Raúl García: «El mayor estigma que tiene la animación es pensar que es un género»

El director de animación forma parte del equipo de ‘La Luz de Aisha’ película que se estrena en cines el 11 de abril

Los trazos de Raúl García han dado vida a personajes de animación como el genio de ‘Aladdín’, las hienas de ‘El Rey León’ y a otros protagonistas en ‘La Bella y la Bestia’ o ‘Pocahontas’

La luz de Aisha es una emocionante aventura para toda la familia protagonizada por una heroína poco convencional y una historia universal que desprende valores como la confianza, tolerancia, esperanza y amistad. Una película que se estrena en cines el próximo 11 de abril y a la que Michelle Jenner, Jordi Sánchez y Nerea Rodríguez han prestado sus respectivas voces a los personajes.

Escrita por Xavier Romero y Llorenç Español, recibió el premio al Mejor Guion de Animación en el Festival Internacional de Stuttgart (Alemania). Ya en España, la película participa en el 28 Festival de Málaga, dentro de la sección Cine para la infancia. 
 

La luz de Aisha es una producción de Peter Keydel y Raúl Berninches para Mago Production y de Carlos Fernández Laura Fernández Brites para Filmax en España, en coproducción con Holger Weiss para Peng! Boom! Tschak! Films en Alemania y Joseph Christopher Koh y Albert Cheok para Sangnila en Singapur.



La película cuenta en su equipo con el director de animaciónRaúl García, el primer español empleado por Disney. Su trazo dio vida al genio de Aladdin, a las hienas de El rey león, al mapache de Pocahontas y a míticos personajes de La Bella y la Bestia, entre otros.

Sinopsis
Aisha vive en un reino del Al-Ándalus del siglo XI, donde los fuegos artificiales son el espectáculo más popular. Sueña con convertirse en una gran pirotécnica como el legendario Maestro Hao, pero su padre, Ahmad, insiste en que siga la tradición familiar de la caligrafía. Cuando un alquimista, Txawir, engaña a Aisha para robar un peligroso libro custodiado por su padre, Ahmad es encarcelado injustamente. Aisha emprende un viaje lleno de aventuras para recuperar el libro y liberar a su padre.

‘Misión Panda en África’: Un viaje a través de la empatía y amistad

3 Butacas de 5

Como crítico que ya ha vivido unas cuantas funciones infantiles, sé que elegir una película para los más pequeños puede ser una misión tan complicada como la de Pang, el protagonista de “Misión Panda en África”. Así que, si estás considerando llevar a tus hijos al cine este fin de semana, esta propuesta animada europea puede ser una opción.

Desde su premisa, “Misión Panda en África” tiene algo distinto. No es la típica historia llena de colores, chistes frenéticos y canciones pegajosas. De hecho, podría decir que eso es tanto su mayor virtud como su mayor problema.

La historia sigue a Pang, un panda adorable, curioso y valiente que vive en un tranquilo pueblo chino. Su mejor amiga, la dragona Jielong, es secuestrada y enviada como un “regalo” para el joven rey león de África, y Pang, sin pensárselo, decide emprender un viaje por todo un continente desconocido para él. En el camino, conocerá nuevos amigos (como un simpático y muy travieso mono), pero también enfrentará desafíos que pondrán a prueba su valor.

El guion, coescrito y dirigido por Karsten Kiilerich y Richard Claus, tiene una intención clara: hablar sobre la tolerancia, la amistad y lo que significa sentirse extranjero. El mensaje es potente, especialmente para niños que empiezan a explorar el mundo y a notar diferencias. Hay algo muy interesante en mostrar a un panda desubicado en África, aprendiendo con curiosidad y humildad.

Aunque la idea de mezclar culturas, mitologías y escenarios (El Rey León + Kung Fu Panda) parece brillante sobre papel, el resultado no siempre termina de cuajar. La película tiene un ritmo irregular, sobre todo los chistes, con momentos de bastante diálogo que pueden desconectar a los más pequeños.

Y para los más grandes (8-12 años), los chistes pueden sentirse algo simples o hasta pasados de moda. La animación, además, aunque correcta, tiene un aire muy 2008, lo cual se nota en las texturas, los movimientos algo rígidos y la escasa expresividad de algunos personajes.

Lo que sí se agradece es que la película no subestima a su audiencia. A pesar de sus limitaciones técnicas, intenta contar una historia con corazón, sin caer en lo estridente ni en el exceso de estímulos visuales.

Además, el hecho de que esta película formara parte de la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy habla bien de su propuesta artística. Claus y Kiilerich han apostado por una narrativa con valores claros que sí le da un lugar especial entre las películas animadas del momento.

Si tus hijos disfrutan de las aventuras a lo road trip con mensajes sobre el respeto y el valor de la diferencia, “Misión Panda en África” puede ser una linda experiencia. No esperes carcajadas ni una explosión de colores, pero sí una gran lección envuelta en una historia creativa cuanto menos.