4 Butacas de 5

Vuelve El Deseo y vuelve Almodóvar en una adaptación y expansión de su relato corto “Amarga Navidad”, incluido dentro del compendio El último sueño. Un relato metaficcional que tiene tantas capas como las obras más valoradas de Charlie Kaufman.
Una película que da pie a la reflexión sobre la relación entre la narración y su creador. La conexión entre un escritor y sus personajes convierte a “Amarga Navidad” en uno de los filmes más íntimos y personales del cineasta manchego en lo que se refiere al acto creativo.

Se crean vínculos mediante la complicidad entre Leonardo Sbaraglia y el público conocedor de su carrera y de los vaivenes de su filmografía, convirtiéndose en un auténtico lujo para los fans del cineasta. Estos encuentran un espacio recurrente donde aproximarse al Almodóvar escritor, dando lugar a una reflexión sobre la complejidad del arte creativo y sobre cómo la vida toma del arte, y viceversa.
La película recorre escrupulosamente cada pasaje del relato corto y expande cada una de sus tramas, dotándola de una estructura clásica de nudo, desarrollo y desenlace. Sin embargo, en un momento dado, el personaje del guionista —claro alter ego de Pedro Almodóvar— irrumpe en la narración y dialoga con ella. Así, la película se sumerge en una deriva creativa y reflexiva sobre el arte de la palabra escrita, en una búsqueda de perfección que lleva a explorar de dónde vienen realmente las musas.

Realidad y ficción se dan la mano, bifurcando el camino entre la ficción y la metaficción de una manera muy godardiana. Las capas se superponen y los desperfectos de la trama de Elsa y Beau dialogan con los pensamientos y las exigencias de Raúl Durán, el guionista y director de la película dentro de la película, que comparte el mismo título: “Amarga Navidad”.
El elenco está sensacional: Bárbara Lennie y, sobre todo, Leonardo Sbaraglia, que entre “Dolor y gloria” y esta película realiza uno de los trabajos más superlativos de su carrera como intérprete, combinando fuerza y sensibilidad con su acento argentino. Victoria Luengo no está tan entregada —quizá porque su personaje no está demasiado bien trabajado— como Aitana Sánchez-Gijón o Patrick Criado.

Y quizá lo más divertido de todo es que el propio Almodóvar/Durán es consciente de las imperfecciones de su cinta, porque las comenta abiertamente al espectador de una manera tan sincera y divertida que solo puedes aplaudir.
“Amarga Navidad” es una muy buena película si te interesa la gente que escribe y la gente que inspira arte. Te reirás y sufrirás con un paisaje que mezcla Madrid y Islas Canarias en la odisea de Elsa por crear su nueva película, tema principal del guion de Durán y de la película de Pedro Almodóvar. Original, loca, divertida, madura y minimalista, la etapa de madurez del director de Volver sigue sumando éxitos.

