‘Concrete Utopia’: Distopía a la coreana

3’5 Butacas de 5

Que conste que soy fan del cine coreano. Desde que despuntaron a finales de los noventa y principios de los dos mil, se han convertido en una de las cinematografías más potentes en la industria contemporánea. Alcanzaron su cenit con el Oscar a la Mejor Película para “Parásitos», todo un hito para una cinta en lengua extranjera.

Por eso, les cuento que las claves que a otros espectadores les echan para atrás a mí me generan mucho goce y disfrute. La cultura, el histrionismo y las referencias a la cultura pop son elementos que me hacen disfrutar como un cerdo en una charca.

«Concrete Utopia» es la punta de lanza de un nuevo universo expandido en el cual habrá más secuelas, spin-offs y series que explorarán el macrocosmos de la película dirigida por Um Tae-hwa. Desde el mismo inicio, presenciamos cómo un cataclismo reduce Seúl a cenizas, convirtiendo la ciudad en un amasijo de escombros donde el caos y la muerte han arrasado cada rincón del país. Todos, excepto el edificio Hwanggung, que, gracias a caprichos de la física, se ha mantenido intacto frente a las injerencias del terremoto. ¡Ni los vecinos se lo creen!

Protagonizada por Lee Byung-hun, Park Seo-joon y Park Bo-young, conocidos por películas como «Parásitos» o «I Saw the Devil», la trama nos mantiene atentos a cómo los habitantes se organizan para sobrevivir al incierto futuro que les espera, y no será nada fácil. Primero, deben elegir a un líder; luego, racionar los alimentos, buscar suministros y, por último, impedir el acceso a aquellos individuos colindantes que intenten aprovecharse de las privilegiadas características del bloque Hwanggung. Esto desencadena un conflicto territorial que sitúa a nuestros protagonistas en el ojo del huracán, transformándolos de simples supervivientes con la empatía del espectador en auténticas víboras dispuestas a sobrevivir a costa del más débil.

En definitiva, nos encontramos frente a una película que no reinventa nada, ya vista una y mil veces en un contexto de distopía con personajes que ya nos son familiares. Utiliza elementos de ciencia ficción como pretexto para realizar una radiografía de la sociedad coreana y, por ende, del ser humano. Cuenta con unos efectos especiales interesantes, con unos maravillosos actores protagonistas y un diseño de producción a la altura de un producto de estas características. Presenta algunos giros de guion interesantes y mantiene el interés debido a los problemas planteados y la agilidad en el desarrollo de los acontecimientos.

Es una película entretenida que agradará al público menos exigente y sin prejuicios de cara al cine oriental. Si no estás familiarizado con el género survival o nunca te has interesado por series como «The Walking Dead», te hará reflexionar sobre la condición humana en momentos desesperados.

‘Little Richard’: ¿HACIA DÓNDE VA EL CINE-DOCUMENTAL?

2 Butacas de 5

BXXBCN LITTLE RICHARD at Wrigley Fields, Los Angeles, 2 September 1956

Desde sus inicios, el cine adoptó los parámetros y la militancia activa de ser un archivo, un documento de la realidad que estaba siendo filmada por la cámara. Gran parte de la primera etapa del cine mudo tenía esta vocación, a lo que progresivamente se le fue incorporando prefectos de ficción. A pesar de ello, el film-documental intrínsecamente poseía el distanciamiento de la pura y estricta realidad a través de la visión particular del cineasta. La realidad no es un espacio y un tiempo compuesto por objetos y elementos que puedan ser observados y captados sensorialmente de una forma objetiva sin ambages y, por tanto, el artista enfoca, presenta y planifica ficcionando.

BXXBFH LITTLE RICHARD at Wrigley Fields, Los Angeles, 2 September 1956

            En la mayoría de los casos, se suele confundir entre reportaje-montaje y film-documental. El reportaje-montaje consiste en elaborar un “montaje” de imágenes de archivo y una voz en off o una serie de entrevistas que nos narran/comentan distintos sucesos de una persona, fenómeno natural, etc. El film-documental es una cosa muy distinta, es una obra cinematográfica en la que un autor, a través del del cinematógrafo, crea imágenes nuevas mediante el uso de los elementos formales y narrativos del cine, pudiéndose conjuntar con imágenes de archivo, y otorgando un alejamiento del punto de vista, dando la impresión de que lo que se está viendo es “omnisciente, neutral, etéreo… ”, es decir, como si el espectador estuviese dentro del foco de acción de la realidad-ficción. A la mente se me viene qué pensarían de la degradación de la documentalidad del cine en el S.XXI nombres como Dziga Vertov, Dovzhenko, Dreyer, Murnau, Roberto Rossellini, Satyajit Ray, Kalatozov, Pasolini, Peter Watkings…

BXXBCB LITTLE RICHARD at Wrigley Fields, Los Angeles, 2 September 1956

            Fruto de esta confusión, se ha denominado “Little Richard” como un film-documental cuando no es más que recopilar imágenes de archivo y grabar a unas personas hablando de Little Richard, y lo más llamativo es que se haya querido poner alguien el apelativo de “directora” de este producto cuando en este tipo de productos únicamente figuran guionistas y productores.

            No existe desde ninguna perspectiva la más mínima intención autoral de querer enfocar cinematográficamente al personaje a partir de una idea de la “directora”: no hay dirección, montaje, fotografía, uso de banda sonora; carece de absolutamente todo para que podamos hablar de cine. Un proyecto que viendo la historia de Little Richard, se podía haber resuelto con algún tinte de film. Todo este posible esfuerzo se banaliza en querer dimensionar al personaje en una línea político-ideológica en la que Hollywood lleva mucho tiempo inmerso, sin ninguna intención de virar hacia el arte y toda la convicción de convertirse en un medio/entorno propagandístico del que sacar rédito monetario -que es lo único que le interesa-.

BXXBR1 LITTLE RICHARD at Wrigley Fields, Los Angeles, 2 September 1956

            Little Richard no supondrá ningún incentivo para los seguidores del cantante de rock. Todo lo “nuevo” que imprime este reportaje serán opiniones políticas de distintos personajes de la música y sectores politizados de los EEUU. Me resulta harto difícil poder recomendar a alguien dedicar 100 minutos en un cine para repasar la vida de uno de los máximos pioneros del rock and roll.