‘Better Man’: Robbie Williams es el gran showman

3’5 Butacas de 5

Imagina una película en el universo del Planeta de los Simios dirigida por Michael Gracey, el mismo detrás de The Greatest Showman, donde un mono decide ser el mejor showman cantante del planeta. Es lo que nos plantea Better Man, retrato biográfico de Robbie Williams, siendo una oda épica y estilizada con todos los clichés de manual que, curiosamente, logran enganchar gracias a su original protagonista.

BETTER MAN

Desde el primer momento, es evidente que la película está diseñada para tocar fibras emocionales, especialmente para los fans del cantante. Las canciones de Robbie Williams funcionan como una columna vertebral emocional, pero no son la razón de ser de la película. Hay apenas 5 o 6 secciones musicales, con coreografías excepcionales. No es un musical, pero tampoco una biopic convencional, quedándose en un limbo que, aunque imperfecto, resulta muy interesante.

Lo más original y quizás polarizador de la película es su protagonista. Robbie Williams es representado como un mono CGI, recurso que funciona sorprendentemente bien. A través de esta figura, la historia recorre su vida, desde la niñez hasta los altos y bajos de su carrera. ¿El resultado? Una representación que, aunque simbólica, captura su esencia y carisma. A pesar de ser inusual, le da un toque fresco a una narrativa cargada de fórmulas ya vistas.

¿Y qué sería de una biopic sin sus clichés? Tenemos el combo completo: peleas con amigos, la familia disfuncional, el padre ausente, el oscuro coqueteo con las drogas, la caída al abismo y, por supuesto, la gran redención final donde todo se resuelve de manera conmovedora. Sí, lo hemos visto antes, pero aquí, bajo la dirección de un cineasta que sabe cómo envolverlo todo en un espectáculo visual en donde los clichés funcionan.

Su ritmo a veces se siente desigual, con momentos en los que la épica visual no compensa la falta de profundidad emocional en ciertos tramos de la historia. Las relaciones personales se sienten demasiado apresuradas, casi como un checklist de eventos que hay que cumplir antes de llegar al final, exceptuando la relación con su abuela, que es de lo mejor de la película.

Better Man es exactamente lo que promete: un espectáculo entretenido, emocional y visualmente impresionante, aunque predecible. Si eres fan de Robbie Williams, te tocará el corazón. Si no lo eres, al menos disfrutarás de una experiencia curiosa y bien producida. Una película que, como Robbie mismo, no se toma demasiado en serio, pero logra dejar una impresión.

‘Heretic’: ¿Creer o no creer? Esa es la cuestión

4 Butacas de 5

A lo largo de la historia, el ser humano ha divagado por los recovecos de una existencia compleja. Nuestro afán por darle sentido ya sea lógico o espiritual, a todo lo que nos rodea es nuestra mayor condena. La búsqueda de certezas nos condena a acabar sumidos en la más oscura de las incertezas: descubrir que cuanto más sabes, menos sabes. Esta es una frase del protagonista de esta excitante cinta de terror. Heretic es un rompecabezas, una especie de scape room donde la solución pasa por desconocer todo lo que hasta ahora dábamos por bueno.

Dos jóvenes misioneras se ven obligadas a demostrar su fe cuando llaman a la puerta equivocada y son recibidas por el diabólico Sr. Reed (Hugh Grant). Los tres se verán envueltos en un brutal juego del gato y el ratón durante una larga noche de tormenta.

Heretic apoya todo su peso en la teatralidad de sus diálogos para, como les sucede a las protagonistas, resguardarnos en su acogedora casa para luego entregarnos a nuestros infiernos. La película es muy accesible y, para cuando el terror ya está instalado, el espectador ya no puede dar marcha atrás. Lo único que le queda es enfrentarse a un potente juego mental que dibuja una parábola bastante certera sobre la sociedad y su convivencia con la religión.

Pese a que la película se declare atea o agnóstica, depende como el ávido espectador quiera interpretarla, consigue remover conciencias en su desarrollo. ¿Es cierto lo que me cuenta este encantador de serpientes? ¿Es todo lo que nos rodea una burda imitación de lo anterior? ¿Cuál es la única religión posible?

Heretic también funciona como película de divertimento, ya que, si la vacías de todo contexto espiritual, sigue siendo una grandísima y efectiva cinta de terror. En parte gracias a las maravillosas interpretaciones de sus protagonistas, encabezados por un Hugh Grant en estado de gracia, haciendo suyo un papel en el que, por desgracia, le hemos visto poco.

La puesta en escena es suculenta y eléctrica, el guion está muy bien empapelado y las interpretaciones ponen el dulce a un sabroso pastel. Heretic es una película que removerá conciencias y de la que los espectadores no podrán salir en mucho tiempo. La pregunta está clara: ¿Creer o no creer?