3’5 Butacas de 5

El cineasta irlandés Martin McDonagh es uno de los guionistas más importantes que hay trabajando en Hollywood ahora mismo. Sus películas le han valido muchas nominaciones al Oscar y dos premios en el Festival de cine de Venecia, y había una gran expectación en saber si su nuevo proyecto podría ser el que finalmente le diera el reconocimiento en la temporada de premios que merece.
La respuesta no la sé, porque habrá que ver cómo recibe la película el público, y además, me parece que no está entre sus mejores 3 trabajos, pero sin duda es notable y merece todo el amor posible.

Wild horse nine cuenta la historia de dos agentes de la CIA que trabajan en Chile para desarrollar el Golpe de Estado (unos maravillosos John Malkovich y Sam Rockwell, que son el corazón de la cinta), y que deben viajar unos días de Santiago a la Isla de Pascua. Steve Buscemi, Mariana Di Giolamo, Tom Waits y Parker Posey completan el reparto.
Es cierto que he encontrado ciertos problemas al principio, donde le cuesta presentar lo que quiere contar, y lo hace con algo de torpeza y de tardía, con una mayor carga humorística de lo habitual en su cine (que ya es mucha), y que no termina de funcionar. También resulta un poco difícil no pensar que todo el enfoque que hace de la isla es algo escueto y que no tiene mayor importancia de las diversas esculturas que aparecen a lo largo de la hora y 56 minutos.

Además, los dos personajes chilenos resultan algo fallidos al principio, siendo algo superficiales e insistentes, aunque finalmente tienen un desarrollo mayor. Por otro lado, el personaje de Parker Posey queda algo abandonado, lo que provoca que cuando llega su momento de importancia, no cree mucho poso en el espectador.
Pero cuando ya ha presentado todo y la película entiende lo que tiene y a dónde quiere llegar, ya no hay quien la pare. El corazón crece a más no poder, el humor funciona, y los actores brillan. Y como siempre en el cine del realizador irlandés, hay un trasfondo dramático muy potente, al que se le suma en este caso una carga política bastante considerable.

A base de comedia negra, McDonagh hace un repaso a la intervención de la inteligencia americana en el desarrollo de la historia mundial en el Siglo XX, desde la crisis del Congo hasta el asesinato de Kennedy, y obviamente, su papel en el Golpe de Estado chileno en 1973.
Es una película súper entretenida, que además tiene una selección musical genial, una fotografía que debería competir por premios y un guion lleno de grandes diálogos. Al final, aunque no sea de la forma más redonda posible, cumple las expectativas que podíamos tener de un cineasta tan especial como Martin McDonagh.

