‘Lo que no se ve’, hablar para sanar

Hablamos con María Algora y Mikel Bustamante directores del cortometraje que compite en el Festival de Málaga

El film se rodó en Álava en septiembre, Mes de Sensibilización sobre la Prevención del Suicidio

El film ‘Lo que no se ve’ de María Algora (directora de ‘La nadadora’, ‘Árbol’) y Mikel Bustamante (director ‘Lugar de nacimiento’ y ‘Caníbales’, actor en ‘Cinco Lobitos’ y ‘Maixabel’), protagonizado por la misma María Algora, junto con Itziar Lazkano (‘20.000 especies de abejas’, ‘Yo, adicto’), y la colaboración especial de Ramón Barea (‘Cinco Lobitos, ‘La boda de Rosa’) tuvo su premère mundial el domingo 16 a las 21:30 en el Festival de Málaga. La película competirá dentro de la Sección Oficial de Cortometrajes de ficción. El certamen se celebrará en la localidad andaluza del 14 al 23 de marzo. 

El cortometraje ‘Lo que no se ve’ se rodó en la provincia de Álava en septiembre durante el Mes de Sensibilización sobre la Prevención del Suicidio, que incluye la Semana para la Prevención del Suicidio (8-14 de septiembre) y el Día Mundial para la Prevención del Suicidio (10 de septiembre).

‘Pipiolos’, la necesidad del entendimiento

Hablamos con Daniel Sánchez Arévalo director del cortometraje proyectado en el marco del Festival de Málaga

El aclamado director Daniel Sánchez Arévalo (AzulOscuroCasiNegro, Primos, La gran familia españolaregresa al cortometraje, formato con el que ha conseguido más de 200 premios por su quincena de trabajos, con Pipiolos. Está protagonizado por Marta Etura (AzulOscuroCasiNegro, Celda 211, Las 13 rosas), Nur Levy (Pasos de baile, En los márgenes) y los actores noveles Diego García e Iker Ruiz.

Producido por MariPaz LaraSara Hernández Guillermo Arce (Bijoux Content), Néstor López y Pilar Sancho (Filmakers Monkeys) y Sara Muñoz y el propio Daniel Sánchez Arévalo (Tinnitus). Se podrá ver próximamente en Movistar Plus+.

Sinopsis:

Pilar e Isabel. Mario y Jaime. Dos madres. Dos hijos. Una nueva unidad familiar. Una nueva normalidad. Bueno, al menos eso es lo que esperan Pilar e Isabel que ocurra durante la semana de vacaciones en una casa rural, que sus respectivos hijos de 13 años, logren entender su relación, su amor, y que puedan conectar y aceptarse como lo que van a tener que ser: hermanos. Pero claro, hay muchas maneras de conectar y aceptarse