Borja Cobeaga estrena ‘Los Aitas’ el 21 de marzo en cines

Quim Gutiérrez, Juan Diego Botto, Laura Weissmahr y Ramón Barea protagonizan esta road movie en tono de comedia sobre la paternidad en los años 80  

Fotografía: David Herranz

Bteam Pictures estrena LOS AITAS el 21 de marzo. Dirigida por Borja Cobeaga (Pagafantas, 8 apellidos vascos, No me gusta conducir), se trata de una road movie ambientada en el Bilbao de finales de los 80, donde un grupo de padres deberá acompañar a sus hijas a un campeonato de gimnasia rítmica en Berlín. Protagonizan la película Quim Gutiérrez (El cuerpo en llamas, Amor de madre, Primos), Juan Diego Botto (En los márgenes, No me gusta conducir), Laura Weissmahr (Premio Gaudí Mejor Interpretación Revelación y nominada a los Premios Goya como Mejor Actriz revelación por Salve Maria) y Ramón Barea (Cinco lobitos, García y García). Participan en la películas las jóvenes Sofía Otero, Irati Goitia Arraibi, Mara Garcés Renedo, Vera López Monreal, Irati García Pérez y el actor Aitor Sanz Álvarez. Completan el reparto, Iñaki Ardanaz (Ane, Ana de día) y Mikel Losada (Ane, García y García).

LOS AITAS es una producción de Inicia Films, BTeam Prods, Sayaka Producciones y  Despadres AIE en coproducción con la empresa belga UMEDIA y con el apoyo de ICEC, Movistar+, RTVE, EITB, TV3, ICAA y Gobierno Vasco.

Fotografía: David Herranz

Cobeaga, que coescribe el guión junto a Valentina Viso (No me gusta conducir, Salve María),  habla sobre el origen de la idea para el proyecto y las claves sobre éste: 

«En 1989, año en que transcurre LOS AITAS, yo tenía 12 años. Es la edad que tienen las chicas protagonistas de la película. Soy padre y éste es el primer guión que escribo sobre la paternidad, pero me he dado cuenta de que la historia va sobre todo de ser hijo o hija. De cómo el modelo de paternidad cambió entre la generación de mi padre y la mía. La forma de contarlo es a través de una comedia tierna. LOS AITAS es una película de carretera que busca emocionar y hacer reír.» 

«Nunca había hecho una película tan coral y ése es uno de los desafíos del proyecto. Pero también tiene la ventaja de trabajar con un montón de actrices y actores. Desde el perfecto combo de padres al que dan vida Quim, Juan, Mikel e Iñaki al reparto infantil. Nunca había trabajado con niñas y niños protagonistas y me lo pusieron fácil. Es la primera vez que trabajo con Laura Weissmahr y es perfecta para el papel de entrenadora. Y es la sexta o séptima vez que Ramón Barea está en algo mío. Y está perfecto, como siempre.»

SOBRE BORJA COBEAGA

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad del País Vasco. Debuta con los cortometrajes La primera vez (nominado al Goya al Mejor Cortometraje de Ficción) y Éramos pocos (nominado al Oscar al Mejor Cortometraje). En 2003 dirige la primera temporada del programa de humor Vaya Semanita de ETB.  Como director y guionista su primer largometraje es Pagafantas, a la que siguen No controles, Negociador y Fe de etarras. Coescribe con Diego San José la película más taquillera del cine español, 8 apellidos vascos, su secuela, 8 apellidos catalanes y la adaptación cinematográfica del cómic Superlópez. En televisión ha escrito guiones para las series El Ministerio del Tiempo o Muchachada Nuí y ha dirigido episodios de Justo antes de Cristo y Vamos Juan. En 2022, crea y dirige la serie No me gusta conducir para TNT/HBO con Juan Diego Botto como protagonista. La serie ha ganado tres premios Feroz: Mejor serie de comedia, Mejor actor protagonista y Mejor actor de reparto. Además, también recibió tres nominaciones a los Premios Platino. 

SINOPSIS

En la periferia obrera del Bilbao de finales de los 80, un equipo infantil de gimnasia rítmica se prepara para participar en un campeonato que se celebrará en Berlín. Ante la imposibilidad de que las madres acompañen a sus hijas, la tarea recaerá en los padres, que no parecen muy interesados en el viaje, ni en ese deporte, ni incluso en sus propias hijas. Será un largo viaje donde descubrirán, mientras cae el muro de Berlín, una nueva manera de ser padres.

Fotografía: David Herranz

‘Cuando lleguemos al Claro’, de Márton Tarkövi , tendrá su estreno en el Festival de Rotterdam

El largometraje documental CUANDO LLEGUEMOS AL CLARO de Márton Tarkövi tendrá su estreno mundial este fin de semana en la 54ª edición del Festival Internacional de Cine de Róterdam, que se celebra desde hoy hasta el 9 de febrero de 2025. Esta coproducción hispano-húngara de Tarkövi Productions Kft. y Eddie Saeta S.A.U. participa en Bright Future, una selección de óperas primas de largometraje, caracterizadas por una temática original y un estilo propio, que representan la vanguardia del cine contemporáneo

En la cinta, Márton Tarkövi filma al reconocido pintor húngaro Péter Molnár, quien falleció el año pasado. Molnár nos lleva a un viaje espiritual a través de su creación minimalista, explorando los misterios y la poesía del tiempo, el arte y la vida. Dirigida, filmada y montada por Márton Tarkövi, la película está producida por Márton Tarkövi, Ádám Tarkövi y el reconocido director y productor Lluís Miñarro (El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas de Apichatpong Weerasethakul, ganadora de la Palma de Oro en Cannes 2010). Nacho Martínez Carrasco y Péter Balogh (Explicación para todo) se ocupan del sonido. La mítica fotógrafa húngara Lenke Szilágyi hace la fotografía fija de las obras y Mauro Maroto del Colorado se encarga del etalonaje. El compositor William Basinski (The Disintegration Loops), leyenda de la vanguardia minimalista, firma la banda sonora. 

SINOPSIS


“La arena se desliza la palma de mi mano, mientras mi pincel escribe, línea tras línea, la historia infinita de un viejo…” 

En una pequeña ciudad de Hungría, el pintor Péter Molnár, ya anciano, rodeado de la belleza de la naturaleza, nos guía a un viaje espiritual a través de un proceso creativo minimalista y su estilo de vida ascética, explorando los misterios y la poesía del tiempo, el arte y la vida. Pueden pasar hasta veinte o cuarenta años para que estos cuadros abstractos, formados por jeroglíficos ilegibles, paisajes escritos y laberintos de signos alcancen su forma definitiva. 

«Tú filmas, yo pinto.» – abuelo y nieto, pintor y cineasta comparten esta aventura.