'Hugo 24': La vida con malas cartas

'Hugo 24': La vida con malas cartas

3’5 Butacas de 5

Aaron Piper protagoniza esta historia sobre vidas de barrio con malas cartas y algunas malas decisiones que tratan de salir adelante dirigida por el director Luc Knowles.

Hugo (Aaron Piper) vive con su hermana mayor Cris (Marta Etura) y el día antes de cumplir 24 años les amenazan con un desahucio si no pagan la nueva cuota de alquiler del piso que conlleva una subida. Tiene 24h para conseguir el dinero para que no los echen.

Hugo no trabaja desde que dejó de estudiar. Se dedica a ir por el barrio con un amigo Manu (Marco Cáceres) tratando de no liarla, pero les puede la pillería y siempre acaban tomando malas decisiones, aunque no son mala gente. Por si fuera poco, Cris tiene problemas con su exnovio José (Javier Pereira) un tipo violento y maltratador que se la tiene jurada y Hugo trata de defenderla sin mucha suerte.  Para conseguir el dinero rápido a Hugo se le ocurre una idea y le pide a Manu que le ayude y algo que podría salir mal sorprendentemente le sale bien. Pero parece que la mala suerte le persigue. Lo único bueno que le ha pasado a Hugo últimamente ha sido conocer a Alba (Greta Fernández) en verano en una discoteca y llevan un tiempo medio saliendo.

Hugo no ha tenido una vida nada fácil. Añora hasta el dolor, aunque no lo diga su infancia porque sus padres estaban juntos hasta que eso se rompió cuando su padre los abandonó y su madre lleva tiempo sin estar presente.

El barrio madrileño de Tetuán y sus alrededores que se convierte en un personaje más de la historia. La mezcla de gente local e inmigrantes de diferentes lugares, así como la variedad y disparidad de los comercios da una idiosincrasia diferente al barrio. La vida del barrio se muestra de forma paralela a la historia de Hugo a través de la realización de un reportaje periodístico de la televisión local que va preguntando a los vecinos sobre los precios del alquiler y sobre cómo llegan a fin de mes. Esto refleja que la situación de Hugo y Cris no es una rareza, sino que es algo habitual debido a la crisis de vivienda y de sueldos estancados que existe en España.

El final de la película es al mismo tiempo una ventana abierta a la esperanza en la vida de Hugo y, pero también es tremendamente paradójico y tremendo a nivel social.

El director rueda cámara en mano mezclando grandes angulares en los que los personajes son hormigas sobre el asfalto en medio de una gran y ruidosa ciudad con planos cortos o de detalle lo que aporta proximidad y realismo a la película.

Aunque el gran protagonista es Aaron Piper que lleva muy bien el peso de la historia el resto del reparto están muy bien en sus papeles e incluso sorprenden por cambios de registro como Javier Pereira haciendo de tipo chungo y violento en versión barrio. Marta Etura refleja con su mirada la incertidumbre y el desasosiego de Cris ante el inminente desahucio. Marco Cáceres da a su personaje un carácter alegre y dicharachero a pesar de la situación vital de su personaje mientras que Greta Fernández aporta luz y esperanza al protagonista. 

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