‘El fantasma de mi mujer’: Comedia sin gracia

2 Butacas de 5

Maria Ripoll dirige a Javier Rey, Loreto Mauleón y a María Hervás en una comedia de enredo con triángulo amoroso a la que le falta punch.

Fernando (Javier Rey) es un arquitecto de unos 40 años que está casado con María (Loreto Mauleón) y tiene un lío con Julia (María Hervás). Todo parece irle sobre ruedas en sus engaños hasta que una noche recibe una llamada de su amante diciéndole que tiene que acudir al parking en el que está inmediatamente. Al llegar, Fernando descubre que Julia ha matado a María. Julia trata de hacerse cargo de la situación diciéndole a Fernando que tiene que ir a la comisaría y fingir que María le ha abandonado y que se ha ido. 

A las pocas horas, Fernando recibe una llamada de María y a partir de ese día comienza un infierno para él porque cree escuchar y ver a su mujer a todas horas y por todas partes. A medida que va avanzando la historia Fernando se ve sobrepasado por la situación. 

Estamos ante una comedia de enredo en la que dos personajes hacen algo que creen haber hecho pero que resulta que están equivocados y esto los lleva a todo tipo de situaciones absurdas y disparatadas. Mientras tanto, María no entiende absolutamente nada de lo que le está pasando a Fernando y es en esas situaciones en las que el espectador debería reír a carcajadas y si consigue sonreír ya es mucho porque todo resulta muy forzado.

Los únicos momentos en los que la película tiene algún destello es con las apariciones de Lorenzo (Mario Cáceres) un policía brutote obsesionado con que se está quedando calvo que se hace cargo de la denuncia de Fernando y que investiga la supuesta de María. Sus escenas con María son de lo poco que funciona en la película junto a la colaboración especial de Macarena García con un papelito pequeño pero excéntrico que podría haber dado más de sí

Javier Rey hace un gran esfuerzo por sostener la película, pero las situaciones disparatadas que le ocurren a su personaje no resultan graciosas por artificiales y María Hervás hace lo que puede con Julia una farmacéutica obsesionada por ganar muchísimo dinero en un concurso de televisión para poder estar con Fernando a la que todo se le va de las manos. 

A pesar de que la película cuenta con una buena factura técnica, está bien rodada y tiene cierto brío gracias al buen hacer de Ripoll en la dirección la comedia no funciona en absoluto ya que todo resulta demasiado forzado y sin gracia. 

El guion ha sido escrito por Germán Aparicio, Araceli Álvarez de Sotomayor, Olga Iglesias y la propia Maria Ripoll. 

‘El fantasma de mi mujer’: Una comedia de enredo fallida

2 Butacas de 5

Siempre me gusta darle una oportunidad a cualquier película, porque quién sabe qué sorpresa puede esconder. Hay filmes que resultan menos llamativos o que, desde el propio prejuicio, rechazamos sin haber visto absolutamente nada, y eso es algo que no me parece justo.

Eso mismo me ocurrió con El fantasma de mi mujer, cuyo título y póster no resultaban especialmente atractivos. Sin embargo, su directora, María Ripoll, es una cineasta cuanto menos interesante, capaz de firmar películas tan estimables como Rastros de sándalo o comedias fallidas como Ahora o nunca. Lamentablemente, tras el visionado, esta cinta se acerca mucho más a esta última.

Fernando (40) lleva una vida cómoda: un matrimonio tranquilo con María (36) y una relación paralela con Julia (37). Todo parece funcionar hasta que una noche recibe una llamada de su amante confesándole que, por accidente, ha atropellado varias veces a su mujer. En otras palabras, la ha matado sin querer. Desbordado por la situación, Fernando finge ante la policía que su esposa le ha abandonado. A las pocas horas, recibe una llamada de… María. ¿María? A partir de ese momento comienza su particular infierno. Fernando cree escucharla e incluso verla a todas horas. ¿Es solo la culpa… o hay algo más?

El fantasma de mi mujer parte de una premisa muy atractiva, con un gran potencial para desarrollar una comedia de enredos y situaciones delirantes. Sin embargo, ese potencial nunca llega a materializarse. El enfoque elegido impide que la comedia funcione, alargando chistes sin gracia y apostando por un humor excesivamente fácil, que oscila entre lo bobalicón y lo casposo, llegando en ocasiones a provocar vergüenza ajena. Y resulta especialmente frustrante, porque la idea daba para mucho más.

Es cierto que una sorpresa argumental, introducida en el momento adecuado, parece abrir la puerta a una posible mejora. Pero, tal y como ocurre con el conjunto del film, esa esperanza se diluye rápidamente. El ritmo se resiente, la comedia no termina de despegar y los elementos fantásticos quedan desaprovechados, haciendo que la película no destaque en ninguno de sus apartados.

En cuanto a las interpretaciones, la mayoría parecen algo perdidas, haciendo lo que pueden con unos personajes mal definidos. Javier Rey intenta sostener su papel con profesionalidad, mientras que Loreto Mauleón y Macarena Gómez son quienes mejor salen paradas, defendiendo sus personajes con dignidad. No ocurre lo mismo con María Hervás, cuya interpretación resulta especialmente desafortunada.

En definitiva, El fantasma de mi mujer es una comedia fallida: una película con una idea simpática que podría haberse desarrollado de forma mucho más sólida y eficaz dentro del género. El resultado es una sucesión de chistes que no funcionan, por su carácter facilón y rancio, desaprovechando por completo la comedia de situación que su propia premisa exige.
Una lástima, y más aún comprobar que las bajas expectativas con las que me acerqué a ella no solo se cumplieron, sino que no dejaron espacio para ninguna sorpresa agradable.