3’5 Butacas de 5

Ya vamos por la sexta entrega de “Insidious”, una saga que comenzó en 2010 de la mano de James Wan y que, como muchas franquicias de terror que consiguen sobrevivir durante más de una década, llega a ese punto en el que uno empieza a preguntarse cuánto más puede contar sin repetir las mismas fórmulas. Después de varias películas alrededor de la familia Lambert, esta nueva entrega se aleja de ellos y presenta a nuevos protagonistas, aunque recuperando a Elise Rainier, uno de los personajes más importantes de la saga, que vuelve a enfrentarse a las fuerzas del más allá.

En esta ocasión seguimos a Gemma, una mujer que descubre que tiene una habilidad muy atractiva para los demonios del más allá, puede traer cosas de su mundo al mundo real. A partir de ahí comienza una historia que mezcla el trauma familiar, y esos demonios internos que, literalmente pueden convertirse en un peligro.
Su protagonista, Amelia Eve, no es la primera vez que se mueve dentro del género, y eso se nota, como también se nota el recorrido de Jacob Chase dirigiendo y de Dave Garbett en la fotografía, saben perfectamente en qué terreno están jugando. Visualmente se siente más fresca, la cámara vuelve a tener ese movimiento tan característico, casi como si flotara por los espacios, pero aquí se lleva todavía más lejos. Juega mucho con los planos detalle, los espacios cerrados y, sobre todo, con el punto de vista, la cámara se coloca exactamente donde no querrías estar.

Hay una secuencia después de la primera mitad que resume lo que esta película hace mejor, esa especie de fortaleza construida con cojines y almohadas, algo que normalmente asociamos con un juego de niños, termina convirtiéndose en un escenario perturbador y claustrofóbico. A partir de ahí la película entra en una pesadilla y juega mucho más con esa sensación de no saber qué hay detrás de cada esquina, sobre todo por ese trío de ancianos que darán de qué hablar.
Eso sí, la película sigue teniendo algunos de los problemas habituales de la saga y del género. Hay jumpscares gratuitos, los personajes secundarios tampoco tienen demasiada profundidad, tenemos al policía que además es la pareja de Gemma, la hija, la amiga que ayuda, con su prólogo traumático y una protagonista que tiene que enfrentarse a los problemas de su familia para intentar romper un ciclo de dolor que viene de atrás.

“Insidious” nunca ha sido una saga que destaque por la profundidad de sus personajes, sino por la construcción de ese universo sobrenatural y por la forma en la que consigue representar el miedo, y esta sexta entrega amplía el lore sin sentirse desconectada de lo que ya conocemos.
No estamos ante una reinvención del género, y tampoco es la mejor película de la saga, pero sí ante una entrega que consigue mantenerla viva y, sobre todo, abrir una “puerta roja” hacia nuevas historias. Después de tantas películas, lo fácil habría sido volver a hacer exactamente lo mismo con otros personajes, aquí, al menos, hay una nueva habilidad, una nueva protagonista y nuevas posibilidades dentro de ese mundo, si consiguen desarrollar todo esto en futuras entregas sin abusar de los mismos sustos, todavía hay recorrido para “Insidious”.

