‘Scream 7’: Una entrega que no engaña a nadie

3’5 Butacas de 5

La producción de Scream 7 no ha estado exenta de problemas. Tras el éxito de Scream VI, la productora planeaba una secuela con los mismos protagonistas, pero todo cambió cuando su actriz principal, Melissa Barrera, se posicionó respecto al conflicto palestino-israelí. Fue despedida fulminantemente y el director elegido, Christopher Landon, abandonó el proyecto ante la polémica. Finalmente, los productores recurrieron a Kevin Williamson, creador de la saga, para tomar las riendas.

Ya estrenada, y viendo las críticas vertidas, hay que decir que sigue la misma estela que sus predecesoras (por mucho que algunos intenten indicar lo contrario): un slasher entretenido y divertido, fiel al espíritu de la saga.

Cuando un nuevo asesino, Ghostface, aparece en el tranquilo pueblo donde Sidney Prescott ha construido una nueva vida, sus peores miedos se hacen realidad cuando su hija se convierte en el siguiente objetivo. Sidney deberá enfrentarse nuevamente a su pasado para proteger a su familia.

Scream 7 no va a engañar a nadie. Sabe lo que es y a qué público va dirigida, y cumple con ello. Su enfoque del slasher sigue siendo fresco y entretenido, y quien busque muertes y diversión, las encontrará. Destacan alguna set piece especialmente lograda (como el homenaje a Jurassic Park) y ciertos apuntes metacinematográficos que, aunque tardíos, funcionan.

Sin embargo, su primer bloque resulta más serio y distante de lo habitual, especialmente en la presentación de personajes, lo que la hace algo más sosa en comparación con otras entregas. Además, plantea ideas interesantes (como esa sensación de la saga convertida en reliquia) que podrían haberse desarrollado más, pero que finalmente quedan algo desaprovechadas.

Superado ese inicio, la película se convierte en una sucesión de giros marca de la casa, con el sello característico de Williamson, aunque algunos puedan resultar inverosímiles. Introduce la nostalgia sin abusar de ella y aborda el tema de la inteligencia artificial con acierto, pero sobre todo destaca por devolver el protagonismo absoluto a Sidney, ahora madre, obligada a enseñar a su hija a sobrevivir como la “scream queen” que es.

Neve Campbell sostiene la película con carisma y compromiso, disfrutando claramente de su personaje. También Courteney Cox aporta esa conexión con las viejas glorias, cerrando su arco de forma satisfactoria. Del nuevo reparto, Isabel May cumple correctamente como hija de Sidney, aunque sin grandes alardes.

Especial mención merece la banda sonora de Marco Beltrami, que recupera la esencia musical de las primeras entregas y refuerza la identidad de la saga en los momentos clave.

En definitiva, Scream 7 es un pasatiempo de terror eficaz, ideal para un público ya curtido en el género, siempre que acepte ciertas licencias narrativas. No es de las mejores entregas de la saga, pero tampoco traiciona su esencia. Una película divertida y entretenida a partes iguales.

Silencio Cinema se establece como distribuidora de cine independiente, arriesgado y poco convencional

Cuenta con dos películas nominadas a los Premios Goya y otras dos dentro de la programación del Festival de Málaga

En apenas seis meses de vida, la distribuidora de cine independiente Silencio Cinema, creada con el fin de contribuir a la difusión de películas arriesgadas y poco convencionales, ya se ha establecido en el sector con un catálogo de cinco películas, dos nominadas a los Goya (Balearic, Manas), otras dos seleccionadas en la programación del Festival de Málaga (Oca, Dos días), y el próximo estreno del documental The Designer is Dead. Silencio Cinema está formada por tres profesionales de reconocida trayectoria dentro del sector: Miguel Molina (productor en Jaibo Films), Araceli Pérez-Rastrilla, (productora en La Vida) y Ana Torres (distribuidora de cine, anteriormente en Golem y Elástica Films).

Balearic, del cineasta, director de fotografía y productor Ion de Sosa (Mamántula, Los hijos) es una propuesta original e innovadora de thriller poco convencional que combina elementos de terror y comedia en torno a la Noche de San Juan, un momento propicio para la magia. La película se ha podido ver en festivales como Locarno, Festival de Sitges (nominada a Mejor película), London Film Festival. Márgenes (Mención Especial del Jurado y Premio del Público) y Abycine. Ahora compite por llevarse el Premio Goya a Mejor dirección novel.

Manas marca el debut en la ficción de la cineasta brasileña Marianna Brennand, que firma un potente retrato sobre la infancia y la resistencia femenina en la Isla de Marajó (Brasil). La película opta por llevarse el premio a Mejor Película Iberoamericana en los Premios Goya y tendrá su estreno solo en cines el próximo 27 de febrero. Cuenta la producción ejecutiva de Walter Salles (Diarios de motocicleta, Estación central de Brasil), los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne (Rosetta, El niño de la bicicleta) y Sean Penn (Pena de muerte, Milk)

Oca es la ópera prima de la mexicana Karla Badillo. La película combina espiritualidad, simbolismo y un humor sutil con ecos de Buñuel en un relato profundamente personal, donde se reflexiona sobre la fe, el deseo, las jerarquías religiosas y el lugar de las mujeres dentro de estructuras de poder históricamente masculinas. La película se presenta el miércoles 11 de marzo en la Sección Oficial Zonacine del Festival de Málaga. Anteriormente ya se ha podido ver en el Festival Internacional de Cine de Toronto, Mar de Plata o Chicago.

Dos días del cineasta y director de fotografía Gonzaga Manso, una ópera prima honesta y sin grandes artificios que habla sobre la vejez, el paso del tiempo, la memoria y, sobre todo, de las ganas de seguir viviendo y de la necesidad de aceptar los cambios vitales. La película se presenta el jueves 12 de marzo en la Sección Oficial fuera de concurso del Festival de Málaga.

A estos títulos se suma The Designer is Dead, presentado en la pasada edición del Atlàntida Mallorca Film Fest. El documental, dirigido por Gonzalo Hergueta, recorre la trayectoria del diseñador Miguel Adrover, figura clave del multiculturalismo y la sostenibilidad en la moda internacional, desde el éxito en Nueva York hasta su retiro en Mallorca. Es una producción de Little Spain (Esta ambición desmedida, La guitarra flamenca de Yeray Cortés, ganadora del Goya a Mejor documental y Mejor canción), la productora fundada por Antón Álvarez (C. Tangana), Santos Bacana y Cristina Trenas. Además, contará con la participación de Filmin. Su estreno tendrá lugar próximamente en cines.

Estas son solo las primeras películas de un catálogo que actualmente está creciendo y del que dentro de poco se conocerán nuevos títulos de corte autoral con un potencial recorrido internacional y nacional.

Sobre Silencio Cinema


Silencio cinema es una distribuidora de cine independiente integrada por Miguel Molina (productor en Jaibo Films), Araceli Pérez Rastrilla, (productora en La Vida) y Ana Torres (distribución de cine, anteriormente en Golem y Elástica). Con Balearic como primer estreno, Silencio nace con el objetivo de contribuir a la difusión de películas arriesgadas y poco convencionales.