‘Hit Man. Asesino por Casualidad’: un grandísimo juego sobre engaños y apariencias

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Hit Man. Glen Powell as Gary Johnson in Hit Man. Cr. Brian Roedel/Netflix © 2024

El director Richard Linklater se pasó por el BCN Film Festival 2024 en su último día para presentar su nueva película ‘Hitman’ que llegará a los cines españoles el 7 de junio y para recoger el premio de honor del festival.

Cuenta Linklater en la rueda de prensa que un buen día estaba leyendo la revista Texas Monthly cuando se encontró con un artículo escrito por el periodista Skip Hollandsworth que le llamó la atención. El artículo narraba la historia de un profesor universitario de filosofía que colaboró durante muchos años con la policía de Nueva Orleans haciéndose pasar por sicario para que pudieran detener a sus clientes.

Hit Man

Ahora Linklater presenta ‘Hitman’ una película que cuenta esta historia en la que mezcla perfectamente el thriller policial con la comedia romántica en un grandísimo juego sobre engaños y apariencias.

Gary Johnson (Glen Powell) es un profesor universitario de filosofía cuyo ámbito de estudio es la personalidad. Para sacarse un dinero extra, trabaja como colaborador con la policía de Nueva Orleans en algunas tareas técnicas hasta que le toca hacerse pasar por asesino profesional un día de forma improvisada. Resulta que lo hace estupendamente y cada vez le piden que lo haga más veces por lo que Gary se va transformando en diferentes personajes que se  inventando. Todo va bien hasta que Madison (Adria Arjona) trata de contratarlo para que mate a su marido maltratador del que se está divorciando pero Gary la ayuda a no hacerlo porque ambos se sienten atraídos mutuamente. A partir de aquí, lo policial se va a enredar con lo romántico hasta que a Gary se le va a ir todo totalmente de las manos con consecuencias imprevisibles.

Hit Man. Adria Arjona as Madison in Hit Man. Cr. Brian Roedel/Netflix © 2024

Glen Powell, quien también es guionista de la película, saca su catálogo interpretativo al componer a un profesor universitario apocado y bastante al uso que poco a poco va a ir desplegando sus alas hasta convertirse en una atractiva mariposa. Su personaje coquetea con la idea de ser quién no es y de cruzar ciertas líneas morales. Por el contrario, Madison es una mujer atractiva cuya moralidad está más cerca de cruzar según qué líneas morales sin demasiados problemas  pero no está tan desarrollada como el personaje de Gary. La química entre ambos actores es fantástica y tienen una de las mejores y más complicadas escenas de toda la película.

Las clases de filosofía de Gary ayudan al espectador a entender la parte policial del personaje ya que tratan sobre vivir intensamente, ser quienes queremos ser y también sobre las partes oscuras del ser humano que establecen un juego con la parte policial de la historia.

Hit Man. Glen Powell as Gary Johnson in Hit Man. Cr. Matt Lankes / Netflix © 2024

El director firma una disparatada comedia negra que hace preguntarse al espectador si en Estados Unidos es tan sencillo contratar a un sicario y si es posible cambiar nuestra personalidad.

‘Paradise is Burning’: Un film con un punto “punk” que explora los códigos del cine naturalista sueco

3 Butacas de 5

La ópera prima de Mika Gustafson como directora, “Paradise is burning”,se estrenará el próximo 7 de junio en cines. Una obra con un punto “punk” que explora los códigos del cine naturalista sueco. La película no pasó desapercibida a los premios, obteniendo el galardón a Mejor Dirección en la Sección Horizontes del Festival de Venecia, el premio a Mejor Ópera Prima del Festival de Londres y a Mejor Película en los Guldbagge de la Academia de Cine Sueco.

En un barrio marginal de Suecia, tres hermanas, Laura (16), Mira (12) y Steffi (7) se enfrentan prematuramente a una vida independiente ante el abandono de su madre. Su hogar, a pesar de ser salvajemente indómito y caótico, es feliz. Pero cuando Laura se entera de la visita de los servicios sociales, la dura realidad se impone. Laura intenta hacerse cargo de la situación y solucionarla sin preocupar a sus hermanas pequeñas, pero esto pondrá en peligro sus vínculos. Las tres hermanas tendrán que lidiar con nuevas tensiones derivadas de cómo entiende cada una de ellas la libertad, y añadidas al duro proceso de hacerse mayores. 

El film lleva al límite el desarrollo de los personajes a diferentes niveles y explora las aristas del concepto coming-of-age que, en este caso, significa el tránsito de la niñez y la adolescencia a la madurez. Cada una de nuestras protagonistas femeninas, interpretadas de forma sublime por Bianca Del Bravo (Laura), Dilvin Asaad (Mira) y Safira Mossberg (Steffi), vive su propia transformación en esta etapa de transición en la que encuentran un pequeño paraíso dentro de su infierno particular. En el caso de Laura, su paraíso será un personaje que le hace las veces de espejo, Hannah, interpretada muy orgánicamente por la actriz Ida Engvoll y marcada por su conflicto con la maternidad.

La cinta nos regala dosis de realidad, a ratos incómoda -como transmiten sus planos con cámara en movimiento- pero impregnada de amor. La estructura y los recursos de este largometraje marcan un ritmo lento, dilatando una reflexión entorno al fuerte vínculo fraternal, las frustraciones derivadas de idealizar la libertad y la madurez, que nos lleva de la mano a través de un proceso de crecimiento con simbólicos rituales, donde algunas figuras adultas pero disfuncionales se convierten en el único refugio para aceptar la vida que ha tocado vivir. 


Sin duda, el mayor valor de esta película se encuentra en las interpretaciones de sus protagonistas, que consiguen transmitirlo todo y quemar la necesidad de palabras con el fuego de su autenticidad, elevando el subtexto del guion.