'Oasis: Don’t look back in anger': Éxtasis de felicidad

3’5 Butacas de 5

Llega a la cartelera española el documental de Oasis producido por Steven Knight, creador de Peaky Blinders.

El grupo Oasis se separó definitivamente en 2009 tras la última bronca que tuvieron los Gallagher antes de arrancar su gira europea en el Rock en Seine de París. No llegaron a salir al escenario y cancelaron toda la gira prevista.  Después de eso no se han hablado en los últimos 15 años. En 2024 parece que se arreglaron y anunciaron una nueva gira mundial con título Oasis Live’25.

El documental empieza poniendo en antecedentes a los espectadores hasta llegar a 2025 con el inicio de los ensayos de la gira y gracias al imágenes de archivo de los Gallagher que el documental mezcla muy bien con el presente vamos recorriendo los inicios del grupo, su despegue y su devenir a lo largo de los años.

Liam Gallagher hace acto de presencia en la nave industrial en la que ensayan con la banda y unos días más tarde lo hace Noel. Entre los hermanos hay muchísima tensión a lo largo de todo el documental, pero poco a poco se van acercando y estableciendo una relación más fluida y dan las primeras entrevistas conjuntas en 15 años.

La película acierta en contar con el público como protagonista del regreso del grupo de rock. Hablan algunos de los asistentes a los conciertos y cuentan qué significa Oasis para ellos. Desde padres que les han puesto música a sus hijos ya adultos, hasta bálsamos contra la depresión o superar las secuelas de un atentado terrorista hasta momentos más livianos como simplemente conectar con las letras de las canciones durante la juventud y que acompañen también en la edad adulta. Hay un hermanamiento también con el fútbol. Los Gallagher son fans del Manchester City y esa simbiosis con el fútbol también está muy presente en cómo los asistentes viven los conciertos como si fueran hinchas de fútbol, pero sin peleas ni destrozar escaparates. Aquí hay gente cantando, familias de todas las edades que van con niños, con hijos adolescentes o ya adultos. Y también grupos de amigos y parejas. La gente canta, llora, ríe, se abraza, baila y se besa durante todo el concierto en una especie de éxtasis de felicidad máxima. Incluso en lugares donde la gente no consigue entradas se acercan a los recintos para escuchar la música desde fuera mientras pasan un rato agradable con los amigos.

La película utiliza música clásica y algunas canciones que no son de la banda para resaltar algunos momentos de la preparación de la gira, de las bambalinas y de los conciertos que funcionan muy bien con lo que están contando.

Steven Knight comentó: «Sinceramente, estoy deseando que el mundo vea esta película. Creo que captura el espíritu y la emoción de un momento cultural global y hace justicia al ingenio y la genialidad de dos personas excepcionales. Quería contar la historia de los hermanos y de la banda, pero, igual de importante, la historia de los fans cuyas vidas la música ha tocado y, a veces, cambiado para siempre. También es la historia de cómo la música y la composición pueden unir generaciones, culturas y países y, en una época de rencor y división, darnos a todos una razón para tener esperanza».

La película es una producción de Magna Studios, presentada por Sony Music Vision en asociación con Sony Music Entertainment UK.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *