‘Mala Influencia’: El guardaespaldas de la generación Z

1 Butaca de 5

Chloé Wallace (Un cuento perfecto) dirige Mala Influencia la adaptación al cine de la webnovela de Wattpad escrita por Teenspirit pseudónimo de la escritora Mercedes Ron.

La película tiene todos los clichés esperables en una película para adolescentes. Reese Russell, es una adolescente de 17 años que vive en un entorno privilegiado gracias a los negocios de su padre. Va a un colegio de élite multilingüe, vive en una casa espectacular con piscina, viste ropa cara y su seño es ser bailarina de ballet y entrar en una compañía de danza. Toda su vida se empieza a desmoronar cuando comienza a sufrir episodios de acoso en el instituto y no sabe quién puede estar detrás. Además, el uso de las redes sociales hace que este acoso continúe fuera de él lo que le genera ansiedad e incertidumbre. No ayuda que su exnovio Raúl (Fer Fraga) no sepa gestionar la ruptura y que se dedique a molestarla y humillarla continuamente sin venir a cuento. Sus amigas, Lily (Sara Ariño), Karol (Mar Isern) y Bárbara (Selam Ortega), tratan de ayudarla con la situación en la que está apoyándola y animándola. Tras el último incidente, su padre Bruce Russell (Enrique Arce) contrata a Eros Douglas (Alberto Olmo) un joven que acaba de salir de la cárcel como su guardaespaldas.

Eros es el chico guapo que tras haberse criado en un centro de acogida trata de salir adelante con una oferta de trabajo bastante loca e inusual. Su familia son sus dos mejores amigos, Peyton (Mirela Balic) y Diego (Faric Bechara) a quienes conoció en el centro. Los tres están intentando crear un hogar para cuando el hermano pequeño de Diego también pueda salir.

El devenir de la película incluye que Eros se haga pasar por alumno del instituto de Reese que vayan juntos a todas partes y que inevitablemente empiecen a sentirse atraídos en contra de las advertencias del padre de Reese.

La película tiene buena factura, está bien rodada y los escenarios naturales de Valencia dan empaque a la película que tiene una trama tremendamente previsible, alargada y muy de peli de tarde como bien dicen en algún momento a lo largo del metraje. Los actores hacen lo que pueden con unos personajes que no tienen asideros a los que poder agarrarse para sacarles jugo al ser un cliché detrás de otro incluido el final de la historia.

La producción es una colaboración entre Nadie es Perfecto, N&L Films y Wattpad WEBTOON Studios, con el respaldo de Netflix, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) y la Generalitat Valenciana.

‘Cómo hacerse millonario antes de que muera la abuela’: La sabiduría de la yaya

4 Butacas de 5

El director tailandés Pat Boonnitipat debuta en el cine con una historia sencilla y conmovedora sobre la reconexión de un nieto y su abuela enferma.

Durante la festividad de Qingming la familia se reúne para honrar y recordar a los muertos. A Amah (Usha Seamkhum) le gusta que se respeten las tradiciones, pero su familia no está muy por la labor. Su nieto pequeño M (Putthipong Assaratanakul) está pegado a su teléfono y casi todo le resulta indiferente. Considerado como un «bueno para nada», ha abandonado los estudios para convertirse en comentarista de juegos con poco éxito.

Un día, descubre que su abuela Amah (Usha Seamkhum) sufre una enfermedad terminal y decide cuidarla porque cree que así podrá heredar su patrimonio. Pero su abuela lleva mucho tiempo viuda y no está acostumbrada a tener gente en su casa. Es una mujer con carácter, exigente y rigurosa a la que no es nada fácil complacer. Además, ‘M’ no es el único sucesor que quiere la herencia, pero no se espera que a medida que pase tiempo con su abuela lo que menos le va a terminar por importar es el dinero.

El director Pat Boonnitipat y su coguionista Hodsapon Thiptinnakom se inspiraron en sus propias familias para escribir el guion conjuntamente.

La película cuenta una historia sencilla y emotiva en la que vemos cómo se relacionan los miembros de la familia de M centrándose en los cuidados del nieto hacia su abuela. Vemos cómo la baña, la ayuda a subir las escaleras, la lleva al médico, venden comida en el mercado o la trata de forma adulta y sin condescendencia.

Sin caer en el sentimentalismo y con sentido del humor, la historia conecta con las emociones del espectador al ver a una familia bastante reconocible. El reparto de la película está muy bien en especial el nieto y la abuela ya que consiguen transmitir la relación que poco a poco se va estrechando entre ellos y vemos cómo M pasa de la adolescencia a la madurez en el tiempo que pasa con su abuela.