'Bucking Fastard': Herzog remueve Venecia con una película tan extraña como sugerente

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En los días posteriores al anuncio de las películas seleccionadas en el Festival de Cannes 2026, se filtró que la película que hoy nos incumbe, Bucking Fastard, iba a anunciarse como añadido a la sección de fuera de concurso. Pero eso no llegó nunca a ocurrir, pues el legendario director alemán decidió no presentarla e ir directamente a la sección competitiva del Festival de cine de Venecia.

He de decir que esta ha sido mi primera incursión en un cineasta tan importante y longevo como Werner Herzog, que probablemente ha estado varias veces al borde de la muerte solo por su amor al cine. Sin embargo, no podía estar más emocionado al enfrentarme a una película tan extraña como la que parecía ser esta: dos hermanas (Kate y Rooney Mara), que hablan al unísono, tienen los mismos sueños y aman al mismo hombre (Orlando Bloom). Y era exactamente eso lo que tenía preparado el director de Fitzcarraldo.

Ya de partida, la película arranca como una comedia absurda. Las dos hermanas protagonistas se lo toman muy a conciencia, mientras el mundo que tienen alrededor parece ser mucho más desenfadado. Todo lo que tiene que ver con la burocracia judicial, los amores o la sociedad actual, es una visión muy rápida y simplista de todo. Hay ideas buenas, pero dedica demasiado tiempo a algunas secuencias innecesariamente largas, además de resultar en su primera mitad sorprendentemente plana en lo visual.

Pero es pasada media película, cuando la acción se traslada al campo, cuando todo crece. Herzog se encuentra mucho más a gusto en ese escenario natural, donde las ideas, más metafóricas que concretas, pero mucho más estimulantes que lo anteriormente visto, consiguen llegar a flote, culminando con una última parte en una cueva que me pareció maravillosa.

Uno de los principales retos que tenía la película era saber mezclar la comedia del arranque con el drama del final, donde hay un giro radical de todo lo que envuelve a las hermanas, y no acaba de cohesionar bien. El resultado es una película extraña, donde se nota que el guion fue escrito en menos de una semana y rodada a 1 o 2 tomas por secuencia como ha confesado el director en la rueda de prensa.

De todas maneras, a pesar de los muchos inconvenientes que probablemente no convencerán mucho al público general, es una película con ideas fascinantes, no siempre bien expresadas, pero que son muy sugerentes y que convergen en una película muy distinta a cualquier otra que te puedas imaginar, que ha sido creada para tratar de llevar al espectador a un lugar nuevo y que al fin y al cabo, en un tiempo de tantas películas no originales, ni en formas ni en fondo, se agradece un proyecto que te estimule y desafíe, aunque la mayoría de cosas no lleven a buen puerto.

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