'Rental Family': La empatía como liberación de nuestras frustraciones y miedos

'Rental Family':  La empatía como liberación de nuestras frustraciones y miedos

3’5 Butacas de 5

Brendan Fraser in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

Hay películas de las cuales uno no espera absolutamente nada: simplemente sentarse en la butaca del cine y dejarse llevar por la historia que nos van a contar, incluso sin saber nada del argumento, para dejarse sorprender y ver qué depara la misma. Bien, pues eso mismo me ha pasado con Rental Family, la última producción protagonizada por Brendan Fraser, de la cual no sabía prácticamente nada (salvo la aparición del actor) y que me ha cogido absolutamente por sorpresa. Es de esas películas que, con una premisa de lo más interesante, consiguen mantener una sonrisa cómplice con el espectador a la vez que parece que te dan un cálido abrazo… vamos, una feel good movie de las de toda la vida, pero estupendamente ejecutada.

Brendan Fraser and Shannon Gorman in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

Ambientada en el Tokio actual, Rental Family sigue a un actor estadounidense (Brendan Fraser) que lucha por encontrar un propósito en la vida hasta que consigue un trabajo inusual: trabajar para una agencia japonesa de “familias de alquiler”. A medida que se sumerge en el mundo de sus clientes, comienza a establecer vínculos genuinos que difuminan las líneas entre la actuación y la realidad. Al enfrentarse a las complejidades morales de su trabajo, redescubre el propósito, la pertenencia y la tranquila belleza de las relaciones humanas.

Rental Family va en busca de tu corazón, es algo que no disimula. ¿Lo consigue? Irremediablemente sí, siempre y cuando entres en su propuesta y en el tono marcado: una película amable y cálida. Aunque se quede un poco en la superficie de lo que podría haber sido su premisa, sabe aprovechar lo que propone gracias a una buena ejecución del tono y la forma, sin caer en demasiados excesos.

Bun Kimura and Mari Yamamoto in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

Puede que muchos se quejen del exceso de sentimentalismo, pero es algo que la película no esconde en absoluto y que el espectador espera recibir. En ese aspecto funciona estupendamente, consiguiendo encogerte el corazón en varios momentos (especialmente en la huida al pueblo), gracias a un buen manejo de los personajes que facilita la empatía. Al final, la película propone precisamente eso: empatía con el otro, aunque sea un trampantojo.

Su guion resulta medido y con las ideas claras, con una acertada mezcla entre drama y comedia. La puesta en escena de Hikari transmite muy bien el entorno de Tokio y sus alrededores (os juro que mientras la veía me recordó a la serie Tokyo Vice, que no tiene nada que ver en tono… y resulta que, tras repasar la filmografía de Hikari, descubrí que dirigió varios episodios de la serie) , y las interpretaciones del reparto son maravillosas en conjunto, sin necesidad de destacar a nadie por encima del resto. Mención especial para la banda sonora de Alex Somers y Jón Þór Birgisson, que sabe dar con la tecla perfecta.

Brendan Fraser and Shannon Gorman in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

En definitiva, Rental Family es una feel good movie, sí, pero pasada por un filtro más íntimo y personal, donde se mezcla el aroma oriental con tropos occidentales. Durante sus 103 minutos, consigue que olvidemos los problemas para conectar con unos personajes que solo necesitan un abrazo cálido. Y esa es, precisamente, la sensación que deja al terminar: algo necesario e ideal para estas fechas. Una cinta estupenda.