El Cañonazo y The Facto se unen para crear contenido de no ficción

Los contenidos nacerán con vocación transmedia centrándose en historias reales con un componente innovador y estratégico. 

Las compañías The Facto y El Cañonazo Transmedia diversifican sus negocios con la puesta en marcha de una alianza estratégica enfocada a la producción de contenidos de no ficción. Estos proyectos conjuntos serán liderados por Tomás Ocaña, periodista que ha participado en importantes reportajes e investigaciones y ha sido galardonado por su labor periodística con tres Premios Emmy, un Peabody Award, Premio IRE, Gracie Award, Ortega y Gasset y el Premio Nacional de Periodismo de México. Ocaña es ,además, VP de la asociación española de periodistas de investigación, API.

Con esta alianza se potenciarán de forma mutua las propuestas de valor con las que El Cañonazo y The Facto son referentes: la aplicación de metodologías investigativas y narrativas anglosajonas así como el rigor informativo por parte de The Facto y el enfoque narrativo transmedia y de branded content de El Cañonazo. Sobre estas bases, se crearán productos factuales y documentales que contarán con estrategias y narrativas transmedia afines a las nuevas audiencias y formas de consumo y a las nuevas fórmulas de explotación de contenidos bajo demanda. 

Los contenidos de no ficción viven un auge propulsado por el fácil acceso que proporcionan las plataformas y consumo bajo demanda. Factuales y documentales se posicionan entre los contenidos más populares, como han sido los casos de Making a Murderer, The Jinx, El Pionero, Los Crímenes de Alcasser, Muerte en León o 6 Héroes. Las marcas han entendido esto y documentales como Lo And Behold, de Netscout, o 5B de Johnson&Johnson, han sido premiados en los Cannes Lions. 

“Una historia real e impactante tiene que ir de la mano de la innovación. Somos creadores de contenidos, buscamos la verdad detrás de todo lo que producimos y por eso queremos encontrar historias que impacten, emocionen y nos hagan reflexionar” declara Cristian Liarte, director de operaciones y nuevos negocios de El Cañonazo. 

Por su parte, Tomás Ocaña, muestra su entusiasmo frente a este acuerdo al señalar que“tengo claro que el modelo del señor con corbata detrás de una mesa está en extinción. Los periodistas debemos encontrar nuevas formas de contarle a la gente lo que está pasando y la combinación de la metodología ‘made in Pulitzer’ de The Facto con la capacidad de innovación y de encontrar nuevas narrativas de El Cañonazo estoy convencido que vamos a poder llegar a muchísima más gente y atraer a nuevo público para nuestros productos”. 

Roger Casas- Alatriste, CEO de El Cañonazo, apunta: “creemos que después del boom de las series de ficción es el momento de las historias reales, auténticas, y que deben contarse de forma acorde a los nuevos medios, con elementos que las potencien como el sustento de los datos y una perspectiva transmedia. Por este motivo, este acuerdo con The Facto y Tomás Ocaña nos permitirá contar la realidad de una forma más atractiva.” 

‘A dos metros de ti’: el valor de aquello que se nos hace insignificante

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El contacto humano… la capacidad de sentir, tocar, experimentar… actos que en sí parecen simples, intrascendentes, y que por ello pasamos por alto sin darnos cuenta de que cualquier cosa, por pequeña que sea, tiene su valor e importancia. A dos metros de ti exclama a los cuatro vientos que disfrutemos, que aprovechemos lo que tenemos, pues cuando verdaderamente falte ya no habrá vuelta atrás.

Stella (Haley Lu Richardson) es una adolescente de 17 años que desde muy temprana edad ha estado ingresada en el hospital por padecer fibrosis quística, una enfermedad incurable que le hace llevar un ritmo de vida muy específico y controlado. Esta rutina es grabada y subida a YouTube por ella misma, con el fin de que más personas entiendan y empaticen con su situación, pues esta afección es muy poco común y la obliga a tener innumerables restricciones, entre ellas: prohibirla tener contacto físico alguno con personas que padezcan su misma enfermedad, pues ello les acabaría por sentenciar a muerte al contagiarse mutuamente. Por el momento eso no ha supuesto ser un gran problema para Stella, hasta que ingresa en el hospital Will (Cole Sprouse), un chico que al igual que ella padece fibrosis, además de ser portador de la bacteria B. Cepacia la cual afecta directamente a los pulmones. Con el paso de los días ambos se acabaran enamorando y la dura realidad que les rodea (y que intentarán llevar de la mejor manera posible) marcará un antes y un después en sus vidas.


Un drama romántico basado en la historia real de Dalton y Katie Prager una pareja que padecía esta misma enfermedad y que implicó para ellos una dura lucha, pues la cantidad de impedimentos que acarreaba les hizo desde un principio muy complicado el poder llevar a cabo una relación normal.

Justin Baldoni (Jane The Virgin) nos trae un largometraje muy característico y poco usual, pues, finalmente, se profundiza en una de las múltiples enfermedades que existen y que debido a su poca notoriedad pasa desapercibida. Un problema cuya realidad es frustrante, injusta, pues, ¿cómo se puede soportar el no poder demostrar todo ese cariño a aquella persona que amas? Algo que para nosotros puede parecer absurdo para otra persona es un mundo, un imposible.

Aun así, A dos metros de ti, termina por caer en esos clichés propios de este género, pareciéndose irremediablemente a cintas como Bajo la misma estrella (2014) cuyo tema principal es bastante similar. Pese a ello, las circunstancias y situaciones mostradas dentro de la gran pantalla, que convierten (de algún modo) esta trama en especial, hace que no lo tengamos muy en cuenta, pues el mensaje llega y cala en lo más profundo de todos nosotros, haciéndonos ver, por unos segundos, el mundo que nos rodea con otros ojos.