3 Butacas de 5

Según la nota de prensa de Frankie y los Monstruos, “está basada en la exitosa serie de libros infantiles escrita por Guy Bass, La maravillosa historia de Carapuntada”. La película, dirigida por Steve Hudson, es una comedia de aventuras para niños y mayores, una tierna vuelta de tuerca a la leyenda de Frankenstein, en la que los monstruos son los buenos y los humanos dan miedo… aunque se trata de una película dirigida a un público mayoritariamente infantil.

En un castillo-laboratorio situado en lo alto de la pequeña ciudad de Tarados de Arriba, el más chiflado de los profesores chiflados despierta monstruosas creaciones a la casi vida… para luego olvidarse rápidamente de ellas. ¿Quién cuida del castillo? ¿Quién cuida de los monstruos? ¿Quién les enseña a no ser monstruosos, para que la gente del pueblo no forme una turba enfurecida y queme el castillo?
Frankie, la primera creación del profesor, un ser diminuto, de cabeza calva cubierta de un mosaico de puntadas y ojos hipnóticos, hace todo el trabajo, pero el profesor ni siquiera se fija en él.
Pero ahora, un original espectáculo ha llegado a la ciudad y su propietario, Boniface Buscamonstruos, necesita desesperadamente una nueva atracción para atraer a las multitudes. Promete a Frankie fama, fortuna y amor.

Frankie y los Monstruos es un film que llega un poco tarde, ya que, pese a la ligereza del conjunto y las buenas intenciones que muestra, ya hemos visto esta propuesta en numerosas ocasiones (sin ir más lejos, Hotel Transylvania). No pretende renovar el género, y se siente encorsetado tanto en su historia como en su sentido del humor.
Finalmente, la película es un cúmulo de estímulos sin parangón para los más pequeños de la casa, que sin duda la disfrutarán muchísimo, pues está claramente pensada para ellos. Sin embargo, la incesante sucesión de gags termina por agotar al espectador adulto, ya que rara vez la película se toma un respiro.

Los puntos cómicos no destacan por su originalidad, al igual que su historia, salvo por algunos homenajes simpáticos, pero es algo que ya hemos visto infinidad de veces, e incluso mejor.
Aun así, dentro de sus pretensiones, la película funciona. Cumple su objetivo principal: entretener al público infantil, y su falta de ambición se agradece, especialmente teniendo en cuenta su presupuesto más modesto. Es una cinta ligera y distraída, aunque no especialmente memorable.
Por lo tanto, Frankie y los Monstruos es un film de animación pensado para los más pequeños, que funciona para ese público pese a su exceso de gags y falta de originalidad. El espectador adulto, en cambio, probablemente la olvidará pronto, al tratarse de una repetición de fórmulas e historias ya vistas con mejores resultados.

