‘Siempre es invierno’: Tragicomedia vital

3’5 Butacas de 5

David Trueba adapta su propia novela ‘Blitz’ protagonizada por David Verdaguer, Amaia Salamanca e Isabelle Renauld.

Miguel (David Verdaguer) arquitecto paisajista, viaja a Lieja (Bélgica) a un congreso con su novia Marta. Allí, se precipita la ruptura de la pareja cuando ella le deja. Durante el congreso conoce a Olga (Isabelle Renalud), una mujer que está de voluntaria y que le hace de guía por la ciudad.

La película explora de forma intimista las relaciones de pareja, las rupturas, la soledad o los sinsabores de una vida laboral que no termina de estabilizarse ni dar los frutos que se ansían desde el lado de un hombre en reconstrucción tras una ruptura inesperada.

Miguel es un hombre inseguro que no consigue llegar a un buen lugar en el trabajo, aunque sus ideas sean buenas. Siempre hay alguien mejor que él. Después de su ruptura con Marta (Amaia Salamanca) trata de encajarlo de la mejor manera que puede y decide quedarse en Lieja unos días para pensar. Olga (Isabelle Renaud) aparece como bálsamo de aire fresco en su desconcierto y melancolía y le ayuda a recomponerse.

El reparto de la película está bien en sus personajes. David da vida a un Miguel bonachón pero inseguro y patético en muchos momentos con los que hace reír al espectador. Amaia Salamanca saca petróleo de un personaje corto que es el detonante de la acción de la película. Sabemos pocas cosas de ella cuando todo se precipita y siempre es Miguel quien nos va contando algunos detalles de su vida. Isabelle Renaud da Olga la vitalidad a mujer que ha vivido y ha encontrado el equilibrio en su vida entre el trabajo, los amigos y su familia y se dedica a disfrutar de la vida después de algún que otro bache y actúa como bálsamo para Miguel.  

Completan el reparto Jon Arias, Vito Sanz, Naiara Carmona o Carla Nieto entre otros.

David Verdaguer vuelve a coincidir con David Trueba tras ‘Saben Aquell’ con la que ganó el Goya al mejor actor protagonista en 2023. Con Amaia Salamanca también había trabajado anteriormente en la comedia gamberra ‘Lo dejo cuando quiera’ (2019) en la que también eran pareja.

‘Subsuelo’: las cloacas del ser humano

2’5 Butacas de 5

Tras La consagración de la primavera, Fernando Franco regresa a la dirección para entregarnos Subsuelo, un retrato peliagudo sobre las relaciones de poder. La película se centra en un oscuro sometimiento para explorar los márgenes de una humanidad cada vez más desvirtuada.

Eva y Fabián son dos hermanos mellizos a punto de cumplir la mayoría de edad. Una noche de verano se verán involucrados en un trágico accidente. Las circunstancias concretas son, sin embargo, opacas y tan sólo parecen conocerlas ambos hermanos y Mabel, su madre.

Subsuelo es una película incómoda. Una pieza que se acerca demasiado a la oscuridad del ser humano a través de sus sombras. De nuevo, Fernando Franco se interesa por las relaciones que van más allá del consentimiento, utilizando a una protagonista atenazada por el trauma y maniatada por los babosos tentáculos de un hermano que la instrumentaliza y una madre que calla.

En Subsuelo todo es frío, el espectador no tiene nada a lo que agarrarse. Fernando Franco se deshace de la luminosidad y el optimismo de La consagración de la primavera para componer una obra compleja e irregular. Precisamente, es la frialdad lo que más juega en su conta, con personajes condenados a un destino marcado desde el minuto uno y unas situaciones incómodas que no hacen más que evidenciar la falta de fuerza dramática del relato.

Subsuelo es una abyección, una película que muestra sin pudor lo indecente y que, sin aparente justificación dramática, vaga por las miserias de una mente oscura y retorcida. Sin duda, esta no es una película para todos los públicos.