‘La Alegría de las Pequeñas Cosas’: Agridulce comedia italiana idónea para reflexionar en momentos difíciles

3´5 Butacas de 5

El 10 de abril se estrena en salavirtualdecine.com, Rakuten.tv, Movistar y Vodafone TV la película italiana La alegría de las pequeñas cosas y no podría llegar en mejor momento.

Dirigido por Daniele Luchetti, el filme cuenta la historia de Paolo, un hombre de mediana edad cuya vida parece tan acelerada que ya ha aprendido a robarle unos segundos al tiempo en un cruce de semáforos. Un segundo también es el que bastará para que otro vehículo se salte las señalizaciones de tráfico. Paolo muere y llega a una burocratizada antesala del cielo. Uno de los funcionarios hará cuentas y descubrirá que el mortal no tendría que haber llegado al cielo todavía, sino 90 minutos más tarde. Con este regalo fugaz de tiempo, Paolo tendrá una hora y media para hacer un ejercicio de memoria vital, pero, sobre todo, para hacer lo que realmente importa en la vida: estar con las personas queridas. Pero, ¿qué pensarán su mujer y sus hijos cuando Paolo deje de lado su forma de ser despreocupada e indiferente y se convierta en un padre y esposo cariñoso y entregado? ¿Conseguirá Paolo enmendar los errores del pasado?

En una situación como la que estamos viviendo en la que el futuro está suspendido y el presente puede hacerse especialmente monótono hasta el punto de lo insoportable, pensar en el pasado puede darnos lo que ya advertía el título del libro de relatos en el que está basado esta comedia: Momentos de inadvertida felicidad. Paolo recuerda y reflexiona y nosotros con él. No obstante, esto es una comedia y una que tira de humor negro para hacer torcer la sonrisa al espectador ante las situaciones presentadas que llegan a ser verdaderamente rocambolescas. Paolo, ¿cómo es posible que hayas llegado al cielo? Creemos que hay un error o quizás es que eso de los pecados no era tan férreo como nos lo habían planteado.

La alegría de las pequeñas cosas consigue divertir sin dejar de lado una reflexión más profunda de lo que parece a simple vista. El espectador se perderá en un juego de tiempos y espacios que en cierto momento central deseará que pase rápido, pero que no hace perder el fuelle del ritmo gracias a una parte final emotiva y creativa.

La Unión de Actores y Actrices considera inadmisible la falta de medidas específicas por parte del Ministerio de Cultura

La comparecencia del Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, es una muestra más de que la cultura en nuestro país no se toma con la seriedad que se merece.

La Unión de Actores y Actrices considera que el Gobierno abandona al sector, que representa el 3 por ciento del PIB, a su suerte tras declarar que no tomará medidas específicas para sus profesionales.

La Cultura no necesita medidas a posteriori, necesita medidas ya, con urgencia, porque más de 700.000 personas que pertenecen al sector cultural no podrán acceder a prestaciones por desempleo porque, además de cercenarles su trabajo, se les va a privar de pagar sus facturas o hacer la compra. Entre esas personas se encuentran las actrices y los actores que, por si a alguien se le ha olvidado, forman parte del tejido de la industria cultural del país.

El Ministro de Cultura del Gobierno de España, José Manuel Rodríguez Uribes, compareció ayer para decir que no iba a haber un paquete de medidas específico para el sector cultural. Una comparecencia que llega tarde, ya que hace más de dos semanas que el señor Rodríguez Uribes tiene sobre su mesa las medidas que se diseñaron desde la Unión de Actores y Actrices, así como desde las de otras organizaciones y asociaciones artísticas; y mal, porque no se está teniendo en consideración un sector que se ahoga poco a poco, día a día, y que ve como según van pasando las semanas no se toman medidas específicas para sus trabajadores y trabajadoras. En este sentido, el sector se siente abandonado y ultrajado por parte del Estado, que no contempla su más importante características para tomar medidas: la intermitencia.

Después de reunirse con los diferentes actores del sector con llamadas telemáticas, se podía intuir un horizonte de esperanza, pero ese vestigio se ha visto tapado por un duro golpe. Los intérpretes no quieren un trato especial, ni a favor, quieren tener los mismos derechos que el resto de trabajadores y trabajadoras, solo que su forma de trabajar y cotizar es diferente al del resto, por lo tanto, sus medidas también tienen que ser distintas.

Las actrices y los actores siempre son sensibles a este tipo de situaciones, saben que las vidas humanas que se están perdiendo son importantes, es importante salvar a las personas, las vidas de familiares y amigos que también sufren esta crisis; es importante agradecer a sanitarios/as, transportistas, cajeros/as, reponedores/as y un largo etcétera de personas que hacen posible que los intérpretes y sus familias sobrevivan a esta crisis. No obstante, las personas que viven de la interpretación también lo sufren, su gente más cercana también lo sufre, así que también es importante que las actrices y los actores puedan sobrevivir a esta crisis, igual que el resto de la sociedad y el tejido económico del país, como parte de él, ni más ni menos importantes que el resto.

Otros países ya han tomado medidas para la cultura de sus respectivos estados, sin ir más lejos el Ministro de Cultura francés ha señalado que Francia tiene “que poner todo en marcha para asegurar la supervivencia de los agentes culturales, es el porvenir del modelo cultural lo que está en juego”. Este es el modelo que España necesita para no hundir aún más a un sector precarizado y dónde el presupuesto gubernamental es escaso. En este sentido, seguir aplazando la actuación del Ejecutivo es inadmisible y demuestra el poco interés por la Cultura. Un ministro que no entiende cómo funciona el sector no merece ser un Ministro de Cultura.

“Si el Ministerio de Cultura no toma medidas específicas con urgencia se nos está dejando atrás en las medidas de protección del Gobierno a los trabajadores y las trabajadoras por el mero hecho de ser intermitentes y nos está llevando directos a la deriva”, señala tajante el Secretario General de la Unión de Actores y Actrices, Iñaki Guevara.