad, sin móvil y sin pistas. La encargada de investigar el crimen es la comisaria María Ruiz, una policía tenaz, inteligente y concienzuda, que iniciará la investigación sin imaginar lo mucho que se va a complicar cuando se produzca un segundo asesinato. Sin embargo, no está sola. Un veterano periodista, Luna, la ayudará a llegar al final del caso. Acabarán en Navarra, investigando una importante orden religiosa, sin saber si está relacionada con el asesinato del joven.

Siguiendo el hilo de la investigación policial y el tono de thriller, la película hace una crítica a un problema estructural partiendo de un conflicto concreto. Está construida alrededor del asesinato del joven y cuenta esa historia para ir descubriendo, aparentemente en segundo plano, un problema real y más grande: los abusos sexuales y su encubrimiento en la Iglesia Católica española.

Al mezclar estos dos factores, en algunos puntos pierde el norte, centrándose demasiado en el problema mayor y dejando de lado el tema de la investigación. Sin embargo, mantiene muy bien el suspense hasta el final, tanto en la búsqueda del asesino como en la investigación del encubrimiento de los abusos.

La película cuenta con un reparto de lujo, que mantiene a flote la historia en los momentos que cojea. Está protagonizada por Marta Nieto y José Coronado, como la comisaria y el periodista. Completan el reparto Luis Callejo, Javier Godino, Marc Martínez, Celso Bugallo y Tomás del Estal.

‘Verano en rojo’ es una película impactante y recomendable si eres fan de los thrillers policíacos. Además, hace una gran crítica a un problema que llevamos arrastrando desde hace años, y de una manera cruda y real.

‘El valle de la esperanza’: rebelión en una sociedad patriarcal

3 Butacas de 5

Carlos Chahine presenta ‘El valle de la esperanza’, la que es su opera prima. Se trata de una película de gran sensibilidad y una visión reivindicativa, ambientada en Líbano en 1958.

En ese momento, tres facciones religiosas mantenían en vilo a la población de Líbano, sobre todo en Beirut y los territorios cercanos. Sin embargo, la historia se desarrolla en un valle rodeado de montañas, donde, ajenas al conflicto, tres hermanas católicas pasan el verano. La mayor, Layla es una aplicada madre y esposa; la mediana, Eva se concentra en libros románticos mientras sus padres le buscan marido, ella quiere casarse por amor y no por imposición; y Nada, de 17 años, que ansía con estudiar ingeniería en la capital, está enamorada de un musulmán, lo que contraviene las reglas. La llegada de dos turistas franceses hará que Layla se replantee su posición en la sociedad patriarcal donde la tienen bajo control y crea que es posible otra vida más libre e independiente.

El peso de la película recae en los personajes de Layla y su hijo, cuya visión es la que se da durante todo el tiempo, oscilando entre la mirada inocente del niño y un punto de vista más crudo y adulto. Así, la historia mantiene dos perspectivas muy distintas para ver la dura situación de las mujeres, pero suavizando con la visión de un niño pequeño que, por otro lado, es el heredero del mundo machista en el que le están educando.

El reparto está encabezado por Marilyne Naaman como Layla, seguida por Nathalie Baye y Pierre Rochefort, como los turistas franceses, y Talal El Jurdi, Christine Choueiri, Joy Hallak, Ruby Ramadan, Rabih El Zaher y Nour Kilzi como la familia de Layla.

Es una historia sobre rebelión y feminismo en un contexto muy marcado por la religión y las tradiciones, en un país que, al igual que la protagonista, busca su identidad. Sin duda, una película recomendable e inspiradora.