'Torrente Presidente': Santiago Segura nos regala la comedia que ahora mismo nuestro país necesita

'Torrente Presidente': Santiago Segura nos regala la comedia que ahora mismo nuestro país necesita

3’5 Butacas de 5

Lo que ha hecho Santiago Segura con la nueva producción de su personaje estrella podría decirse que ha sido historia del cine español. ¿Por qué? Porque no recuerdo ninguna producción de tal calibre donde no se mostrara ni una sola imagen para promocionarla ni para su campaña publicitaria, confiando ciegamente en el público y en la expectativa de no mostrar nada para generar la expectación deseada.

Y no solo eso: sus pases de prensa se iban a realizar una vez ya estrenada la producción, lo cual me ha parecido una jugada maestra y brillante, dejando claro que el público es el que manda ante esta producción. Y ante los resultados me remito: ha arrasado en taquilla en su primer fin de semana.

Quizás a muchos compañeros críticos no les haya sentado bien esto; de ahí que no entienda cómo el propio día del estreno fueron al cine para publicar todos los cameos habidos y por haber del film… Pero bueno, eso es otra historia. Lo importante es: ¿ha cumplido con las expectativas? Pues he de decir que sí.

Han pasado años desde su última aventura, pero José Luis Torrente, el ex policía más políticamente incorrecto de España, todavía se considera un héroe nacional.

Y hasta aquí podemos contar de la sinopsis, sobre todo porque quiero respetar tanto al propio Segura como a la audiencia para que se sorprenda ante lo que va a ver. Y, a ver, tampoco es que sea tan sorprendente, pero desde luego lo que ha hecho ha sido pasarse el juego. ¿Qué quiero decir con esto? Que ha ido a por todas, dando cera por todos lados en un momento donde la situación política y social están tan polarizadas. Y lo que ha hecho precisamente Torrente ha sido destruir toda esa torre de Babel destructiva para reírnos de nuestra propia situación.

Torrente. Santiago Segura.

Y en ese aspecto no me cabe más que aplaudir a Santiago Segura por atreverse con semejante esperpento de sociedad que se ha ido construyendo, y de ahí su decisión de no mostrar nada por todo lo que podría haberse montado. En este caso, da la sensación de que lo que nos hacía falta era precisamente esto: una catarsis en el público donde los ideales de cada uno se derrumban si uno sabe reírse de sí mismo. Y en esto lo que ha conseguido es unión… unión entre el público, que aunque piense diferente se va a reír ante el circo que tiene preparado Santiago Segura. Y sobre todo porque aún nadie se había atrevido a tanto como lo que hay aquí.

Con esto no quiero decir que sea perfecta ni mucho menos, pues el film, tras su genial primera media hora, sufre un problema de ritmo y se queda estancado demasiado rato en su bloque central, con algún punto divertido pero del que repite demasiado. Aun así consigue recuperarse en su tercio final, pero es cierto que el bloque central se hace algo repetitivo por dar la sensación de que no avanza.

Y precisamente en su tercio final adquiere un cierto cariz de despedida (aunque, viendo los números, no creo que sea la última…) al hacer su propio homenaje a toda la saga, con apariciones (no os preocupéis, no desvelaré ninguna) de personajes pasados que consiguen que, al final, el film tenga incluso su propio peso dentro de todas las películas que hemos visto del personaje. En ese aspecto da la sensación de cierre del personaje, aunque no estará exento de polémica, sin duda.

Respecto a los actores, no os preocupéis: no voy a desvelar ni uno solo de los cameos que aparecen a lo largo y ancho del film, pero hay algunos verdaderamente brillantes e incluso sorprendentes por cómo afrontan el humor, e incluso el humor sobre ellos mismos como figuras mediáticas.

Cabe mencionar un diseño de producción donde han rodado por casi todas las calles de Madrid (sorprendente que no se haya filtrado ni una sola imagen, de verdad) y, en especial, una banda sonora de Roque Baños genial, donde se nota que se lo pasa en grande con cada entrega del personaje y que aquí consigue imprimir su sello e incluso el ritmo a la película.

Por tanto, Torrente Presidente es la película que ahora mismo necesita España… una España que es un completo circo y, como bien indican sus rótulos iniciales, lo que vamos a ver bien podría ser la realidad. Y es por ello que Torrente ha venido para reírse de todos y cada uno de ellos con su tosquedad y zafiedad, pero también con una mala baba digna de aplauso.

Y si solo con eso consigue que los espectadores olviden sus diferencias y logren reírse tanto de sí mismos como de lo ajeno, el objetivo ha sido perfecto y, desde luego, una gran causa. Y es el mayor mérito que le puedo dar a Santiago Segura: unir a la población a través de la carcajada y de reírse de uno mismo.

Y sobre todo cuando pensábamos que el personaje lo tenía más que quemado, nos ha callado la boca a todos, ante lo que es el reflejo de una sociedad completamente atrofiada. Por ello, mis más sinceras felicitaciones tanto por su maravillosa campaña como por lo que ha intentado, que no es nada fácil. Solo por eso, celebro su éxito.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *