Atalante estrenará en cines ‘El trío en mi bemol’ de Rita Azevedo Gomes el 5 de mayo

Tras su première internacional en la Sección Forum de la pasada Berlinale y su paso por Revoluciones Permanentes del Festival de Sevilla, la nueva película de Rita Azevedo Gomes participará en el D’A Film Festival dentro de la Sección Direccions

El trío en mi bémol propone una inmersión en el universo de Éric Rohmer de la mano de Rita Azevedo Gomes. En esta adaptación de la única obra de teatro escrita por el autor de La rodilla de Claire o Mi noche con Maud, Azevedo Gomes plantea una serie de encuentros entre un hombre y una mujer (a los que dan vida Pierre Léon y la actriz habitual en su fimografía Rita Durão), que fueron pareja y ahora son amigos, en los que hablan de problemas amorosos y otros asuntos personales en un entorno idílico. En nuestra escena teatral Bárbara Lennie dio vida a su protagonista dirigida por Antonio Rodríguez.

SINOPSIS

Paul y Adélia, antiguos amantes, se encuentran regularmente para filosofar sobre su pasado como pareja, charlar sobre las nuevas aventuras amorosas de ella o discutir sobre música: Adélia adora el rock y Paul se desvive por la música clásica. A lo largo del año se verán siete veces. Encuentros, desencuentros y una melodía que va uniéndoles cada vez más… Jorge, un lunático director de cine, rueda en una luminosa casa costera una adaptación de El trío en mi bemol, la única obra de teatro que escribió Éric Rohmer. Una película que esconde otra.

BIOGRAFÍA DE LA DIRECTORA

Nacida en Lisboa en 1952, Rita Macedo de Azevedo Gomes es una directora y escritora que en los 70, influenciada por su amistad con Manoel de Oliveira, inició una  carrera orientada al cine, el teatro y la ópera. Ha sido programadora del departamento de cine de la Fundación Gulbenkian y desde 1993 de la Cinemateca Francesa. Su filmografía ha viajado por las salas de numerosos festivales del mundo tales como Montreal, Viennale, Locarno, Jeonju y Cinesul Rio y algunos como Bafici le han rendido homenaje en retrospectivas. A sus últimos estrenos, La portuguesa (2018) y Danzas macabras, esqueletos y otras fantásías (2019), un film con dirección compartida entre Pierre León y Jean-Louis Schefer, se suma este año El trío en mi bémol. 

Elegantemente filmada por el director de fotografía Jorge Quintela, su estrecha vinculación con la música tiene que ver con un libro escrito por el propio Rohmer llamado De Mozart a Beethoven: un Ensayo sobre la Noción de la Profundidad en la Música en el que el cineasta galo habla sobre qué hace especial un Trío. Según declaraciones de Azevedo Gomes a Variety «escuchando el de Mozart me di cuenta de que  la viola es el hombre, el clarinete es la mujer y el piano es Mozart. Cuando oyes la pieza, sientes la armonía y también la disonancia entre los tres instrumentos».

‘Crónica de un amor efímero’: una agradable historia de amor e infidelidad

3 Butacas de 5

Crónica de un amor efímero de Emmanuel Mouret se ancla en la economía y la sencillez para contar una historia de amor, lo que no hace que el recurso sea poco original. La película se presenta como una serie de viñetas, una sucesión de escenas largas de conversación entre dos personajes, que representan cada encuentro que tienen a lo largo de su relación.

La relación en sí es un adulterio. Simon (Vincent Macaigne) es un hombre casado que inicia una relación intensa y romántica con Charlotte (Sandrine Kiberlain), a medida que van descifrando qué significa para ellos y si es que pueden soportar la situación, que llevan con relativa calma.

Al principio transcurre como una cinta que quiere pertenecer a la trilogía Before de Richard Linklater, solo que extremadamente francesa. La música, los exteriores parisinos, las preocupaciones –o falta de ellas– de la pareja, la necesidad de excesiva comunicación para entender el estado de las cosas. Nunca deja de ser agradable de ver pero tampoco se siente vital u original. El suspenso de saber qué pasará en la relación está acabado por la condena que le hace el título del film, solo hace falta ver cómo se llega ahí.

Vincent Macaigne (quien el año pasado se robó el remake de Irma Vep de Olivier Assayas) acá hace de un hombre neurótico y bienintencionado, un protagonista woodyallenesco que logra sacar risas con su verborrea, pero se siente un poco trillado. Y sirve para hablar de toda la película.

Nada se siente tan original, pero es agradable de ver. A través de momentos aparentemente triviales, bien actuados y seleccionados, entendemos cómo una relación que empieza del consenso explícito de que será sexual se va convirtiendo en algo más. Y cómo el par de involucrados lo intenta negar. Su falso relajo liberal frente al complicado momento en que se encuentran finalmente les pasa la cuenta, cuando ya es demasiado tarde, naturalmente.

Crónica de un amor efímero logra hablar de algo muy específico en su estudio de las relaciones humanas, con delicadeza y humor, pero le falta la profundidad o el riesgo para hacer de esta una obra que llegue a ser más memorable o trascendente.