‘Anatema’: una maldición para el espectador

2 Butacas de 5

Pocas cosas que destacar de un producto que no tiene rumbo. The Fear Collection se presentó como un espacio donde el terror nacional tendría cabida, sin embargo, con su última entrega se confirma que tan solo es un cajón para guiones y películas perdidas. Anatema es la tercera película del sello, tras Veneciafrenia (Álex de la Iglesia, 2021) y Venus (Jaume Balagueró, 2022). La cinta está dirigida por Jimina Sabadú y es una aventura sin pies ni cabeza.

Una joven monja, Juana Rabadán, recibe el encargo de visitar las catacumbas de una de las iglesias más antiguas de Madrid. El arzobispo sospecha que bajo sus interminables túneles se encuentra el Sello de San Simeón, colocado allí por el propio santo eremita con el fin de salvaguardar el mundo de un mal de tiempos pretéritos. Con la ayuda del joven sacerdote Ángel, la novicia Mara, y el exorcista Cuiña, Juana bajará al subsuelo de la ciudad a enfrentarse no sólo a lo sobrenatural, sino también a su pasado.

Anatema peca de todos los males del cine de terror. Es confusa, histriónica y sin un tema claro. La película navega por escenas inconexas que podrían pertenecer al Especial de José Mota, con un humor rancio, fuera de lugar y poco sensible. Anatema quiere ser muchas cosas y ninguna a la vez, su primera media hora es vergonzosa, rozando lo absurdo. El espectador no tiene personaje al que agarrarse, pues todos son caricaturas mal trazadas de lo que se supone que deben ser.

La película podría ser una buena serie B, pero es que necesita una clasificación para ella sola. Hay actores que levantan ciertos momentos, Jaime Ordóñez y Pablo Derqui. Ambos correctos pero perdidos. Anatema no es más que un conjunto de cosas que sus creadores consideraron que podrían interesar y que provocarán la ira de un espectador frustrado.

Una pena que un sello tan prometedor y con tanto potencial como el de The Fear Collection se esté echando a perder por apostar por propuestas que no tienen ningún tipo de recorrido.

Café con candidatos: ‘Mamá’, de Miguel Azurmendi

MAMÁ, el cortometraje dirigido por Miguel Azurmendi consigue una nueva alegría en su carrera consiguiendo formar parte de la lista de los cortometrajes de ficción candidatos a los Premios Goya

MAMÁ, obtuvo en el Festival de Málaga la Biznaga de Plata Premio del Público, Biznaga de Plata Mejor Interpretación Femenina y la Biznaga de Plata al Mejor Cortometraje de Ficción.

MAMÁ ha pasado ya, entre otros, por Bogo Shorts (Colombia), el FIC, Festival de Navarra, Ibicine, 25 Octubre Corto (donde ganó Mejor Cortometraje), NIFF (donde ganó Mejor Interpretación Femenina) y el Festival Ibérico de Cinema de Badajoz (donde ganó el Premio del Público)……y seguirá su recorrido por festivales durante todo este año.

Mayte Atarés y Roman Rymar son los protagonistas de MAMÁ, con guion del propio director, y producido por Azurmendi.

Sinopsis:

María solo quiere lo que querría cualquier madre: lo mejor para su hijo.

Notas del director:

MAMÁ surge de la curiosidad. De la curiosidad por ver qué pasa cuando juntas dos cosas a priori contrapuestas: en este caso, una película melodramática, género tradicionalmente guiado por el deseo femenino, llevada a los tiempos muertos de Jeanne Dielmann, y una película de género masculino, con sus formas tópicas llevadas hasta la parodia. Pero no buscando la seguridad del guiño cómplice posmoderno, sino dejando que ambas texturas dialoguen a un nivel más profundo, dando lugar a algo más insólito que juguetón, que pueda alumbrar y oscurecer, de forma casi inconsciente, aspectos de nuestro presente ¿Es la maternidad una cuestión esencialista que empuja a nuestra protagonista a una decisión fuera de toda moral? ¿O, desde un punto de vista materialista, es la soledad de una vida social anulada por “ser madre” lo que lleva a nuestra protagonista a esa misma decisión?”