‘The Arctic Convoy’: una muestra del sufrimiento noruego en la II Guerra Mundial

3 Butacas de 5

A diferencia de lo que podría esperar un espectador casual sobre el cine escandinavo, prejuzgando su cine debido a la distancia física y cultural que nos separa, los títulos que nos llegan de Noruega suelen tener mucha calidad. En este caso concreto, nos encontramos ante una película bélica inspirada en hechos reales.

La cinta cuenta un capítulo de la II Guerra Mundial que quizás es desconocido para la mayoría y es la travesía de uno de los muchos convoyes noruegos que transportaban suministros a la Unión Soviética. Tras perder Noruega frente a los nazis, muchas personas participaron en estos viajes para ayudar a vencer a los nazis y recuperar su país. Estos convoyes estaban llenos de marines civiles que en gran parte eran jóvenes y estaban aterrorizados y las únicas personas con experiencia militar eran los altos mandos de cada barco. A menudo estas naves eran escoltadas por el ejército británico, pero nos encontramos con que sin ninguna explicación la escolta se retira y les ordenan dispersarse. Así es como comienza su travesía en solitario este convoy y sus personajes con la posibilidad de una muerte inminente acechándoles en cada milla que recorren.

El personaje principal es el capitán Skar (Anders Baasmo Christiansen) que cae un poco en los clichés del líder que tiene como prioridad llevar a cabo la misión y toma decisiones sin escuchar demasiado a los demás, mientras que, por otro lado, nos encontramos con el primer oficial (Tobias Santelmann) que, aunque parece tener menos dotes de liderazgo en contraposición con el capitán, se deja llevar un poco más por su lado humano.

A pesar de que el buen desempeño de los actores consigue que empatices con los personajes en su mayor parte, sí es cierto que se quedan un poco planos puesto que los intentos de darles profundidad son insuficientes y en algunos casos llegan tarde. Por otra parte, la cinta cumple visualmente con lo esperado ya que las escenas de acción están bien rodadas y consiguen que el espectador sienta la sensación de peligro inminente.

‘The Arctic Convoy’ seguramente se quede un poco corta para los amantes del cine bélico, pero me parece una buena forma de acercarse a un suceso tan concreto y lejano como el que trata de una forma bastante amena y con un ritmo accesible para los espectadores más casuales.

‘Respira’: El último brote sobre la tierra

3 Butacas de 5

En un mundo post apocalíptico en el que el oxígeno de la tierra es insuficiente, Zora, una adolescente de quince años, junto con su madre buscarán la manera de sobrevivir con los inventos de su padre, quien una mañana salió y nunca más regresó, pero la falta de oxígeno no será el principal enemigo de esta familia, sino un grupo de humanos que harán lo imposible para entrar a su refugio.

Zora comparte una gran pasión con su padre, inventar y mejorar los objetos. Es así como lograron sobrevivir tanto tiempo y es para la familia, la única esperanza que ella continúe con el legado tras la desaparición de su padre, pero es esta misma razón, su principal vulnerabilidad ante los indeseables huéspedes.

La estética de este filme es simplemente fascinante desde el cuidado hogar de Zora hasta un desértico mundo sin precedentes, pasando por los vestigios de lo que fue la sociedad humana y su cotidianidad.

La trama, a menudo predecible a nivel de guion, da un par de giros qué dejan completamente asombrada a la audiencia, pues es uno de esos filmes que no se tientan el corazón con sus personajes.

Y así como tiene sus detalles predecibles, también tiene sus contradicciones, sin embargo, es fácil dejarse llevar por los secretos revelados y las situaciones límite a las que se enfrentan los protagonistas para sobrevivir.

Una historia llena de suspense con sus tintes dramáticos que no se pueden perder los amantes de la ciencia ficción, un filme para desconectar de la rutina y dejarse llevar por los personajes y sus problemas personales intensificados por la incertidumbre del mundo en el que viven.