4 Butacas de 5

Josh Safdie firma su primer trabajo en solitario con este Marty Supreme, tras darse a conocer al mundo entero por su brutal filme Diamantes en bruto, estrenado directamente en Netflix y que dirigió junto a su hermano. He de admitir que no he visto más producciones de ellos, pues es cierto que han destacado más en el mundo del cortometraje, pero fue con la película protagonizada por un magnífico Adam Sandler donde dieron el verdadero pistoletazo de salida, con un filme frenético y espídico que te ponía los nervios a flor de piel y que ofrecía un resultado fantástico.
Bien, pues su siguiente largometraje, Marty Supreme, podríamos decir que es como su hermana gemela, ya que consigue el mismo objetivo a base de ritmo frenético y una puesta en escena magistral, apoyada en unas interpretaciones espléndidas. Pero vamos con la sinopsis oficial…

Marty Mauser (Timothée Chalamet), un joven con una ambición desmesurada, que está dispuesto a todo para cumplir su sueño. Con la ayuda, entre otros, de la estrella de cine Carol Dunne (Gwyneth Paltrow), demostrará al mundo entero su grandeza.
Marty Supreme es una de esas películas que, pese a durar casi tres horas, podrías seguir viendo durante horas y horas más, descubriendo nuevas anécdotas de la vida de este señor. Pues el filme, al fin y al cabo, narra las andanzas de un cretino que es una bomba de relojería andante, del cual cada cosa que toca acaba explotando. Y claro, teniendo eso como idea de base, la película es una anécdota tras otra, cada cual más delirante, que podría continuar indefinidamente, como en boca de un buen narrador de historias.

Y ese es el mayor halago que se puede decir de Josh Safdie: que consigue, a través de su dirección, que no apartes la vista de la pantalla ni un solo instante. Os aseguro que las tres horas que dura el filme no se os harán aburridas.
Porque precisamente parece que lleva el ritmo en las venas, con un montaje fabuloso que sabe medir a la perfección el ritmo interno de la película, como si estuviéramos viendo al Martin Scorsese más frenético, del que sin duda bebe muchísimo. Todo ello a través de una puesta en escena maravillosa, con un uso de la cámara espléndido, una fotografía impecable y un diseño de producción que te mete en la época al instante.
Si acaso, la banda sonora me chocó un poco al resultar bastante anacrónica, pues no hay mucha más razón para que sea así salvo la de dar ritmo a la película. Aun así, funciona en su propósito, aunque argumentalmente no tenga demasiado sentido.

Ahora bien, la pregunta del millón… ¿era necesario que fuera tan larga? Aquí he de decir que no. El filme es un cúmulo de situaciones y anécdotas delirantes, divertidas y frenéticas, pero varias de ellas se alargan demasiado, e incluso si se descartasen algunas no pasaría nada en su núcleo argumental.
Por eso tengo un pequeño enfrentamiento conmigo mismo respecto a ella, pues podría haber sido más corta… pero desde luego no me ha importado disfrutarla en su totalidad, aunque un segundo visionado me costaría un poco más, ya que es entretenida como ella sola.
Y para el final dejo las interpretaciones, donde por supuesto destaca un protagónico Timothée Chalamet, que lo más seguro es que este año se lleve el Oscar a casa, porque sostiene la película sobre sus hombros con una determinación alucinante. No ves al actor, solo al personaje, logrando que desde los primeros cinco minutos ya estés completamente inmerso en el filme, observando su degradación moral y ética sin ningún tipo de vergüenza ni remedio.

Mencionar también a una estupenda Gwyneth Paltrow, cuyo rol le viene como anillo al dedo, así como la aparición del director Abel Ferrara, con un personaje que prefiero no desvelar para que lo descubráis vosotros mismos.
Marty Supreme, pese a sus pequeñas irregularidades, será indudablemente una de las mejores películas que se estrenarán este año 2026. Su estreno en estas fechas de cara a los Oscar ha sido todo un acierto, y todo apunta a que Chalamet se llevará el premio a Mejor Actor Principal. Aunque el resto de apartados lo veo más complicado, las posibles nominaciones estarían completamente merecidas, porque estamos ante una de las cintas del año.
Como ya dije en párrafos anteriores, en raras ocasiones vemos una película que parezca dirigida por el propio Martin Scorsese… y esta es una de ellas, lo que dice mucho, por sí solo, de la calidad de la película.

