'La Odisea': El gran arsenal de emociones de Christopher Nolan

4 Butacas de 5

Soy gran seguidor de Chris Nolan desde sus comienzos con “Memento” allá por el año 2000. Me he tragado todas sus películas (salvo Dunkerke que es mi obra pendiente) y admito que el 90% me han parecido muy buenas e incluso obras maestras (si, si en plural). Pero también es cierto que, en la última década, a mi juicio, ha ido perdiendo su estilo original y particular (sobre todo en guion) para enfocarse más en las metas de producción y técnica cinematográfica (desde hace años lo rueda casi todo en IMAX), cuando sus películas destacaban, sobre todo, por unas historias fascinantes y originales. Parece como que Nolan cada vez es más productor y menos director. 

Ahora nos presenta una historia conocida por todos: LA ODISEA. Y lo hace a lo grande. Con su cámara de 70mm, sus localizaciones reales, un reparto espectacular y un presupuesto de 250 millones de dólares. ¿Pero quién la va a negar algo al recién ganador del Oscar por Oppenheimer

Y hablando de Oppenheimer, la primera parte de La Odisea me recordó bastante al primer tercio de la ganadora del Oscar. Y no para bien. A mi Oppenheimer me gusto, pero no me pareció gran cosa y su primer tercio era un caos narrativo que hacía imposible entrar en la historia. Aquí en La Odisea pasa algo parecido. La primera media hora la peli da saltos temporales entre personajes y tramas que puede llegar a confundir. Por suerte en esta peli no es demasiado caótico y luego se endereza para bien, pero a mí fue algo que me hizo entrar con mal pie porque estaba viendo los mismos errores de Oppenheimer. 

Ahora bien, a partir del segundo tercio la cosa cambia y la peli coge un ritmo tremendo y un estilo muy particular. Y es que Nolan plantea una visión de la obra de Homero realista y moderna a la vez. No es la visión definitiva de la obra (como puede pasar con El señor de los anillos, por poner un ejemplo). Es la visión de Nolan, donde siempre hay capas más oscuras y reflexiones más personales. Esto quiere decir que no vas a encontrarte un vestuario hiperrealista fiel a la época, por ejemplo. Nolan busca algo más estético de la obra original y eso le da un tono único. Y en este aspecto, algo que me ha sorprendido para bien ha sido su banda sonora (no suelo soportar a Ludwig Göransson). Y es que el sueco ha compuesto unas texturas sonoras con objetos e instrumentos extraños para cada episodio de la aventura que crea un tono muy original a la película, y, por ende, a La Odisea. Es de lo que más me ha gustado y es algo que hace a la película única

Este segundo tercio es muy entretenido porque se centra en las aventuras de Odiseo para volver a su casa y aquí es donde está toda la parte de aventura clásica. A mí me ha recordado a las pelis de los 60 y 70 de Simbad el marino y ese tipo de cine, solo que rodado con mucho presupuesto y con el tono (siempre frío) de Nolan. Es aquí donde la gente quizá espera cosas espectaculares, y aunque las hay, no esperéis unos súper planos alucinantes y unos CGIs de la leche tipo Interstellar u Origen. No.  Aquí el 90% de la acción es física y está rodada de forma bastante clásica (a veces me recordó al estilo de Lawrence de Arabia). De esta parte destacaría las escenas del cíclope y de la bruja, ambas rodadas como si fueran un thriller de terror y con un ambiente muy interesante. Eso sí la escena del cíclope tiene un problema gordo de guion que no llegue entender. Por otro lado, eche en falta que le dedicaran más tiempo a la parte de las sirenas, aunque reconozco esa escena está muy bien escrita. Algo que si quería subrayar y que para mí quita muchos puntos a las pelis de Nolan de los últimos años es su uso abusivo y casi absurdo de la intensidad sonora. Es algo que siempre me ha parecido un mal truco para dar emoción a una escena que no la tiene por sí misma y que puede resultar hasta molesto. Y en La Odisea abusa bastante de este recurso. A veces funciona y otras veces no, pero es que cuando no, me saca totalmente de la película. Y es una pena y la prueba de que Nolan cada vez construye más sus escenas desde el sonido y la imagen más que desde el guion. 

Pero llegamos al tercer acto de la película. Un tercer acto centrado en el regreso de Odiseo a Ítaca. Aquí es donde, por fin, Nolan saca todo el arsenal emocional y nos regala escenas y reflexiones realmente potentes y con guiños directos a los tiempos presentes. Al contrario que ocurría en Oppenheimer, este tercer acto si funciona como clímax de toda la historia y nos regala escenas muy emotivas como la charla entre Odiseo y Penélope o el primer encuentro entre padre e hijo. Aquí hay que decir que el reparto está de 10, y por fin, un personaje femenino en una película de Nolan (Penélope) tiene realmente peso narrativo y emoción. Y ojo a la reflexión final que hace Odiseo sobre el caballo de Troya y como cuenta la historia de lo que ocurrió. Impresionante. Es de los mejores mensajes antibelicistas y humanos de los últimos años. De hecho, el cierre puede dar pie a interpretaciones como siempre le gusta hacer a Nolan, pero eso ya que cada uno saque sus conclusiones. 

Como veréis mi critica a ido de peor a mejor, y es que la película va ganando puntos en cada episodio para terminar dejando un muy buen sabor de boca, pero sin tampoco ser algo increíble. Básicamente lo que ha hecho es coger el mismo estilo que Oppenheimer y aplicárselo a La Odisea. No es una obra maestra ni la versión definitiva de La Odisea. Ni siquiera es la mejor película de Nolan. Pero sí es La Odisea a través de los ojos de Nolan. Y eso la hace única y especial. Y por supuesto será una de las películas del año.   

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *